Gran Premio de Gran Bretaña

Silverstone, vuelta a los orígenes

Lewis Hamilton. /Andrej Isakovic (Afp)
Lewis Hamilton. / Andrej Isakovic (Afp)

Hamilton y Mercedes buscarán regresar a la senda de la victoria en un Gran Premio que sirve para casi todos los equipos como escenario de 'casa'

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Las aguas parecen bajar más calmadas después de dos semanas de descanso tras el tumultuoso Gran Premio de Austria. La llegada a Silverstone, donde arrancó el Mundial de Fórmula 1 allá por 1950, ha copado el fin de semana de homenajes. Cascos especiales, decoraciones, mecánicos como en casa. El GP de Gran Bretaña es especial de manera innegable para todos. Lo ocurrido en la sala de comisarios del Red Bull Ring hace quince días aún colea, pero ya está olvidado. Tanto desde Red Bull como desde Ferrari tienen claro que su enemigo no está en el box del otro, sino en el de Mercedes, cuyo mal resultado en Austria quedó totalmente en un segundo plano por el toque entre Max Verstappen y Charles Leclerc. Un tercer puesto y un quinto lo firmaría cualquier equipo de la zona media e incluso de la alta, pero no es suficiente para Mercedes, que contaba hasta ese momento las carreras en 2019 por victorias.

Eso no implica que se haya acabado el reinado de Mercedes, ni mucho menos. De hecho, Lewis Hamilton considera que aquello fue un bache. «No creo que se vaya a repetir, pero sabemos que Ferrari y Red Bull han dado un paso adelante. Tenían un gran ritmo. Si no hubiéramos tenido los problemas que tuvimos hubiéramos estado más cerca. Red Bull con nuevo motor será más rápido y Ferrari ganó el año pasado...», advertía el pentacampeón. El ritmo mostrado por Max Verstappen, no tanto por Pierre Gasly, ha hecho que se vuelva a considerar al equipo de las bebidas energéticas como un candidato a pelear por los puestos de arriba. «Licencia para molar», es el 'leit motiv' que han usado este fin de semana, en el que celebran su GP número 1007 en Fórmula 1. Aprovechando ese guarismo y su asociación con Aston Martin, lucirán el número del espía más famoso del mundo en el alerón trasero del monoplaza durante todo el fin de semana.

En Ferrari mantienen un silencio cauto. Lo agridulce del fin de semana de Austria les pesa demasiado aún, y se consideran capaces de ganar... pero la pelotita no entra. Sin gol no hay fútbol y sin victorias, no hay campanadas en la iglesia de Maranello. Tanto Leclerc como especialmente Sebastian Vettel parten con cautela pero confiados en que pueden meter mano a Mercedes, primero, y a Red Bull, después, en el técnico pero de sobra conocido circuito de Silverstone. Al alemán ya se le empieza a hacer bola: van 17 carreras sin ganar.

Norris, entre lágrimas... de felicidad

La zona media de la clasificación está encabezada por el equipo McLaren. Lejos queda ya la sensación de que incluso les podía pasar Williams, que celebra este fin de semana los 50 años de su fundador Sir Frank en la Fórmula 1. Ni mucho menos: parecen haber superado a Renault, Haas (envueltos en un polémico culebrón con su patrocinador principal), Toro Rosso y Alfa Romeo con solvencia.

Las sonrisas han vuelto a Woking, y prueba de ello no sólo es la renovación de Carlos Sainz y de Lando Norris para 2020 (primer equipo que lo hace en este verano), sino el lenguaje corporal que transmiten todos los miembros del equipo. El mejor ejemplo lo dejó este jueves Norris. Acompañaba en la rueda de prensa a Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo), Hamilton (Mercedes), George Russell (Williams) y Daniel Ricciardo (Renault). Este último hizo una broma o un comentario jocoso con su habitual sentido del humor, y a Norris le dio tal ataque de risa que acabó llorando. Seguro que en otras circunstancias, no tendría tantas ganas de reír.

Carlos Sainz tratará de mantener la buena línea del equipo. Como líder, no le queda otra que tirar del carro y se considera en el sitio óptimo para lograrlo. «Ahora la cuestión es cuándo quiero ganar. Quiero ganar lo antes posible y pienso que estoy en el lugar adecuado y el momento adecuado para tomar ese impulso. Pienso en ganar en el futuro», afirmaba en la revista 'Top Gear'. El madrileño acaba de ser confirmado para el año que viene (afirma que él ya tenía dos años de contrato, por lo que no esperaba otra cosa), con lo que tiene claro que puede lograr muchos éxitos en el futuro si le dejan tiempo, tanto a él como a la propia McLaren.