Kerman Lejarraga pierde el título europeo ante Avanesyan

Kerman Lejarraga pierde el título europeo ante Avanesyan
Fotos: Fernando Gómez | Efe

Pierde el Europeo welter ante un tremendo Avanesyan tras ser contado en el cuarto asalto y parada la pelea en el noveno

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Inesperado, porque estábamos muy mal acostumbrados. Pero la derrota acaba tarde o temprano citando a un boxeador profesional. Y Kerman Lejarraga, desde ayer, no es una excepción. El escenario, el ambiente, un público al borde del colapso, un currículo inmaculado, los brazos abiertos al otro lado del Atlántico, las apuestas casi cinco a uno a su favor. No faltaba nada para que el de Morga volviera a colocarse el cinturón europeo welter por tercera vez. Pero se encerró en el ring con una alimaña. Sin motes recurrentes, ni mayor parafernalia que un gran equipo técnico inglés en su rincón y cuidado. David Avanesyan, excampeón del mundo en un par de ocasiones. Esos títulos no se expiden como algunos másters.

Solo habían transcurrido 33 segundos del noveno round cuando en Miribilla reinó la angustia. Como en el anterior asalto, Lejarraga se iba a por el ruso de sangre armenia como un animal herido. De hecho lo estaba. Desde que en el cuarto episodio una derecha perfectamente doblada por el aspirante le hizo hincar la rodilla derecha. Fue un impacto seco, demoledor. Salía Avanesyan de uno de los rincones y se le encendió la luz. Esperó al momento en que el vizcaíno tomaba aire para segarle. Desde entonces la pelea cambió. No servía de nada la contención inicial, el tanteo, la evidente dificultad que las balas del Revólver encontraban para llegar a la diana. Avanesyan ya había avisado y traía la lección muy bien estudiada.

Manos y más manos para mantener bajada la barrera ante el deseo de Lejarraga por entrar en la distancia del dinero. El tercer asalto había mostrado al Kerman más reconocible. Otra marcha en su boxeo y primeros remites que llegaron a su destino, en los flancos y el rostro. Pero uno después comenzó la caza y el árbitro alivió el sufrimiento del de Morga con la preceptiva cuenta de protección.

Debe ser muy duro seguir adelante con esa amenaza sobre la cabeza. Primero por lo que supone en las tarjetas de puntuación. Y además porque hasta el más pétreo control mental se puede resentir cuando se ha detectado una fuga. Pero el equilibrio vuelve cuando hay 8.000 gargantas dejándose la voz para devolver la energía a su ídolo. Y el receptor de tanta potencia tampoco conoce el alcance del desaliento. Así que no quedaba otra que seguir, avanzar ese paso con el que trataba de limitar el espacio al ruso. Las cuerdas eran el punto en el que Kerman quería resolver el pleito. Conseguía llegar, conectaba algunas manos de las que dejan huella, pero su oponente contestaba siempre con un plus incluso respecto a lo recibido.

Intenso en el octavo asalto

Consumidos siete rounds, sobrevolaba en el ambiente el sonido de la cazada, de una mano al vuelo que enviara a dormir a alguien. Y también entraba en juego la preparación física si el título avanzaba hasta el decimosegundo episodio. Salió con ira Lejarraga en el octavo. Sus mejores tres minutos, como si no hubiera un mañana. Intenso, insistente, directo. Avanesyan ya no tenía atajos. Le venía de frente una locomotora y no resultó atropellado por resistencia, un aguante propio de campeones. Lo tuvo ahí, cerca, a un par de manos de la resolución.

Y trató de continuar con esa tónica en el siguiente. Pero no sabía que su suerte estaba echada. Se fue a por el ruso y este decidió voltear la situación. Quebró esa embestida y le dio el final que buscaba. Con un uno-dos Lejarraga sintió de nuevo el castigo, su guardia bajó dos palmos y el aspirante se decidió a ser el pegador. Una serie interminable, con Lejarraga convertido en un rival sin defensa, carente de protección, a merced de un Avanesyan que ya no iba a dejarse nada. O le tumbaba de nuevo o el árbitro acabaría parando la pelea. Lo que sucedió. Bien hecho.

El Revólver de Morga acababa de ser silenciado por un grandísimo rival. «Aquí estoy con un par de cojones, gracias a vuestro apoyo, tenemos una revancha directa firmada y me da igual que sea aquí o en Rusia. Me hacéis tirar para adelante. Me da igual perder si es delante vuestro», dijo micrófono en mano después de ser él mismo quien colocó el cinturón al nuevo campeón de Europa del peso welter. Con toda justicia.

El 8 de junio otro Europeo, el pluma Gago-Sánchez

Hay que aprovechar el tirón y exprimir las opciones de la camada de púgiles vizcaínos que quieren reinar en Europa. Durante la velada de ayer fue presentada la que le tomará el testigo, el 8 de junio también con el Bilbao Arena como escenario. Andoni 'El Machito' Gago tendrá la oportunidad de ceñirse el cinturón continental pluma ante el madrileño Jesús Sánchez. Ambos subieron al cuadrilátero para posar en el tradicional 'face to face'. Y no fueron los únicos. La promotora MGZ programará otro título apasionante, muy del agrado del respetable. Será el Nacional welter que medirá a Jon 'Good Boy' Míguez con Aitor 'El Diamante' Nieto. El getxotarra residente en Castro Urdiales es el actual poseedor del Mundial Junior.