San Mamés acogerá la salida de una etapa de la próxima Vuelta a España

Los ciclistas de la Vuelta al País Vasco 2017, en la salida junto al nuevo San Mamés./borja agudo
Los ciclistas de la Vuelta al País Vasco 2017, en la salida junto al nuevo San Mamés. / borja agudo

La explanada del nuevo estadio será el punto de inicio del recorrido que acabará el 6 de septiembre en los Machucos

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Al viejo San Mamés no le era extraño el ciclismo. Vivió finales de etapa de la Vuelta a España en 1960 y 1962, cuando Bilbao era el corazón de la carrera. El nuevo San Mamés se acercó al ciclismo hace dos años, con la salida desde la explanada de acceso al estadio de una etapa de la Vuelta al País Vasco. Y desde ahí, desde los aledaños del campo con el escudo rojiblanco como decorado, partirá el próximo 6 de septiembre la decimotercera etapa de la Vuelta a España hacia la meta instalada en el alto de los Machucos.

Aunque la decisión aún no es definitiva -falta el visto bueno del Ayuntamiento y hay elecciones municipales en dos semanas-, sólo un giro brusco de la situación política alterará este deseo. Un día antes, la capital vizcaína habrá albergado el final de la decimosegunda etapa, con la subida al monte Arraiz justo antes de bajar hasta la meta de la Gran Vía. Bilbao vuelve a ser la casa de la Vuelta.

Incluso, según ha podido saber este periódico, se ha barajado la posibilidad de que la salida fuera desde dentro del estadio. Pero en septiembre ya está la Liga en marcha. La opción de partir desde la explanada ha ganado la partida. La etapa se dirigirá por Sodupe y Aranguren hacia los altos de La Escrita y Ubal, en Karrantza, para ingresar en Cantabria por Regules, subir al Asón, bajar a Arredondo y dar una vuelta por la cima de Alisas antes de retornar a Bustablado y afrontar las brutales rampas de los Machucos. En total, serán 167 kilómetros. La etapa de los Machucos fue una de las más emocionantes de la Vuelta de 2017. Alberto Contador y Vincenzo Nibali hicieron sufrir a Chris Froome. Y ganó el austriaco Stefan Denifl, ahora envuelto en una red de dopaje destapada en el esquí alpino.

Para San Mamés no será nuevo el contacto con el ciclismo. La primera vez que acogió una etapa fue en 1960, cuando el diario EL CORREO organizaba la carrera. Era la decimosexta etapa y en la ronda sólo se hablaba de Federico Martín Bahamontes, ganador del Tour un año atrás. El toledano se creía omnipotente por ese título en París y se atrevió a retar a los jueces de la Vuelta. En la decimoquinta etapa había llegado a la meta de Santander de noche, fuera de control. Fue su desafío: ¿Se atreverían a echarle? Calculó mal. No le dejaron tomar la salida en la siguiente jornada, la que iba desde la capital cántabra hasta la tarima instalada sobre el césped de San Mamés.

Aquella edición corrió bajo el dominio de los ciclistas belgas. El alto del Escudo eligió a los más fuertes. Era entonces una cuesta temible a la que los camioneros tenían pavor. Franz de Mulder y Jesús Loroño coronaron la cima. Aún faltaban casi cien kilómetros hasta Bilbao, pero se atrevieron con ellos. A dúo. San Mamés, en pie, abarrotado, les recibió. La afición ansiaba el triunfo de su paisano, al que traicionaron la suerte y el anillo de madera instalado sobre el campo. Había llovido y resbalaba. Loroño patinó y no pudo disputarle el triunfo a De Mulder, que un día después, también en Bilbao, se llevó la clasificación general de la Vuelta.

En La Catedral. Rudi Altig, ganador en 1962, da la vuelta de honor vestido de amarillo en el estadio rojiblanco.
En La Catedral. Rudi Altig, ganador en 1962, da la vuelta de honor vestido de amarillo en el estadio rojiblanco. / El Correo

El enfado de Anquetil

La carrera regresó dos años después y con la etapa final: Vitoria-Bilbao, de 171 kilómetros. No la corrió Jacques Anquetil. Según la versión oficial, estaba enfermo, con fiebre. No salió de su habitación del hotel Canciller Ayala. En realidad, echaba fuego. Se sentía traicionado por el alemán Rudi Altig, que era su gregario y que lideraba la ronda. Sin Anquetil, la etapa se dirigió hacia la iglesia donde está la Virgen de Dorleta (Salinas de Leniz), la patrona de los ciclistas.

El soriano José Segú, del KAS, inició ahí su fuga. La continuó por Kanpazar, Elgeta, San Miguel y Sollube. El portugués Da Silva quiso cogerle, pero le frenó otro corredor del KAS, Eusebio Vélez. Y así, Segú anotó uno de sus mejores 'goles' en San Mamés, donde Altig, primer alemán en ganar la Vuelta, dio el paseíllo de honor para irritar aún más el orgullo de Anquetil. El próximo 6 de septiembre, la nueva Catedral volverá a formar parte de la Vuelta que empezará en Torrevieja el 24 agosto y terminará el Madrid el 15 de septiembre.

Libro de ruta

12ª etapa.
Circuito de Navarra-Bilbao: 5 de septiembre, 175 kilómetros, con los altos de Azazeta, Urruztimendi, el Vivero y el monte Arraiz, antes de llegar a la Gran Vía.
13ª etapa.
San Mamés-Los Machucos: 6 de septiembre, 167 kilómetros, por La Escrita, Ubal, Asón, Alisas y la dura subida final.