Juan Romano, ganador de la Bocineros-Deiadar Xtreme: «Ahora a ver el Athletic y luego a dormir»

David junto a su familia a su llegada a meta. / B. G.

Juan Romano García, de Bermeo, se proclama ganador de la primera edición de la Bocineros-Deiadar Xtreme

BEATRIZ GARNÁNDEZ

El desafío no era nada fácil. 200 kilómetros por los cinco montes bocineros de Bizkaia: Sollube, Kolitza, Ganekogorta, Oiz y Gorbeia. Pero Juan Romano, de Bermeo, lo tenía claro: «Yo lo termino en 32 horas como máximo», contaba ayer a EL CORREO. El tiempo final del correror ha sido de: 31 horas 50minutos. Así que objetivo conseguido.

«Ha sido una carrera muy bonita, pero muy dura. La verdad es que los montes y el recorrido es precioso», contaba a su llegada el ganador de la prueba, completamente exhausto tras recorrer los 200 kilómetros. Los aplausos de los presentes han animado a este bermeotarra que ha llegado con una sonrisa a la meta. «Es increíble toda la gente que ha venido, les quiero agradecer que estén aquí y el apoyo», dijo.

La expectación era máxima para recibir al ganador de la prueba de 200 kilómetros. Casi el doble de distancia que los que habían completado la otra carrera de 105 kilómetros. Alrededor de las 16.15 horas se oía por la megafonía de la organización. «Juan Romano está a 11 kilómetros de aquí. ¡Ánimo txapelduna!». Eso sí, en el último avituallamiento antes de llegar a la meta decidió reponer fuerzas ya que tenía un margen de más de 2 horas sobre el segundo. Pasadas las 17.00 horas, la organización avisaba: «Está a cuatro kilómetros de aquí, media hora larga».

Y llegó, ante los aplausos y los ánimos de los asistentes, conscientes de la gran hazaña que este bermeano había logrado. Además, ha contado con un acompañante que ha brillado todo el día en los cielos vizcaínos y que ha pegado con fuerza: el sol. «No he dormido durante toda la carrera, lo he hecho todo del tirón», confiesa.

- Y ahora, ¿qué va a hacer?

- Dormir. Bueno, no, primero ver el Athletic.

En la carrera había grandes corredores especializados en pruebas de larga distancia. «No me esperaba llegar el primero, había algunos muy buenos, pero a Arkaitz, uno de los favoritos, le he adelantado en el kilómetro 50 y desde entonces, he ido solo hasta llegar aquí», explica.

Juan Romano llevaba dos años sin competir en una prueba de larga distancia por culpa de una lesión. «Desde Peñagolosa 2016 no hacía largas distancias, por lo que esto es todo un logro», dijo. En aquella carrera quedó en quinta posición. Este bermeotarra ha superado la prueba más larga de España en este formato, 200 kilómetros por los cinco montes bocineros. «¿Qué puedo decir? Me gustan las carreras largas, esto es un vicio, una vez empiezas, no paras», dice entre risas.

- ¿La volverías a hacer otra vez?

- Ahora mismo, la cabeza me dice que no. Estoy muy cansado. Pero si me lo preguntas en unos días, te digo que sí, que el año que viene la vuelvo a hacer.

«Es una prueba en la que hemos depositado mucha ilusión y que teníamos muchas ganas de celebrar y él va a hacer historia y va a representar lo que queríamos de esta prueba», explicaba Fernando J. Pérez, director de la carrera, ante la llegada de Juan. El ganador de la prueba ha tenido que soplar una bocina, como hace 500 años, nada más cruzar la meta. Una tradición de la Edad Media que Romano se ha encargado de recuperar.

Una mujer, octava en la carrera de 105 kilómetros

Familiares, amigos y curiosos se agolpaban para recibir a los corredores. Los primeros en cruzar la línea de meta han sido los de la prueba de 105 kilómetros, en la que Oihane Pérez, de Gernika, ha entrado en la octava posición. «Solo han participado dos mujeres en esta distancia y que ella esté entre los diez primeros es un auténtico tiempazo», explica la organización de la prueba.

Xabi, uno de los corredores que ha participado en la prueba de 105 kilómetros, unos metros antes de cruzar la meta, ha cogido a su bebé en brazos y ha recorrido los últimos kilómetros con ella ante el aplauso de los presentes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos