Dos pueblos en busca de la verdad

Una galerna invisible se cierne sobre Zierbena y Bermeo, cuyas aficiones discrepan sobre quién tiene la culpa de la sanción a los 'txos' en La Concha

Juana Gil no ocultaba ayer su alegría por la gran temporada de su trainera, en la que bogaron años atrás su marido e hijo./IGNACIO PÉREZ
Juana Gil no ocultaba ayer su alegría por la gran temporada de su trainera, en la que bogaron años atrás su marido e hijo. / IGNACIO PÉREZ
Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Jornada soleada, veraniega, en Zierbena y Bermeo. O en Bermeo y Zierbena, que tanto monta en esta disputada temporada de remo. Sin embargo, una galerna invisible se cierne sobre los dos puertos vizcaínos debido a la sanción que los jueces de La Concha impusieron a Urdaibai en la regata del pasado domingo: la 'Bou Bizkaia' fue relegada a la última plaza, y penalizada con quince segundos adicionales, por haber tocado palas con los 'galipos' cuando estos últimos regresaban a su calle, en la que se habían metido los bermeotarras. Haría falta una enciclopedia para recoger los argumentos que los aficionados de Zierbena y Urdaibai esgrimieron ayer en favor de sus traineras. Unos y otros se echaron las culpas, a la busca de una quimera que Juana Gil, regente de la Taberna Eloy del puerto de Zierbena, esposa y madre de antiguos bogadores 'galipos', resumió de forma sucinta. «Lo que cuenta es, sencillamente, la verdad».

La hostelera, que suele servir la comida a algunos remeros de su municipio, hizo, como Winston Churchill, el gesto de la victoria. «Mis clientes reaccionaron con la verdad el domingo, cuando vieron la regata por televisión, porque, por mucho que se diga, a Urdaibai la podían haber descalificado».

En Bermeo, como era de esperar, el juicio que merecían los árbitros de La Concha era diametralmente opuesto. Y ello a pesar de que pocos acontecimientos deportivos han generado tantas evidencias audiovisuales como el del pasado domingo. Un montón de vídeos, audios, 'tracks' de GPS, fotos, testimonios en redes sociales, ayudan a construir cualquier teoría. Pero, como advierten los científicos, la hipótesis correcta suele ser la más sencilla, y entre los 'txos' no tardó en aparecer. «Nos tienen manía», aseguró una vecina a su amiga en el parque. «Lo que hay que hacer es ir a La Concha el próximo domingo (a la regata decisiva) y ganar ese día con dos coj...», terció otro bermeotarra en el restaurante Artza. «Quedaremos como sea en la clasificación general, pero ese triunfo nos permitirá volver a casa con orgullo», remachó.

José Luis Herrerías, presidente del Zierbena, con el tesorero del club, ayer en el puerto.
José Luis Herrerías, presidente del Zierbena, con el tesorero del club, ayer en el puerto.

Zierbena, la cara...

Juana Gil, de la 'Taberna Eloy'
«Por mucho que se diga, a Urdaibai la podían haber descalificado»
Juan Zunzunegui, 'Zunzu'
«Avisé a mi tripulación de que si alguien entra a una provocación no remará el domingo»
José Luis Herrerías
«Fueron los árbitros los que tomaron la decisión. Nosotros no reclamamos nada»
Iñigo Ortuzar, alcalde
«Siento mucho que penalizaran a Urdaibai. Hubiera sido un espectáculo maravilloso»

Javier Martínez, 'Mannix', en el centro, conversa con otros aficionados 'txos' en Bermeo.
Javier Martínez, 'Mannix', en el centro, conversa con otros aficionados 'txos' en Bermeo.

Porque el honor de Urdaibai ha sido mancillado este fin de semana, y los remos están en alto. No sirve de nada que en Zierbena insistan en que cuando se produjo el contacto de las traineras en La Concha, los 'galipos' bogaban por su calle. Los 'txos' les preguntan entonces quién se echó encima de quién (fue Zierbena la que se movió al volver a su posición de partida). La única salida a ese acertijo la tenía ayer en Bermeo un gallego de O Grove. «Me llamo David y reparo traineras», se presentó. «No tengo ni arte ni parte en este asunto. Tengo amigos aquí y también en Zierbana. Yo creo que los jueces debieron haber hecho algo más. Podían haber advertido a Urdaibai: '¡A tu calle!' Y ya está».

