El título mundial puede esperar para Kerman Lejarraga

Kerman Lejarraga suelta toda su rabia tras noquear a Skeete en la velada del sábado en el Bilbao Arena. /FERNANDO GÓMEZ
Kerman Lejarraga suelta toda su rabia tras noquear a Skeete en la velada del sábado en el Bilbao Arena. / FERNANDO GÓMEZ

El vizcaíno irrumpe en los puestos estelares de todas las listas, pero se tomará con cautela su posible asalto a un cetro planetario

J.M.CORTIZAS

Cuesta acostumbrarse a la rutina tras asistir a un evento tan frenético, con tanta adrenalina desbordada como lo fue la velada del sábado en el Bilbao Arena que concluyó coronando a Kerman Lejarraga rey de Europa welter. Tanto nervio contenido y tan rápido desenlace pilló al de Morga desprevenido y necesitó su tiempo para dar la muestra de orina para el control de dopaje. «Traed agua, cerveza», se escuchaba a través de las radios mientras su mujer esperaba a encontrarse con él para descorchar una botella de champán. Cuando asomó por la puerta del vestuario seguía montado en la nube de la que se va a tomar su tiempo en bajar, aunque su humildad se impone para recordarse que las personas «tenemos los pies en el suelo».

El siguiente paso sería una defensa voluntaria del título, antes del invierno y de nuevo en Bilbao

'Boxing News', una de las webs de referencia del noble arte, condensaba lo ocurrido en el ring de Miribilla. «Derrota brutal». Descriptivo titular que en el desarrollo se daba una vuelta por la fantasía al destacar que Skeete metió buenas manos al vizcaíno en el primer round antes de que el 'Revólver' escupiera el plomo con el que ha cincelado 20 sentencias sumarísimas de las 25 condenas totales dictadas por dos puños envueltos en un cuero especial.

Porque hubo su tira y afloja con la elección de los guantes. El equipo inglés o no se fiaba o quería imponer su estrategia y viajó con unos que en cuanto Txutxi del Valle (entrenador de Kerman) los vio se las ingenió para que fueran los elegidos. La diferencia es que multiplican el daño y eso no podía jugar en contra de Skeete, tal como sucedió. En su rincón le restaban importancia en cuanto a la potencia de los impactos, aunque sí explican cómo llevaba la cara el londinense, que se despidió de Bilbao muy herido en su orgullo, con los pómulos con parte de la paleta de colores del arco iris y un «lo siento» ante el que había que empatizar. A fin de cuentas, se encontró con quien no esperaba en la noche bilbaína, fin de la historia.

Lejarraga era, lógicamente, su némesis. Con los ojos abiertos como platos y varias marcas también en le rostro, dejaba claros sus deseos. «Pienso en comer, en descansar. Mi prioridad son unas vacaciones con mi familia y tener los pies en el suelo, que somos personas». Él más que muchos.

En la trastienda del combate ya flotaba la nueva hoja de ruta marcada. La unanimidad apunta a que la dinamita de sus puños le llevarán donde él quiera. Se apuntan sus mentores a que el cielo es el límite, pero sin prisa alguna. «Tiene 26 años, no hay que correr», reconoce Txutxi del Valle. El sentido común que impera en MGZ Promotions, la empresa que guía su carrera, apunta a cumplir con una defensa voluntaria en el plazo que establece la EBU, en torno a los siete meses. Eso quiere decir que será el rincón del de Morga quien pueda decidirse por negociar con un aspirante entre los 15 mejor ranqueados del continente para brindarle la oportunidad de venir al botxo a por el cinturón. El británico Gary Corcoran (17-2) respondería a un perfil cercano al candidato que se busca.

Superado ese obstáculo sería cuando ya se tomarían en serio la oportunidad de ser contactados por un campeón del mundo para intentar el asalto a la cumbre más alta. Con su victoria ante Skeete, Lejarraga va a consolidarse en el Top10 de los rankings de las cinco asociaciones que cuentan con título mundial welter. Y quizá en ese momento vuelva Lou DiBella a hacer acto de presencia en el camino de Lejarraga, al que de momento ha dejado avanzar con los suyos.

«Yo soy la cara y detrás hay un equipo que me aguanta»

:: j. m. c.

Hubo que esperar hasta las dos de la mañana para hablar con el campeón, pero mereció la pena toparse con un noqueador feliz como un niño. No daba crédito a lo a pedir de boca que había salido todo. «Pensaba que iba a llegar a los doce asaltos porque nunca nadie le había noqueado, ni tirado. Se me ha hecho muy rápido, un sueño cumplido. La mejor noche de mi vida».

Y se felicitó porque el buen trabajo tuvo su recompensa. «Lo que hemos trabajado en el gimnasio ha salido. He hecho caso a Txutxi (su entrenador) y todo perfecto. Ya dije que mi estilo no lo iba a cambiar. Con Txutxi trabajo muchísimo la técnica. La gente dice que no soy técnico, pero la trabajo muchísimo, una barbaridad. Tenía pensado ir de menos a más, hacer un trabajo de demolición».

Pero con ese crochet que cruzó a la mandíbula de Skeete vio que había llegado el momento. «Como un tiburón blanco, hemos esperado a la sangre y cuando la hemos olido hemos ido a rematarlo. No me lo creía. Ha sido una pasada». Y seguía siguiendo con la mirada a los informadores, al público que le esperaba, a su familia siempre a su vera. «Estaré agradecido toda la vida, no me lo creo. Gracias a ellos tiro para adelante. Todo esto es buenísimo para el boxeo. Se lo debo a mi familia, a mi esquina. Si no hay alguien detrás no se puede. Detrás de Kerman está una persona que baja peso, que le aguanta su mujer, su entrenador. Yo soy la cara y detrás hay un equipo», en el que incluye a su adorado Andoni Gago. «Mi hermano y mi ídolo. Empecé con él y es realmente el que levantó el boxeo aquí en Bizkaia».

Y para acabar, su primera intención. «Ahora primero descansar dos semanitas, comer como un cabrón y luego lo que venga lo cogeremos con un par de cojones».