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Arenas movedizas para Jon Rahm en el desierto de Arizona

Rahm ejecuta el drive en la salida del hoyo 4 durante el recorrido de ayer./Afp
Rahm ejecuta el drive en la salida del hoyo 4 durante el recorrido de ayer. / Afp

El de Barrika no logra recuperar el instinto especial que da lustre a su juego y pierde el contacto con la cabeza en Phoenix, donde Fowler se viene arriba

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Parecía por momentos una travesía por el desierto en lugar de la tercera jornada de un torneo PGA. Cada imagen de Jon Rahm casi desde el inicio mostraba al de Barrika pegándose con el campo desde los búnquers. Fueron arenas movedizas para él en un día de movimiento en el que su instinto no se tradujo en nada especial. Y debe aprender que de esas jornadas hay muchas en la vida de un profesional. Así, de par en par, con tres birdies y dos bogeys acabó arañándole un solitario golpe al TPC Scottsdale, mientras en la planta noble era Rickie Fowler, el californiano de Murrieta, el que daba rienda suelta a su golf, con -7 en el día para una tarjeta total de 20 bajo el par del campo, a doce de la del vizcaíno.