Enfado de Kerman Lejarraga por la «poca profesionalidad» de su rival

Kerman Lejarraga y Frankie Gavin, en un momento del pesaje. /Juan Echeverria
Kerman Lejarraga y Frankie Gavin, en un momento del pesaje. / Juan Echeverria

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑABILBAO

La historia de los pesajes llena muchas páginas del boxeo. En 1964, Sonny Liston era un coloso, el antecesor de Mike Tyson. Y Muhammad Ali, un joven insolente que no cerraba la boca. Liston había pronosticado que iba «a matar» a su rival. Ali, por primera y única vez en su vida, tuvo miedo. Y por eso aprovechó el pesaje para desconcertar a Liston. Comenzó a chillarle, a retarle, a menospreciarle. Sorprendió a Liston y a los demás. ¿Por qué lo hizo? Luego, tras ganar el combate, Ali lo contó: «Sonny no le teme a nadie, pero sí a los chiflados».

El pesaje de Frankie Gavin y Kerman Lejarraga también ha dejado su historia. Triste. El británico no pasó el trámite. Superó por dos kilos el límite de los pesos welter, aguó la velada y cabreó a Lejarraga y al entorno del púgil vizcaíno por su «poca profesionalidad». La pelea se celebrará este sábado por la noche y contará para el ránking mundial. El que gane se anotará una vitoria más y el que pierda, la derrota. Lo que ya no está en juego es el título. Pase lo que pase, el campeón de Europa seguirá siendo el 'Revólver de Morga'.

Íñigo Herbosa, representante de la promotora MGZ, la que lleva a Lejarraga, lamenta la situación provocada por el sobrepeso de Gavin, un rival «con mucho talento», pero que por cosas así no termina de despegar en el circuito mundial. El pesaje forma parte de la liturgia de este deporte. Los boxeadores se someten los días previos a un estricto régimen alimentario. Cumplen a rajatabla la expresión 'ni agua'.

«Kerman es muy serio», subraya Herbosa. Nada que ver con la actitud que ha mostrado Gavin antes de este combate. El púgil vizcaíno soñaba con una velada en el BEC, abarrotado, con el título en juego. El público acudirá. Hay pelea. Y será de verdad, pese a los cinco kilos de más que le saca Gavin a Lejarraga. En frente, el inglés tendrá a un boxeador de Morga mucho más profesional y muy enfadado.