Saúl Craviotto: «¿Un plan perfecto? Cine y palomitas con mis hijas y mi mujer»

Saúl Craviotto, con su piragüa. /
Saúl Craviotto, con su piragüa.

El palista español logró el subcampeonato del mundo en K4 500 junto a Carlos Arévalo, Marcus Cooper Walz y Rodrigo Germade, y con ello la clasificación para los Juegos de Tokio 2020

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Saúl Craviotto transmite felicidad con cada palada y cada palabra. Y no es para menos. Ha conseguido su objetivo de clasificarse para los Juegos de Tokio del próximo año tras conseguir la medalla de plata en el Mundial de Szeged y con ello tener en bandeja la posibilidad de ser el abanderado de España en la ceremonia de inauguración del próximo verano. «Yo de momento he hecho lo que tenía que hacer que era clasificarme», dice con cierta precaución. Eso sí, avisa que estará «encantado de llevar la bandera de mi país. Si se me carga un poco el bíceps no pasa nada».

-Usted se ha convertido en un coleccionista de medallas...

-Bueno, la verdad es que estamos (por los miembros del K4 en el que compite) muy contentos. Ha sido una medalla que valoramos mucho porque ha sido un año complicado (su compañero Cristian Toro renunció una semanas antes del Mundial que daba plaza para Tokio 2020) y ahora mismo no estoy pensando en las medallas que ya he conseguido. Pienso en el presente y en el futuro que se presenta muy interesante.

-Tras cuatro preseas olímpicas y tres títulos mundiales, ¿qué le queda por conseguir en el deporte?

-He conseguido lo máximo a lo que se puede aspirar, que para mí es un oro olímpico. Por quedar... realmente nada, pero soy muy ambicioso. Me gusta mucho la competición y siempre quieres más. Me mantengo ilusionado, con ganas y motivado; sigo pensando en conseguir más medallas, pero más no se puede conseguir. Es imposible.

-Los aficionados sólo ven los resultados, pero... ¿qué hay detrás de esa medalla?

-Muchísimo. La gente sólo ven los 30 segundos o el minuto y veinte segundos que dura la competición, pero hay muchas horas de entrenamientos, muchos kilómetros en invierno; lesiones... Es mucho sufrimiento y esfuerzo, pero cuando haces lo que te gusta y lo que te llena todo se lleva mejor.

«La gente sólo ven los 30 segundos o el minuto y veinte segundos que dura la competición, pero hay muchas horas de entrenamientos, muchos kilómetros en invierno; lesiones...»

-Imagino que levantarse todas las mañanas para entrenar debe ser duro...

-El piragüismo es muy pasión, mi deporte y lo que más me gusta, pero cuando entrenas en invierno, hay hielo en el embarcadero, los días de lluvia… Es un deporte al aire libre y es muy duro, pero también es bonito. Me compensa todo

-¿Dónde encuentra las motivaciones alguien que ya ha ganado cuatro medallas olímpicas?

-Tengo que buscarme nuevos retos y también nuevos sueños. En este caso tenía marcado Tokio y las motivaciones pasan por recordar que sigo haciendo lo que me gusta y me apasiona. Es así. Cuando haces lo que te gusta el día a día al final todo esfuerzo es más llevadero

-¿Y por qué la piragua?

Mi padre era piragüista. Fue la persona que me inculcó los valores del deporte y la pasión por el piragüismo desde muy pequeño. Lo llevo viviendo toda la vida en casa.

-Y en Tokio 2020 será el abanderado de España...

Bueno, yo de momento he hecho lo que tenía que hacer que era clasificarme. Los criterios no sé exactamente cuáles son y no me quiero hacer muchas ilusiones, pero debo reconocer que sería un sueño hecho realidad.

«¿Abanderado en Tokio? Si se me carga un poco el bíceps no pasa nada; encantado de llevar la bandera de mi país»

-Dígame la verdad. ¿Cuántas veces ha soñado con ese momento?

