El CORREO con Jon Rahm en el PGA

El mejor Rahm aparece en el momento oportuno

Rahm sigue el vuelo de su bola durante el arranque de la jornada de ayer. / Reuters

Jugó perfecto hasta el green, sin tino con el putter, y se mete de lleno en la lucha por su primer 'Major'

JOSÉ MANUEL CORTIZASEnviado especial. St. Louis

Más no se le puede pedir a un torneo de golf. La jornada ayer comenzó en modo 'stand by', a la espera de que concluyera el programa del viernes, suspendido por las tormentas y acabó concediendo a Jon Rahm el privilegio, ganado a pulso, de meterse entre la jauría en el desenlace final del PGA Championship. Definitivamente se quedó fuera del corte Sergio García y lo superó Adrián Otaegui, que en una gran vuelta acabó cerrando con una tarjeta de -1. Jon Rahm se vio emparejado con Molinari y Cantley y citado a las 12.54, hora local, en el tee del 1. Y desde ese mismo instante, el de Barrika trató de meterse a bocados entre los mejores.

No era tarea fácil porque se unían los estados de gracia de algunos golfistas que salieron con descaro de la trinchera en busca de partirse el pecho contra quien sea, y el juego propio, que no puede cojear si se persigue lo máximo. Algo de eso tuvo la primera vuelta del jugador de Barrika, con una falta de sincronía entre su excepcional juego y el rédito obtenido. Con el campo más receptivo y los greens menos pisados, se había abierto la veda para los pegadores. Brooks Koepka, doble ganador del US Open, era el reflejo más fiel. Le zurra a la bola como si le debiera dinero, por placer, y si consigue jugar recto acaba por fabricarse opciones de birdie.

Ocasiones factibles

Lo mismo que Rahm. La diferencia es que mientras el de Palm Beach atinaba con los putts, el vizcaíno no lo hacía. Esta vez no fue por otro déficit. De verdad que en los primeros nueve hoyos sólo se le pudo achacar quedarse corto de green en un par 3 (el 6) y posiblemente fue por atacar la bandera que estaba colocada seis pasos más allá del final de la calle.

En ese 'front nine' dispuso de siete ocasiones factibles para rebajarle golpes al campo. Cronológicamente, pateó para birdie desde 2,8 metros, 2,2, 3, 3,7, 4,3, 1,5 y 11 metros. De esos, no cazó ninguno. El primero que metió al zurrón fue el 7, un itinerario de calle a green ejemplar saldado con un toque desde paso y medio. Abierta la lata, se esperaba que el hambre obrara en el jugador de Arizona State, aunque nunca le ha faltado. Lo que realmente echaba en falta es ser algo más fino en la lectura de los greens porque todo lo demás lo llevaba servido en bandeja de plata. Ese birdie había llegado en un momento ideal, ya que la siguiente bandera (8) estaba pidiendo a gritos ser conquistada. El panel central con el score del torneo así lo acreditaba con los circulitos rojos que delatan los menos uno en ese hoyo. Un par 5 que podía ser atacado por casi todos los flancos.

Rahm llegó a green con el segundo golpe y desde 17 metros dejó la oportunidad de seguir rascando a metros y medio. Y la bola se le fue por treinta centímetros. Siguió porfiando con un talante si no desconocido sí mucho más maduro, sin verse afectado en su lenguaje corporal por la rastra de reveses que se estaba llevando. Hay que tener mente fría, saber estar, control de la situación para no dejarse atrapar por cierta sensación de frustración cuando ves que empleas los mejores materiales, el plano perfecto y el resultado final no es el que está en tu cabeza.

Grandes golpes

Porque los grandes golpes no faltaban, sobre todo con los primeros y segundos envíos. En el 9 tuvo una recuperación notable desde once metros para quedarse a medio paso. Y dada la vuelta al plano, en el inicio del tramo de vuelta hacia la casa club volvió a acertar gracias a llevar la pelota a dos metros y medio de green. El rastro de su juego en las infografías es lo más parecido a una locomotora que circula por su carril.

En los segundos nueve pareció alejarse de la bandera. Y cosas del golf, desde diez metros cazó el 16 y se lanzó a tumba abierta a por el 17, que también conquistó. Y el 18, en pleno fin de fiesta del morrosko, se quedó a dos centímetros. Koepka había pinchado y estaba en -11. Mayor motivación no podía haber. A dos golpes del líder, recuperándole cuatro y Scott y Thomas apuntándose además al festín a la hora de redactarse esta información. El domingo en St Louis va a ser de alto riesgo, pero Rahm sabe que puede luchar por la victoria. Como este mismo año en Augusta. ¿Por qué ahora no?

Clasif. provisional

1. Brooks Koepka (EEUU) -11

2. Adam Scott (AUS) -10

3. Jon Rahm (ESP) -9

.- Justin Thomas (EEUU) -9

.- Gary Woodland (EEUU) -9

6. Tiger Woods (EEUU) -8

.- Stewart Cink (EEUU) -8

.- Jason Day (AUS) -8

35. Rafa Cabrera Bello (ESP) -3

57.Adrián Otaegui (ES) -1

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