Juan Antonio Zunzunegui, entrenador y remero de Zierbena, ayer en el puerto del municipio.
Juan Antonio Zunzunegui, entrenador y remero de Zierbena, ayer en el puerto del municipio.

No fue así, y toca mantener la serenidad hasta el domingo. 'El corazón caliente se deja para la mar; en tierra, la cabeza fría'. Esa es más o menos la consigna que se escucha en los aledaños de los clubes rivales. La quejas son muy sentidas en Bermeo, pero en ocasiones las acompaña un guiño cómplice. A pesar de los pesares, esto es un deporte y la hinchada 'txo' no faltará a la cita definitiva en San Sebastián; y un par de autobuses acudirán desde Zierbena. Los remeros, a callar, bogar y nada más. «El otro día, en cuanto terminó la regata avisé a mi tripulación de que si alguien entraba a una provocación no remará este fin de semana», recalcó el entrenador de los 'galipos', Juan Antonio Zunzunegui.

«Nosotros no reclamamos»

Todos trataban de centrarse en la competición. «Hubo un calentón en la prueba, pero luego hablé tranquilamente con Agustín (el presidente de Urdaibai)», subrayó José Luis Herrerías, su homólogo de Zierbena. «Fueron los árbitros los que tomaron la decisión. Nosotros no reclamamos nada. Las normas son así y hay que acatarlas», repetía el directivo.

Vecinos de Bermeo pasan junto a un cartel en la sede de la peña 'Bou Bizkaia'.
Vecinos de Bermeo pasan junto a un cartel en la sede de la peña 'Bou Bizkaia'.

El alcalde de Zierbena, Íñigo Ortuzar, también echó árnica al profundo disgusto de Bermeo, localidad donde tiene grandes amigos. «Siento mucho que penalizaran a Urdaibai, porque el espectáculo hubiera sido maravilloso», se lamentó. «En Zierbena todo el mundo está ilusionado. La gente suele olvidar lo antigua que es nuestra trainera. Está documentado que ganó una regata en 1880».

... y Bermeo, la cruz de La Concha

Vecino del municipio
«Lo que hay que hacer es ir el domingo a La Concha y ganar ese día con dos coj...»
Javier Martínez, 'Mannix'
«Si uno cambia de calle, ¿tiene derecho a regresar a ella como y cuando quiera?»
José Ramón
«Fue como si los jueces no hubieran existido. Todo se hizo con las imágenes de ETB»
David
«Soy gallego y no tengo arte ni parte, pero los jueces podían haber hecho algo más»

La realidad es que, en Bermeo, las buenas palabras del municipio rival no son un consuelo ni ayudan a superar que Urdaibai haya perdido sus opciones al triunfo final en La Concha, la Champions del remo. En mayor o menor medida, con palabras gruesas o mesuradas, los 'txos' creen que el castigo que han recibido es injusto y desproporcionado, y dirigen sus invectivas contra los jueces de la regata donostiarra. «En realidad, fue como si ellos no hubieran existido, porque todo se hizo con las imágenes de ETB», comentó José Ramón, un aficionado eibarrés de Urdabai, con familia en Bermeo. «Cada trainera defendió su calle. Fueron a coger la ola, lo normal», agregó el aficionado, acodado en la ventana de su casa. «La sanción fue excesiva; en la ACT (la primera división del banco fijo), es de tres segundos», explicó.

86 centésimas es el tiempo que separa a Zierbena, primera en la clasificación provisional, de Hondarribia, su rival teórico este domingo

Esa diferencia de reglamentos entre competiciones tenía soliviantado a Bermeo, como se pudo apreciar en el restaurante Andeko, donde los clientes discutían sobre lo que debieron haber hecho los árbitros. «No es la primera vez que nos pasa algo así», recordó Javier Martínez, 'Mannix', en referencia la sanción que Urdaibai sufrió en La Concha en 2013 tras un lance con Hondarribia. Y lanzó algunas preguntas a los organizadores donostiarras. «Primero, si uno cambia de calle, ¿tiene derecho a regresar a ella como y cuando quiera? Segundo, si alguien comete una infracción, sea Urdaibai o, en mi opinión, Zierbena, ¿no tiene que recibir una sanción proporcionada?»

La respuesta está en el aire. Juana Gil, esposa y madre de remeros 'galipos', sólo dice una cosa: «Lo que cuenta es la verdad».

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