Europeo de Atletismo

«Es una generación maravillosa»

Ana Peleteiro muestra su felicidad en el podio con su medalla de oro. /EFE
Ana Peleteiro muestra su felicidad en el podio con su medalla de oro. / EFE

La selección española de atletismo cierra el Europeo en la tercera plaza del medallero, y con la sensación de haber recuperado la ilusión de los aficionados, tal y como recalca el presidente de la RFEA Raúl Chapado

Igor Barcia
IGOR BARCIABILBAO

El atletismo español vuelve a ilusionar a base de medallas, grandes resultados y atletas que compiten cara a cara, sin miedo a los rivales. El Europeo de Glasgow ha sido la confirmación de la llegada de una nueva generación que promete grandes cosas, y que de momento, ha colocado a España en la tercera plaza del medallero tras Polonia y Gran Bretaña, y en cuarto lugar en la tabla de puntos en base a los finalistas, por detrás de los británicos, y muy cerca de polacos y franceses. Es, como ha definido Raúl Chapado, presidente de la Federación Española de Atletismo, «una generación maravillosa».

Para el responsable de la RFEA, «son atletas que respetan al rival, pero no le temen. Se vio en el relevo con Bernat Erta, que no se achantó ante nadie. Es una selección con alma, con alma de ganadora», declaró al concluir el campeonato continental bajo techo.

Bernat Erta, a la izquierda, se exprime hasta el final para intentar superar a Kevin Borlee.
Bernat Erta, a la izquierda, se exprime hasta el final para intentar superar a Kevin Borlee. / EFE

Los resultados han reflejado la resurrección del atletismo español, que deberán ser confirmados en próximas competiciones como el Mundial de Doha que se presenta en el horizonte de septiembre. Allí la exigencia será mucho mayor, pero si se comparan los resultados de Glasgow con los de Europeos indoor anteriores, queda justificada la euforia que ha despertado el atletismo nacional este fin de semana. La de Escocia es la tercera mejor cosecha de oros de España en las 35 ediciones del campeonato. Los tres títulos de Ana Peleteiro, Álvaro de Arriba y Jorge Ureña solo se superaron en las citas de Estocolmo en 1996, con cuatro oros –Roberto Parra, Anacleto Jiménez, Mateu Cañellas y Sandra Myers–, y en Viena 2002, con otros cuatro –Alberto García, Raúl Fernández, Manuel Martínez y Marta Domínguez–. Y en cuanto a número total de metales, la de Glasgow, con seis, es la cuarta mejor cosecha, solo por detrás de Viena 2002 (10), Madrid 2005 (12) y Birmingham 2007 (10).

Con bajas importantes

Otras cifras que redondean el aplauso general a la actuación del equipo en estos tres días de campeonato son las que se centran en el crecimiento respecto a hace dos años en Belgrado. En la cita de 2017, se lograron un oro, dos platas y un bronce, pero hay que recordar que dos de esos cuatro medallistas no han podido estar en Glasgow. Adel Mechaal, campeón de 3.000 metros, no defendió título, mientras que Ruth Beitia, una de las bazas más seguras en todas las grandes pruebas y plata en Belgrado, ya no compite. Las otras dos medallas fueron de Ureña y De Arriba, que han vuelto a repetir podio. Y si apuramos el análisis, habría que recalcar que la progresión en resultados ha llegado sin los dos atletas citados en el grupo, y con otras bajas tan importantes como la de Bruno Hortelano, Toni Abadía, Marc Alcalá, Yunier Pérez, Ana Lozano, Borja Vivas, Carlos Mayo...

Pero como explicaba Raúl Chapado, «los miembros del equipo han entendido que cuando estás en el equipo nacional hay que dejarse el alma, y no solo los que están en las medallas. No es un eslogan, es una nueva generación que ilusiona a todos». Incluso al rey de España, porque Felipe VI expresó su felicitación al equipo por su «gran actuación». «Luchando al máximo, superando marcas y obstáculos, compitiendo siempre con coraje, calidad, confianza y talento. ¡Gran actuación! ¡Enhorabuena por las seis medallas!», fue el mensaje a través de la cuenta oficial de twitter.

La nueva generación a la que se refiere Raúl Chapado tiene una imagen, la de Ana Peleteiro. Solo 23 años, pero toda una veterana en las grandes competiciones, y el ejemplo de la lucha contra todos los obstáculos que han surgido en su camino hasta ser campeona de Europa absoluta, casi siete años después de que lo fuera en categoría junior. «Me toca el corazón. Es la capitana de este equipo, de las mejores del mundo. No se puede competir con más determinación, Iván Pedroso está realizando un gran trabajo con ella», aplaude el presidente de la RFEA. La saltadora gallega estuvo a punto de perderse en el camino hacia la élite, pero de la mano de la leyenda cubana y su grupo de trabajo en Guadalajara, ha destapado todo el talento que lleva dentro. Ella es la referente de una camada muy joven y en la que se han depositado muchas esperanzas. Jael Bestué (18 años), María Vicente (17) y Salma Celeste Pallaruelo (15) forman un trío de enorme potencial que ya ha debutado en Glasgow en una cita absoluta, una siembra de cara al futuro.

En hombres, a disciplinas tan variadas como el heptatlón, donde el trabajo que se realiza en Onil (Alicante) ha dado los frutos de un campeón continental como Jorge Ureña, o el relevo largo, con una plata basada en la juventud (Husillos, el mayor de los cuatro, tiene 25 años), se une la recuperación de viejos cotos del atletismo español como el mediofondos. Álvaro de Arriba es el quinto título de 800 metros tras históricos como Roberto Parra, Colomán Trabado, Luis Javier González o Antonio Páez, mientras que Jesús Gómez ha sumado una medalla más para una cita tan importante para el atletismo nacional como el 1.500.

Precisamente Gómez encarna otro de los factores fundamentales de esta generación, la del talento espontáneo. El burgalés hace cuatro temporadas era un atleta popular, mientras que Mariano García, cuarto en 800 metros, ha surgido de un 'centro de entrenamiento' en Fuente Alamos (Murcia) que consiste en una parcela triangular de tierra de 300 metros que le hace las veces de pista de atletismo. Ellos ejemplifican ese talento natural pero también el trabajo de los entrenadores de grupo y de 'casa', dejando claro que no hace falta estar en un Centro de Alto Rendimiento para que los atletas crezcan, disfruten y logren grandes resultados, si están bien asesorados y tienen un seguimiento por parte de los responsables de la RFEA para dotar de medios esa labor. Ya se ha visto en Glasgow que el trabajo sale a la luz. Y el atletismo vuelve a estar de moda en España. Que dure.