Rahm cumple en el US Open cincuenta torneos como profesional

Jon Rahm, preparado para afrontar el segundo 'grande' de la temporada, el US Open./EFE
Jon Rahm, preparado para afrontar el segundo 'grande' de la temporada, el US Open. / EFE

El de Barrika se estrenó en el Congressional de Bethesda (Maryland) dejando patidifusos a los gurús del golf al punto de acabar tercero el Quicken Loans a cuatro golpes del ganador, Billy Hurley III

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZASEnviado especial

Ver el listado impone. Por cantidad y calidad. Dos años de Jon Rahm como profesional que se cumplen este mes y que el pegador de Barrika celebra en el US Open, un 'Major', ese coto exclusivo de caza que le provoca un saliveo constante, máxima excitación, voracidad. Han sido 49 torneos muy bien aprovechados, tanto que el diez por ciento quedan convenientemente recordados en su rincón de los trofeos. Cinco victorias con las que nadie contaba, posiblemente tampoco él por mucho que le propulse esa energía volcánica que le lleva a despreciar las medianías, la especulación.

Cuando colgó los hábitos universitarios para iniciar su carrera profesional, el vizcaíno nada tenía garantizado. Contaba con un presupuesto limitado para hacerse con las ganancias necesarias (en torno a los 800.000 dólares) para lograr la tarjeta del Circuito Americano en un puñado de torneos en los que se agenció una invitación. De no lograrlo, lo que entonces parecía lógico, su camino hubiera derivado hacia la segunda división, el Web.com Tour desde el que cada año se promueven los ascensos a la FedEx Cup con exenciones para la mayoría de citas puntuables, salvo 'Grandes' y Mundiales.

Carrera profesional: sus 49 actuaciones

TorneoResultado
Quicken Loans National
Barracuda ChampionshipCORTE 2
The Open Championship59º
RBC Canadian Open
Travelers Championship25º
John Deere Classic14º
Wyndham ChampionshipCORTE
Safeway Open15º
Shriners Hospital for Children15º
OHL CLasicc at Mayakoba50º
ISPS Handa World Cup
CareerBuilder Challenge34º
Farmers Insurance Open
Waste Phoenix Open16º
AT&T Pebble Beach
Mundial México
Mundial Dell Match Play
Shell Houston Open10º
Masters Tournament27º
Wells Fargo Championship
The PlayersCORTE 2
Dean&DeLuca Invitational
The Memorial NationwideCORTE
US OpenCORTE
HNA Open de Francia10º
Open de Irlanda
The Open Championship44º
Mundial Bridgestone28º
PGA Championship58º
The Northern Trust
Dell Technologies Championship
BMW Championship
Tour Championship
Open de Italia15º
ValderramaCORTE
HSBC Mundial Shanghai36º
DP World Tour Dubai
Sentry Champions
CareerBuilder Challenge
Farmers Insurance Open29º
Waste Phoenix Open11º
AT&T Pebble Beach26º
Mundial México20º
Mundial Match Play52º
Masters Augusta
Open de España
Zurich Classic New OrleansCORTE
The Players Championship63º
Fort Worth Invitational

Lo que sucedió, sin embargo, no entraba en hoja de ruta conocida. Porque Rahm se estrenó en el Congressional de Bethesda (Maryland) dejando patidifusos a los gurús del golf al punto de acabar tercero el Quicken Loans a cuatro golpes del ganador, Billy Hurley III. Y lo que era aún mejor para sus intereses, embolsándose 400.200 dólares que suponían la mitad del talonario necesario para poder permanecer con los mejores. Y otra recompensa nada desdeñable, el visado para el Open Británico al que accedían los nueve mejores clasificados.

Había sido su primer paso y no se trastabilló con los dos siguientes, capaces de, cuando menos, hacer dudar al más avezado de los jugadores. Porque disputó el Barracuda en formato 'modified stableford' -sistema que otorga otros valores fijos a cada resultado en un hoyo- al aprovechar la coincidencia con el Mundial Bridgestone al que no podía acceder. Se quedó en el segundo corte y una semana después estaba en el The Open Championship de Royal Troon dispuesto a aprender una lección constructiva frente a un campo que le ganó por nueve golpes.

Sentía que se le acababa el tiempo y echó el resto en el Open de Canadá (Glen Abbey). No hubiera sido una catástrofe, en absoluto, haber tenido que coger impulso desde el circuito inferior, pero algo en Rahm se había activado ya en el Quicken Loans National, con aquel tercer puesto que le dio alas cual anuncio de bebida energética. Y en el campo de Ontario acabó de cimentar su futuro. Segundo, a un golpe de Vegas y con la alforja recibiendo otros 440.533 dólares. Suficiente. Era jugador de pleno derecho del Circuito Americano. Llevaba un mes exacto como profesional y ya había conquistado un logro en el que otros jugadores debutantes emplean uno o varios cursos en el segundo escalón de la pirámide.

Cinco victorias

Siete meses después de su debut en el golf de pago ya era ganador. Galones de campeón conquistando el Farmers Insurance en Torrey Pines, desde entonces localidad hermanada con Barrika en lo sentimental. El morrosko posaba con su trofeo y el tablón de surf que incluía el lote mientras su imagen daba la vuelta al planeta golfístico con el inolvidable eagle al 18 con la bola tomando desniveles, curvas y caídas varias. Lo que llamó la atención ya entonces fue su ferocidad. Olió a sangre y se presentó en los segundos nueve hoyos del domingo con ansia desmedida. Birdie al 11, eagle al 13 y traca final con birdie y eagle al 17 y 18. Casi le arranca el brazo a Adam Hayes, su caddie, en una reinterpretación de la felicidad plena. Un dato que elevó aún más su moral. Ante la posible resta de méritos que siempre sobrevuela sobre quien se estrena entre los grandes, nada del gol o el golpe del cojo. Mismos campos de Torrey Pines, mismas condiciones y días y la lista de los que no pasaron el corte, por citar los más llamativos, incluyó a Dustin Johnson, Koepka, Jason Day, Rickie Fowler o el mismo Tiger Woods.

Siguiente parada, Irlanda, en los links como donde mamó el golf. De allí al desierto de Dubai. Y regreso a California para su cuarta muesca. Y la quinta armando un taco impresionante, histórico, en Madrid. Convertido en una reencarnación de su idolatrado 'Seve' en su interactuación con el público. El reclamo del vizcaíno reunió a más de 50.000 aficionados en Madrid y no falló.

Un camino que sigue siendo incipiente pese a que los números parecen hablar de un jugador que lleva media vida de profesión. No es el caso. Cumple este mes dos años de oficio remunerado en el que será su torneo número 50, el US Open al que lanza rayos X por los ojos en un intento por descubrir a tiempo todos sus secretos. Cinco victorias y otras tantas instantáneas abrazado a los trofeos conquistados y vestido de rojo -salvo en Irlanda donde el agua y el frío le llevaron a ponerse encima una sudadera azul-, su amuleto dominical, como lo fue de Tiger Woods. 10 veces entre los tres primeros, 16 en el Top 5 y 20 en el Top 10, y 25 ocasiones como uno de los quince mejores clasificados. La mitad de las veces que ha jugado su resultado ha estado en ese abanico de puestos. Lo dicho, dos años muy bien aprovechados.

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