-No pienso a diario en ello, pero cada vez que me lo dicen me entra un gusanillo en el estómago. Es una sensación muy bonita porque ser abanderado de tu país es lo máximo a lo que puedes aspirar como deportista. Es una sensación muy bonita. Pero, realmente, no quiero pensar demasiado en ello. A ver si lo confirman o explican cómo va a ser el criterio. Si me toca a mí muy feliz y sino pues no pasa nada. Al que le toque el honor seguro que lo habrá merecido.

-No puede negar que un brazo fuerte para aguantar con la bandera toda la ceremonia sí tiene…

-(Risas) Si se me carga un poco el bíceps no pasa nada. Encantado de llevar la bandera de mi país.

-Serán sus cuartos Juegos. ¿También los últimos?

-No lo sé. Como te decía, pienso en el presente y no puedo pensar mucho más allá. De momento estoy ilusionado, con ganas y físicamente los parámetros se mantienen. Me respetan las lesiones y soy igual de rápido… ya veremos. Cuando llegue a Tokio y dependiendo de los resultados tomaré la decisión de descansar a lo mejor un año, seguir o parar. Primero quiero estar en Tokio y luego ya veremos. Ahora mismo no me veo capacitado para anunciar mi retirada porque me gusta lo que hago.

-Siempre sitúa a la disciplina en el primer lugar de sus principales sus valores. ¿En el deporte o en la vida?

-Es uno de los valores esenciales para lograr cualquier cosa. No todos los días estás motivado y con ganas. Tienes que salir de tu de zona de confort. Muchas veces no apetece a entrenar y de siete días a la semana hay tres o cuatro que estoy reventado, echo polvo y me apetecería quedarme en mi casa, en el sofá descansando. Pero las cosas solo salen con disciplina, echándole esfuerzo y valor.

-Deportista de éxito, policía, modelo, cocinero, padre… ¿Hace algo mal?

-Lo de cocinero es algo pasajero y anecdótico. Fue una experiencia bonita, pero no me considero ni cocinero, ni modelo… Si me tengo que definir diría que soy deportista, que es lo que realmente me gusta y es mi pasión, padre y policía. Algo de lo más normal.

-Pero me reconocerá que es un ejemplo para muchos.

-Si los chavales me tiene como un ejemplo y un espejo estoy orgulloso por ello. Es un orgullo y también una responsabilidad.

-¿Ahora se cuida más que antes?

-Cuando ya tienes cierta edad es verdad que tienes que atender otros aspectos como la alimentación. Antes pasaba más de eso y era más desastre, pero ahora con cierta edad hay que cuidar más la alimentación, el descanso… Sí, quizá me he vuelto más cuidadoso.

-¿Cómo consigue llegar a todo y, además, entrenar seis días a la semana? ¿Se puede conciliar?

-Es complicado. Soy policía y padre de dos niñas que cuando llegas a casa requieren su tiempo. Y a raiz de 'Master Chef' tengo muchos eventos y es aún más complicado, pero con organización y con el apoyo de mi gente, aunque hay momentos de mayor agobio que otros, en general se lleva bien. Todo pasa por una buena organización, ayuda y esfuerzo.

«Ahora mismo no me veo capacitado para anunciar mi retirada porque me gusta lo que hago»

-Si en el deporte todo le va a pedir de boca, ¿en la vida qué le queda por lograr?

-Nada. Soy un privilegiado. Tengo salud y también mi familia. Y a las cosas materiales no le doy tanta importancia como otra gente. Realmente no me falta de nada y en la vida me va todo genial. Que se mantenga así, no pido nada más.

-Igual más tiempo para estar con su mujer y sus hijas.

-Hombre más tiempo libre sí, pero como sé que es un momento importante en mi vida que durará uno, dos o tres años, pienso que debo aprovechar el momento, el tirón y la situación que estoy viviendo. Ya vendrán tiempos más tranquilos.

-Un plan perfecto para Saúl Craviotto es…

-Lo más sencillo. Un tarde de cine y palomitas con mi mujer y mis hijas. Sí, ese es mi plan perfecto (sonríe).