España cierra el Europeo con una lluvia de medallas

Álvaro de Arriba celebra su victoria en los 800 metros./EFE
Álvaro de Arriba celebra su victoria en los 800 metros. / EFE

Alvaro de Arriba y Jorge Ureña se unen a Ana Peleteiro como campeones de Europa bajo techo, mientras el relevo largo es plata y Jesús Gómez bronce en 1500

Igor Barcia
IGOR BARCIABILBAO

España ha esperado a la última jornada del Europeo de Glasgow para vivir su día de gloria. Ayer abrió la puerta del podio Oscar Husillos con su segunda plaza, pero hoy ha llegado una triple corona con los éxitos de Ana Peleteiro en triple, Alvaro de Arriba en 800 metros y Jorge Ureña en heptatlón, a los que además se ha unido la plata del relevo largo y el bronce del burgalés Jesús Gómez en 1.500 metros. Que mejor forma de cerrar un gran campeonato que con una lluvia de medallas que refuerza el buen momento que vive el atletismo español...

La primera en triunfar ha sido Ana Peleteiro, que en la jornada matinal se ha llevado el oro en triple salto gracias a su espectacular salto de 14,73 metros que la ha permitido además batir el viejo récord de España de Carlota Castrejana. Y por la tarde, más metales. Álvaro de Arriba llegaba a Glasgow dispuesto a todo, y el salmantino ha cumplido con su palabra. Ya es el nuevo campeón de Europa de 800 metros, después de una final tácticamente brillante en la que ha evitado problemas iniciales y ha tomado la cabeza en el momento de la verdad para despedirse de sus rivales y hacerse con el título. De esta forma, el salmantino se convierte en el quinto atleta español que lo consigue en un continental bajo techo tras Antonio Páez, Colomán Trabado, Luis Javier González y Roberto Parra.

«El objetivo principal es como mínimo reeditar esa medalla de bronce de Belgrado, pensando que podemos mejorarlo con una plata o un oro. Estoy entrenando como nunca, incluso mejor que el año pasado. Y en Dusseldorf me he encontrado perfecto», declaró el salmantino a la Federación Española antes del campeonato. «Ya llevamos dos temporadas muy delante en el ránking europeo y no podemos decir que vamos a ir simplemente a ver qué pasa. Por mucho que te quites presión, no sería la realidad. Gente como yo, Orlando, Husillos, Peleteiro o Saúl, que ya tenemos ese nombre, hemos demostrado que podemos ir a luchar por todo».

Dicho y hecho. El español ha esperado su momento y a falta de 200 metros para el final, progresando desde la calle dos, lanzó un ataque larguísimo que el británico Jamie Webb, empujado por su público, no logró contrarrestar. Al final, De Arriba cruzó la meta en primera posición con 1'46»83. Segundo y medalla de plata fue Webb con 1'47»13 y tercero fue Mark English con 1'47»39. Mariano García, que debutaba con España, realizó la mejor actuación de su vida pero se tuvo que conformar con una cuarta posición con 1'47»58.

Ureña, tras cerrar el heptatlón con su victoria en los 1000 metros.
Ureña, tras cerrar el heptatlón con su victoria en los 1000 metros. / EFE

Apenas un momento después llegaba el momento de gloria de Jorge Ureña. El de Onil se ha convertido en el atleta multidisciplinar más fuerte de los europeos, al vencer en el heptatlón con 6.218 puntos y a lo grande, siendo el mejor en los 1.000 metros que cerraban dos intensos días de actividad en Glasgow. Era el premio al trabajo de Ureña, un decatleta que ha ido creciendo curso a curso, que fue plata en el decatlón del Campeonato de Europa Sub'23 celebrado en Tallin en 2015, y que hace dos años también fue subcampeón en el Europeo absoluto en pista cubierta de Belgrado'2017. Ahora ha subido un escalón, a lo más alto, gracias a la labor que realiza junto a su padre, su entrenador y espejo. Porque José Antonio Ureña fue un destacado atleta de pruebas combinadas, y de hecho el pasado año en los Europeos Masters de Madrid estableció un nuevo récord del mundo de pentatlón en la categoría de mayores de 50 años con 4.415 puntos.

Su labor comenzó con 6.96 en los 60 metros lisos, a cinco centésimas de su récord, que le otorgó 897 puntos y el tercer puesto en la general, por detrás de sus compañeros de serie el estonio Karl Saluri (973) y el británico Tim Duckworth (936). En longitud Ureña saltó 7,39 metros, muy lejos de su reciente marca personal (7,73) y retrocedió al quinto puesto. Después enderezó su rumbo haciendo marca personal en peso (14,68), aunque no avanzó en la general. Por el contrario, sus 2,07 en altura le devolvieron al podio provisional para acabar la primera jornada con 3.443 puntos, a solo tres puntos de su mejor parcial del primer día, por detrás del británico Tim Duckworth (3.533) y del sueco Fredrik Samuelsson (3.475).

El alicantino tuvo un comienzo espectacular en la matinal de hoy. Ganó su serie de 60 m vallas con 7.78, récord personal, que le puso líder con 4.481 puntos, seis puntos de ventaja sobre Duckworth a falta de la pértiga y el 1.000. En pértiga hizo su mejor salto del año, con 5,00, una marca que le permitió mantenerse en cabeza de la general conservando los seis puntos de ventaja sobre Duckworth y 61 sobre el ruso Ilya Shkurenyov, que había avanzado a posiciones de podio como ganador de la pértiga con 5,20. Le bastaba con un tiempo de 2:41.43 en el mil -su récord es 2:40.06- para no solo colgarse la medalla de oro, sino batir, de paso, su récord de España de hace dos años en Praga (6.249). Ureña marchó al son que le marcaba el grupo delantero y sólo apareció en la última vuelta para hacerse también con la victoria parcial en la última carrera con una marca de 2:44.27, insuficiente, no obstante, para batir su récord de España. Duckworth, el que peor marca tenía en los 1.000, aguantó para ser plata (6.156) y Shkurenyov se llevó el bronce (6.145).

Jesús Gómez, bronce en los 1.500 metros.
Jesús Gómez, bronce en los 1.500 metros. / EFE

La sorpresa ha llegado con el relevo largo español. Se sabía de la calidad de los cuatro cuatrocentistas, liderados por un medalla de plata como Husillos y un finalista ayer como Lucas Bua. Pero Manuel Guijarro y Bernat Erta han completado un relevo fantástico, hasta el punto de que éste último, en su estreno con la selección absoluta, ha discutido el oro hasta el último metro a todo un atleta consagrado como Kevin Borlee.

Y quedaba el broche de bronce de Jesús Gómez en el 1.500. El burgalés es puro talento, de hecho hace cuatro años ni tenía entrenador ni se dedicaba en serio al atletismo, y ahora es capaz de plantarse en una final continental, manejar el ritmo de la misma y pelear las medallas con un superespecialista de 800 metros como Marcin Lewandowski, que ha subido de distancia para derrotar a Jakob Ingebrigtsen, el joven noruego de 18 años que buscaba el doblete tras ganar el 3.000 ayer. Después de ganar en agosto el campeonato de España de 1.500 y hace un par de semanas volver a hacerlo bajo techo, Jesús Gómez ya tiene su primer podio continental. Un bronce que devuelve la alegría a una prueba tan querida en el atletismo español como es el 1.500.