Tercera visita de Rahm al lugar de los sueños

Tercera visita de Rahm al lugar de los sueños

Ganar el 'The Players' procura fama, ranking y dinero, y el de Barrika tiene la espina clavada con Sawgrass donde hoy juega junto a Dustin Johnson y Sergio García

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Manglares y pantanos. Ciénagas. La mano del hombre y cantidades casi bochornosas de dinero convirtieron esa tierra aguada en uno de los puñados de acres más reconocibles del planeta golf. El TPC Sawgrass recibe aquí el 'The Players', un torneo que lucha a brazo partido y chequera inagotable con los cuatros 'Majors' por convertirse en uno de ellos, en el quinto. Cada año parece que será el de su refrendo, pero el aroma a rancio se impone y rechazan la posibilidad de que los jugadores incluyan en el Olimpo de la competición una cita 'nueva', a la que acusan de ser creada artificialmente.

A Jon Rahm ni le va ni le viene esa aspiración. Para él. Este evento rezuma importancia y como tal lo tiene visualizado en su galería de los deseos. Ha descansado las dos semanas precedentes y comienza en Ponte Vedra Beach (Florida) la puesta en marcha de lo más glorioso de la temporada. Con el cambio de este torneo de mayo a marzo y del PGA de agosto a mayo cada mes, desde ya, hay un premio gordo mensual. El vizcaíno ha reconocido que sus malos resultados en sus dos actuaciones previas en el TPC Sawgrass no son relevantes, ya que en ambos comenzó bien las dos jornadas iniciales.

Además, con el adelanto en el almanaque las condiciones no tendrán nada que ver. Habrá frío (máximas de 18 grados en Florida), viento y hasta posibilidad de agua. Incluso la hierba presenta un freno diferente. Todo ello se traduce en más lentitud y blandura, con posibilidad de barro en calles y algunos greens. No olvidemos que este campo fue durante muchos años maldito para los jugadores, hasta que sus quejas lograron suavizarlo. Ben Crenshaw lo definió como «el Star Wars del golf diseñado por Darth Vader».

Lo que sigue obligando es a hacer virguerías en su final de recorrido. El icónico par 3 del 17, 'la isla verde', puede ser el hoyo más reconocible del firmamento golfístico. El tee de salida está a 125 metros del green y el tapete , protegido por un búnquer frontal, sólo tiene 24 metros. El resto, agua. «Nunca he sido bueno parando un hierro 5 en el capó de un coche», fue otra queja que ha pasado a la historia en boca de Jack Nicklaus. Desde 2002, cuando embocó de uno Miguel Ángel Jiménez, esta bandera había carecido de 'aces' hasta que en 2017 Sergio García provocó la histeria colectiva atinando con el golpe de salida.

Es uno de esos lugares en los que al jugador se le encoge el brazo sin percatarse de ello. Un hoyo con sólo tres posibles resultados: green, búnquer o agua. Once cámaras escudriñan todos los puntos de vista a la espera del golpe magistral o la ración de drama. El récord en el torneo lo mantiene la primera vuelta de 2007, con 50 bolas al agua. Para que se entienda cómo se las gasta el diseño del campo, con el agua en juego en la recta final, en los últimos 15 años se han contabilizado 1.818 bolas acuáticas entre los hoyos 1 al 15, y 1.889 entre el 16, 17 y 18. Hablamos de profesionales. Porque este TPC Sawgrass está abierto al uso público el resto del año y pueden hacerse una idea de la pasta que se gastan los aficionados en juegos de bolas cuando emulan aquí a sus héroes. ¿Saben cuántas se recuperan de las trampas de agua anualmente? 100.000. Sí, han leído bien. Cien mil, en letra para ver si así les choca menos.

Jon Rahm llega en óptimas condiciones. Descansado, pero a la vez ya activado en modo 'Grandes'. Huele a Masters en lontananza y el vizcaíno ya nota el picorcillo de las grandes citas. Y el 'The Players' es una de ellas. Hoy se pone en marcha como componente de un partidazo, junto a Dustin Johnson y Sergio García. Sá a las 13.53 (hora española) desde el hoyo 10. Rafa Cabrera, el mejor español los dos años precedentes en Florida (17º y 4º) juega con Kang y Duncan a las 19.20. Aquí están los 50 mejores del ranking mundial y hay tríos estelares por donde se mire: Rose-Schauffele-Thomas, Woods-Simpson-Reed, Molinari-Day-Finau, Mickelson-Kuchar-McIlroy, o Fowler-Koepka-Spieth. Llega el golf con mayúsculas.

2,25 millones y una joya para el ganador

Es el 'quinto Major' simbólico y no tardará en cobrar oficialidad. Por dinero no quedará. 'The Players' presenta un presupuesto de 12,5 millones de dólares de los 1ue 2,25 componen la bolsa del ganador. Este año, además, se llevará un nuevo trofeo diseñado por Tiffany&Co realizado por 18 personas en plata esterlina y oro de 24 quilates, una joya que pesa 3,4 kilos que representa el swing perfecto.