Gran Premio de España

Alonso y Sainz juegan en casa

Fernando Alonso y Carlos Sáinz, durante la rueda de prensa previa al Gran Premio de España de Fórmula1./Alejandro García (Efe)
Fernando Alonso y Carlos Sáinz, durante la rueda de prensa previa al Gran Premio de España de Fórmula1. / Alejandro García (Efe)

Máxima expectación en Montmeló para ver luchar por los puntos a los españoles. McLaren estrena un revolucionario morro. Hamilton y Vettel protagonizarán otra pelea por la victoria

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El Gran Premio de España volverá a ser el escenario de la primera cita de la segunda parte de un Mundial en el que, como dijo Fernando Alonso, por fin pueden luchar. No es por ganar, ya que eso sólo lo puede hacer con Toyota lejos del Gran Circo, pero sí por acercarse más que nunca al podio. Lo hará en el escenario de su última vez en lo más alto del cajón del campeonato de Fórmula 1, un trazado en el que, además, llegarán las primeras grandes evoluciones de todos los equipos.

Tanto Alonso como Sainz contarán con sus propias gradas. La marea de aficionados españoles ha respondido a la llamada de sus ídolos, que contarán con el apoyo de miles de fans. Los últimos resultados invitan al optimismo: Alonso cuenta las carreras disputadas con McLaren en 2018 por carreras puntuadas, mientras que Sainz espera conseguir un empuje extra de sus fans para, por fin, ponerle las cosas complicadas a su compañero Nico Hülkenberg.

Aunque para muchos el interés estará puesto en los españoles, cuyas máximas aspiraciones están en la zona media, la pelea por la victoria tendrá tanto o más interés. A diferencia de los últimos años, nadie se atreve a dar por ganadores al mismo equipo. Esta vez no hay un Mercedes tan superior o un Ferrari por delante, o incluso un Red Bull que vaya a dar la campanada ya de entrada. Sebastian Vettel defiende el liderato frente a un Lewis Hamilton que por fin ganó antes de aterrizar en territorio plenamente europeo. El británico aprovechó para pasarse por la popular gala MET de Nueva York, una de esas típicas escapadas que se da el campeón del mundo entre la jet set, con amigos como el rapero P.Diddy, la cantante Rihanna o diversos diseñadores de moda. Cada uno se concentra como quiere y para Hamilton participar en este tipo de actividades es la mejor forma de concentrarse para conseguir la segunda victoria de la temporada y, de paso, asaltar el liderato frente a Vettel.

Muchas más dudas genera Red Bull. Daniel Ricciardo, que suena para sustituir a Kimi Räikkönen en Ferrari para 2019, tendrá una buena pelea con su propio compañero, un Max Verstappen a quien le han llovido críticas por todas partes por su actitud en la última carrera. Los comisarios ya le han avisado: no le van a pasar ni una más.

Espejos colgantes de Ferrari y morro psicodélico de McLaren

Montmeló siempre es escenario de grandes novedades técnicas. Llamarlo 'mejoras' sólo es lógico a posteriori, porque lo que es seguro es que son piezas nuevas que a saber si funcionarán o no. Uno de los equipos que más lupas tiene encima, y más aún tendrá mientras siga plantando cara a los Mercedes, es Ferrari. La escudería italiana fue el foco de todas las miradas por una curiosa, pero interesante desde el punto de vista técnico, colocación de los espejos retrovisores en el mismo halo.

El 'armatoste' que les han colocado a los Fórmula 1 este año es una de las grandes novedades con respecto a los monoplazas del año pasado. Diseñados para mejorar la seguridad de los pilotos, para los ingenieros fue un auténtico quebradero de cabeza implementarlo en el diseño de los coches. A ello se unieron problemas que sólo viéndolo en la pista se dieron cuenta de que les iba a abrir un nuevo camino de trabajo. La visibilidad no sólo se veía reducida por los laterales o el frontal, sino también para los retrovisores. La norma era clave: no se podían colocar en otro punto que no fuera el armazón del chasis. Ferrari, que en los últimos tiempos se ha especializado en buscar el límite del reglamento, preguntó a la FIA si podían entender el halo como elemento estructural del chasis, a lo que la Federación aceptó. Dicho y hecho: en Montmeló se verá por primera vez los retrovisores no atados al cockpit del piloto, como hasta el momento, sino colgando de este elemento.

Es sólo una de las grandes piezas nuevas que llevan los equipos en esta carrera. McLaren, por ejemplo, ha apostado por un nuevo morro que se va a probar este viernes en los libres. Las primeras imágenes dejaron a todos estupefactos: tres agujeros en el frontal, dos perfiles longitudinales en los laterales y una especie de alerón inferior, casi como una continuación del alerón delantero. Sin duda, de lo más revolucionario que se ha visto en la Fórmula 1 esta temporada, ya que apuesta por diferentes elementos que ya tenían en Mercedes, Force India o incluso la propia Ferrari, más algunas implementaciones propias.

Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne tendrán la oportunidad de mejorar, si el diseño es el correcto, en un punto algo criticado después de las primeras carreras. Y es que, aunque el motor Renault es notablemente mejor que el Honda del año pasado, la implementación en el chasis no ha dado tan buen resultado. Si el del año pasado era aerodinámicamente de los mejores de la parrilla, en este año se han quedado ligeramente por detrás de lo esperado: no están a la altura de los Red Bull (con quien comparten motores), sino que más bien se han quedado en una zona media más próxima al equipo Renault.

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