«Bilbao debería estar orgullosa del Bidaideak»

La plantilla del Bidaideak, preparada para pelear por la liga./Fernando Gómez
La plantilla del Bidaideak, preparada para pelear por la liga. / Fernando Gómez

Txema Alonso, presidente del club bilbaíno, asegura que el deporte adaptado «habla muy bien de la sociedad que lo desarrolla y acoge»

JAVIER MUÑOZBILBAO

«Creo que el Bidaideak es una lección para la inclusión. El otro día me decían que éramos el primer equipo de Bilbao y de Bizkaia de un deporte colectivo que había conseguido un título continental (la Euroliga 1)». Para Txema Alonso, presidente del club, el hecho que «la mejor expresión deportiva de la capital vizcaína» sea un grupo de personas con discapacidad es un acontecimiento deportivo con un doble significado. «Primero, que ésta es un ciudad grande que acoge y permite el desarrollo de entidades deportivas complejas, como la nuestra. Y segundo, que Bilbao ha conseguido alzarse como referencia de lo que tiene que ser la sociedad. O avanza hacia la inclusividad o retrocederá. Ésa es la gran lección de este equipo».

Txema Alonso cree que los vizcaínos todavía no son conscientes del valor de lo que han logrado los jugadores del Bidaideak. «No es una lectura, una interpretación masificada, pero qué bueno es que un rey de Europa sea un equipo de personas que luchan contra todos los condicionantes sociales que se les imponen». Para el máximo responsable del Bidaideak, Bilbao y Bizkaia deben sentirse orgullosos. «El deporte adaptado habla muy bien de la sociedad que lo desarrolla y acoge. Desde luego es una actividad del primer mundo, no es socialmente periférica. Una silla de ruedas vale 6.000 o 7.000 euros. Se necesitan entrenamientos científicos, un acompañamiento muy especial para el talento de estos chicos».

La plantilla del Bidaideak, prosigue Alonso, encarna un tipo de superación algo diferente de la que la mayoría del público está acostumbrado a jalear desde las gradas. «Es superación, pero de otro nivel. Ellos se dicen: 'Voy a luchar contra algo que se me impone. Yo rompo esa limitación'. No sé cómo se expresaría eso en castellano. Es decirse a uno mismo: '¿Cómo que no se puede llegar ahí? Yo voy a poder, a pesar de tengo delante todas las barreras'».

Alonso llama la atención sobre lo que jugar al baloncesto adaptado representa en términos de reto personal. «Tengo que lanzar a 3,5 metros desde mi 1,70, que es a lo más que llegan mis brazos cuando estoy en una silla de ruedas. Eso frente a los 2,40, los 2,50, incluso los 2,80 que alcanzan algunos con su envergadura de brazo. En baloncesto adaptado la canasta no la ponen más abajo, ni al balón le quitan un gramo de peso. Pero ellos se proponen: 'Quiero llegar a hacer lo que me dicen que no puedo hacer'. Y lo hacen maravillosamente».

Campaña espectacular

La campaña del Bidaideak, que juega en el polideportivo de Txurdinaga, a las órdenes del técnico Estaban Núñez, está siendo espectacular. Además de ser segundos en la fase regular de la Liga, en febrero pasado quedaron subcampeones de Copa y en abril se han llevado la Euroliga 1, siendo actualmente el sexto mejor club de Europa, con derecho a disputar la Champions (máximo torneo continental).

Latemporad,a2019/2020, momento decisivo de un periodo preolímpico en el cual el club vizcaíno ha atraído y ha mantenido a jugadores extranjeros experimentados como el escolta Tom O'Neill y el alero Jannick Blair, campeones del mundo con Australia, el ala-pívot Joshua Turek, oro con Estados Unidos en Río 2016, y el pívot mexicano Luis Jasso. Y esa capacidad de atracción se debe a que para un foráneo el Bidaideak y sus éxitos es un buen escaparate de cara a ser convocado a los Juegos por su selección.

Lo mismo puede decirse sobre sus jugadores nacionales. En Río, dejando a un lado a Turek, que entonces ya militaba en el Bidaideak, el club bilbaíno aportó a la selección española tres jugadores: el base Asier García, el alero David Mouriz y el pívot Amadou Tijane Diallo, actualmente en el Ilunion. A finales de este mes irán del Bidaideak a la concentración del combinado estatal en Oviedo, además de Manu, Mouriz y García, el pívot Txema Avendaño.