La gran exhibición de la marcha española

Diego Gacía, María Pérez y Álvaro Martín posan sonrientes tras sus respectivos éxitos en carrera./Afp
Diego Gacía, María Pérez y Álvaro Martín posan sonrientes tras sus respectivos éxitos en carrera. / Afp

Álvaro Martín Uriol y María Pérez conquistan el título europeo en Berlín, con Diego García plata

IGOR BARCIA

Dos títulos europeos y una plata. Casi nada. Lo de la marcha española es una exhibición cada vez que llega una gran cita. Muy pocas veces falla. Y desde luego, este sábado por la mañana en Berlín, ha vivido uno de sus días más grandes. Ni un escape de gas que ha retrasado la salida de las mujeres ha perturbado lo más mínimo a los atletas españoles. Alvaro Martín Uriol y María Pérez se han proclamado campeones de Europa y Diego García Carrera ha sido plata, cerrando el doblete masculino. Miguel Ángel López, campeón destronado, y Laura García-Caro han redondeado la actuación histórica con dos sextas plazas, que les conceden puesto de finalistas. Una actuación brillante y lo más importante, de presente y enorme futuro.

Hace dos veranos, parte del equipo español de marcha llegó a Fadura (Getxo) para hacer unos controles previos a los Juegos de Río. Allí estuvo, entre otros atletas, Alvaro Martín, quien trataba de responder a una pregunta clásica:

¿Por qué hay tan buenos marchadores en España?

–Supongo que porque tenemos buenos entrenadores y somos muy profesionales a la hora de afrontar entrenamientos y competiciones. También tiene que ver con la ambición. Siempre se nos dice en las concentraciones que ha habido campeones, y que si ellos lo han hecho, nosotros también podemos. Hay mucha exigencia y en ese sentido funciona.

Hoy su respuesta tiene más vigencia que nunca. Porque los marchadores que estuvieron este sábado al frente del Europeo representan a la nueva generación de la marcha española. Resulta que cuando los anteriores líderes todavía no se han ido –Miguel Ángel López, campeón mundial y europeo, que tiene 30 años, ha sido sexto–, ya han llegado aquellos jóvenes talentos que brillaban en las categorías inferiores para asumir su jerarquía. Alvaro Martín se ha consagrado con 24 años recién cumplidos, mientras Diego García y María Pérez tienen 22. En una disciplina como la marcha, donde los grandes resultados siempre han parecido estar relacionados con la experiencia y la veteranía, España está acortando etapas y sacando talentos a cada momento.

La exhibición de este sábado, además, de una sabia lectura de ambas pruebas. Los dos campeones han sabido jugar sus bazas escondidos hasta el momento oportuno. En el caso de Alvaro Martín, el marchador pacense ha estado siempre en un segundo plano en el grupo cabecero, con un rictus impasible, hasta que en el kilómetro 16 ha decidido que era el momento de pasar al mando de las operaciones y se ha terminado la prueba. En el caso de María Pérez, la granadina ha quedado incluso descolgada en el segundo tramo de competición, parecía que se contentaba con la tercera plaza, pero su gestión del ritmo ha sido brutal. De hecho, sabía que esa velocidad pasaría factura y ella ha sabido, a sus 22 años, dar una lección de frialdad para recuperar, remontar y hacerse con el título y el viejo récord de España de María Vasco como premio añadido.

Alvaro Martín confirmó este sábado lo que todos los especialistas en la marcha española sabían, que es un auténtico fenómeno y el relevo de otro enorme marchador como Miguel Ángel López. De hecho, el de Llerena estuvo en los Juegos de Londres 2012 con apenas 18 años. «Estuve en Londres 2012 y todavía era junior y debía de ir sin presión alguna, a disfrutar, pero me metí presión como si fuera el campeón olímpico. Y así no se puede ir a los Juegos con 18 años, no hice nada bien», recordaba en la conversación de hace un par de veranos en Fadura. Pero toda la experiencia acumulada ha servido para que Martín Uriol fuera dando pasos firmes desde que se trasladó a entrenar a Madrid a las órdenes de José Antonio Quintana hasta llegar a donde ha llegado hoy, de la mano de José Antonio Carrillo, a ser el gran dominador de la distancia en Europa.

Detrás de él ha llegado otro marchador que ha dado un salto de calidad enorme como es Diego García Carrera. Bronce mundial juvenil en 10000 metros en 2013 y, sobre la misma distancia, subcampeón del mundo júnior en 2014 y campeón de Europa júnior en 2015, Diego tuvo un frenazo en 2016 al sufrir una lesión de rodilla que le impidió estar en los Juegos. Pero refrendó su progresión en 2017 al proclamarse campeón de Europa sub'23 de 20 kilómetros. Lo de ayer no es más que la evolución natural del pupilo de José Antonio Quintana, uno de los grandes orfebres de la marcha española.

Y queda la gran triunfadora del día. La granadina de Orce y entrenada por Daniel Jacinto Garzón es la representante de otra de las zonas de marcha por excelencia en España, la escuela andaluza. La influencia de Parquillo Fernández tiene su importancia en que esta joven atleta se decantara por su especialidad. María Pérez ya fue décima en el Mundial de Londres, donde se curtió por primera vez con las absolutas. Antes había sido subcampeona europea Sub'23. Es de Orce, un pequeño pueblo granadino de 1.200 habitantes y es un ejemplo de disciplina y trabajo en los entrenamientos, lo que se ha confirmado esta temporada, la de su explosión a nivel absoluto.

Y si hablamos de la juventud del equipo, no hay que olvidar a Laura García-Caro, sexta este mediodía tras pelear buena parte de la prueba por la cuarta plaza, tiene 23 años. También pupila de José Antonio Quintana, debutó con 20 en los Mundiales de Pekín 2015, en los Juegos de Londres fue la mejor española (novena) y en la Copa de Europa de 2017 llegó a la tercera plaza.

Así que hay marcha para rato. Un regalo para el atletismo español.

Temas

España

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos