EL CORREO con Rahm en el Open de Francia

«No voy a volver a jugar un torneo intentando ser quien no soy»

Jon Rahm comienza mañana su participación en el Open de Francia. / Afp

El jugador de Barrika ha hecho limpieza mental tras no pasar el corte en el US Open y jura que no volverá a pecar de conservador

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Tiene el gesto cansado. Hasta en una pregunta reconoce que se le cierran los ojos por el jet-lag. Sólo ha testado un par de hoyos en Le Golf National y el resto del tiempo lo ha ocupado en un descanso activo entre el hotel de los jugadores y los actos protocolarios con sponsors y demás compromisos. Por la noche le aguardaba una cena en París con el grueso del equipo europeo de la Ryder Cup, incluido su capitán Thomas Bjorn. Sus padres le aguardan a la salida de la casa club, mientras Jeff Koski le va desbrozando el camino para no retrasarse en ninguna cita. Tampoco en la entrevista que compartió con EL CORREO y Ten Golf en el escenario del Open de Francia, en el que compartirá recorrido el jueves y viernes con los ingleses Hatton (actualmente clasificado para la Ryder Cup, como el vizcaíno) y Fitzpatrick, que aún tiene tiempo y resultados posibles para apuntarse a la cita que albergará este mismo escenario.

-¿Llega con el disco duro reseteado tras el US Open?

-La Usga son expertos en hacer un campo en el que incluso jugadores que están jugando bien no pasan el corte. Es lo que me pasó a mí. Son torneos en los que no pasar el corte con lo difícil que estaba el campo no me va a afectar. No pasó el año pasado en Erin Hills y espero que no pase este año.

Jugar en Europa: «Los campos proponen un juego que hay que pelearlo mucho, te hace pensar, es un golf más verdadero»

-Vuelve al European Tour, donde ha roto todos los moldes. Ha jugado en siete ocasiones como profesional y ha ganado tres veces. Números jamás conseguidos por nadie.

-Es irrepetible, seguro porque nunca hubiera imaginado ganar tres torneos del European Tour sin jugar aquí todo el año. Espero seguir jugando bien en Francia como lo hice además en Irlanda. Y si no puedo ganar un torneo, seguir bien para tener una mejor semana en el British Open.

-¿Y en este Le Golf National, qué le procura el aroma a Ryder Cup?

-Bueno, querer estar y esperemos que sea así. Aún no he jugado el campo todavía este año (lo hará hoy a partir de las 13 horas en el ProAm. Ayer (lunes) jugué un par de hoyos, pero con el jet-lag bastante tenía con estar despierto.

«En Long Island no jugué por mí. Salí al campo pensando en contentar a los demás»

-Pero seguro que se imagina a finales de septiembre siendo uno más en el combinado europeo.

-Hombre, sientes curiosidad por ser uno de los 24 jugadores a los que siguen 50.000 espectadores. Sí que me pregunto cómo será. Es un campo ideal para que lo sigan los aficionados y la atmósfera que se vive sólo la he visto por televisión.

-El año pasado vino para reconocer el campo pensando en la Ryder. ¿Ahora es un ensayo general?

-Ante todo jugué porque es un gran torneo y quería jugarlo de nuevo. Ahora es mucho más que eso. Cierto que cuanto más juegues más cómodo te puedes sentir, pero prima más la categoría del Open, que si no me equivoco es uno de los más antiguos de Europa, y por eso me encantaría ganarlo.

-Cinco victorias en dos años como profesional y sólo es la punta del iceberg. ¿Nos está acostumbrando mal?

-Muchísimo (sonríe), y os digo por qué. Cada vez que fallo un corte, crisis, ¡joder, se ha hundido el mundo! No, claro que se fallan, pero os estoy mal acostumbrando porque no había fallado uno desde el US Open del año pasado o Valderrama, y se fallan. Mira Justin Thomas, el año pasado ganó cinco veces pero falló ocho cortes. Es difícil ganar, depende del carácter de cada uno. Mi agresividad y mi forma de ser, mi competitividad, ayudan. En muchos momentos es cuando mejor me lo paso y más calmado me siento, es cuando más divertido es jugar.

Campo difícil

-Quizá Tiger fue el único que lidió bien con esos cortes.

-Es que jugó desde el 99 hasta el 2005 sin fallar ninguno. Dustin (Johnson) no falla precisamente muchos cortes y también gana. Pero no se puede comparar a nadie con él. De no ser por él, Phil Mickelson y Ernie Els son los que hubiesen dominado esta década y también fallan cortes. Hoy en día hay tanta gente que le pega fuerte que si una semana no estás ahí la diferencia es muy grande.

-Habló en Long Island de buscar un nuevo compromiso entre agresividad y actitud porque reconoció que desde que se porta bien el juego no le acompaña como quisiera.

-La base de todo es que no voy a volver a jugar un torneo intentando ser alguien que no soy.

-Explíquese.

-En Long Island fue un exceso de compensar lo que pasó el año anterior. Pensaba que si me portaba bien o parecía alguien que no era yo iba a jugar mejor. Y cuando me comporto siendo quien no soy yo no juego bien.

«Sólo sé que mañana voy a llegar al 'tee' del 1 pensando en ganar»

-¿Jugar en Europa tiene para usted algún plus más que el hecho de estar cerca de casa?

-Este campo y el de Irlanda no son como en los que crecí jugando en España y Bilbao. Lo que pasa es que proponen un tipo de juego que me gusta porque hay que pelearlo más y es divertido. Es más golf verdadero, te hace pensar más, hay que pegar diferentes golpes y sin jugar tu mejor golf, ni pegarle perfecto, se puede luchar por la victoria.

-¿Prevé muchos cambios en Le Golf National respecto al año pasado y con miras a ponérselo difícil al equipo de Estados Unidos? Lo que seguirá necesitando, como dijo en 2017, son todos los palos de la bolsa.

-No sé lo que harán más allá de los búnquers que han incorporado, creo, cerca del green del 18. Es un campo no muy largo pero te hace pensar mucho porque hay calles estrechas, roughs altos, greens difíciles. Es difícil y te hace jugar todos los palos de la bolsa y todo tipo de golpes que puedas imaginar.

-¿Qué Jon Rahm vamos a ver en este Open de Francia?

-Al de siempre. Sólo sé que voy a llegar al 'tee' del uno pensando en ganar.

-Para eso tendrá que prevalecer un carácter. ¿Cuál es el genuino?

-El que se vio en Dubai o Irlanda, centrado en mí. Es un poco eso, estar centrado en mí. Tampoco hay que darle más vueltas, no os preocupéis. En Shinnecock Hills no fui yo. Cometí un error por intentar corregir algo del pasado año que no había ni que corregir. Pequé de conservador. No jugué por mí, salí al campo a contentar a los demás.

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