EL CORREO con Jon Rahm en el PGA

Sexteto vasco en el PGA Championship

Rahm se dispone a golpear en el primer tramo del hoyo 4, uno de los dos pares 5 de Bethpage. / afp

Rahm, Otaegui y Lorenzo-Vera como jugadores, e Iguarán, Urquizu y Dalberto llevando las bolsas, se preparan para medirse al monstruo en Bethpage

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZASFarmingdale

A 5.643 kilómetros de Barrika se encuentra Farmingdale, la localidad en la que se ubica el escenario del PGA Championship. Un océano separador que no impide la más nutrida representación vasca en un 'major'. Tres jugadores y tres caddies defienden el pabellón de «una tierra de cabezones, de testarudos en el sentido que tenemos de la lucha, de pelear por todo». Lo defiende Jon Rahm, que a la vez asume la patria global que incluye a Iparralde. «Si me preguntas a mí, Iparralde cuenta, claro. Joder, si Llorente cuenta...» arrima el ascua a la sardina futbolera, para suspirar e imaginarse otro fin de año para su Athletic. «Mira cómo ganamos el otro día, un par de partidos más así a tiempo y a la Champions».

Es el pegador vizcaíno la punta del iceberg de esta representación que incluye como jugadores a Adrián Otaegui y Mike Lorenzo-Vera, y como caddies a Pello Iguarán, Iñigo Urquizu y Basile Dalberto. «Es algo que le va muy bien a nuestro golf, claro», insiste Rahm, que en cierto modo, como sus compatriotas, jugarán con cierta ventaja esta semana. «Medio lloviendo, con cuestas por todos lados. Es lo que hemos mamado, a lo que nos acostumbramos de pequeños». No le tiene miedo al monstruo de Bethpage y en capilla de iniciar la primera vuelta junto a Dustin Johnson y Jordan Spieth sólo espera «quitar la roña de dos semanas sin jugar». Entonces ganó el Zurich Classic en New Orleans. «Sí, pero era otro torneo, por parejas, otro clima y, sobre todo, otro campo». Cuando habla del tiempo, su caddie Adam Hayes asiente con gesto guasón.

Para Adrián Otaegui es el segundo grande y, como a sus compañeros, le motiva no sentirse solo aunque la élite del golf no deje de ser un reducto atroz de individualismo. Tiene uno de los sentidos del humor más espontáneo del Circuito y no duda en pararse en el tee en el que se encuentra con quien suscribe para provocar un abrazo y un instante de charla que continúa al acabar la vuelta de trabajo.

Trabajo es lo que nunca se agota en su caso. «No he estado a gusto en el British Masters», aporta como explicación a las horas que mete tanto en el recorrido como en los campos de prácticas. Incluso fue de los contados jugadores que se calaron el domingo. «Cuando le vi aluciné y le dije, muy bien campeón», bromea Jon Rahm.

«Una estrella mundial»

Ellos son los más conocidos. Y espejo en el que otros se miran, como Mike Lorenzo-Vera. «Es de Baiona, pero él se considera de Biarritz», aclara su caddie, el donostiarra Iñigo Urquizu. El golfista vascofrancés, que se reconoce, cómo no, sorprendido por lo «largo y duro» que es el campo y de sus «greens muy pequeños», habla maravillas de Jon Rahm. «Está haciéndole un gran bien al golf en Euskadi. Ha aumentado la dinámica y en cierto modo nos ha puesto a todos en el mapa. No tengo dudas de que se convertirá en un gran campeón, en una estrella mundial».

Con la bolsa, la palabra de ley la aporta el primer caddie vasco que ha ganado un 'grande'. Muy reciente, el pasado The Open. Pello Iguarán, hijo y sobrino de jugadores de la Real y el Oviedo, reivindica la presencia de colegas vascos y españoles. «Quiere decir que el oficio crece, que sube el nivel. No creo que haya habido antes tantos juntos en un 'major'. Quizá porque antes no se veía como un oficio y hoy sí es posible considerarlo así. Entre los Circuitos americano y europeo estamos más de diez caddies españoles».

Este donostiarra que es más que un caddie para Francesco Molinari, saca pecho de sentirse representante «de una tierra bonita, que nos gusta, de la que estamos orgullosos. Olazabal -para quien también trabajó- fue el pionero a estos niveles. Ahora con Jon, Adrián y Mike el golf crecerá más empujado por sus éxitos».

Iñigo Urquizu siguió los pasos de Iguarán. Jugador profesional, llegó un momento en el que los torneos no bastaban y dio el paso de 'cambiar de bando'. «No hay reparo en que un jugador profesional que no llega a la élite lo haga como caddie. Quien ha intentado ser un jugador de élite está capacitado para esta nueva función, una figura que empieza a profesionalizarse». También donostiarra, es su segundo 'grande', ya que se estrenó con Cañizares en The Open. Pello Iguarán es el referente que ha abierto huella. «Un gran amigo, como un hermano mayor, un maestro». Se esfuerza por cultivar el vocabulario euskaldun de su actual empleador e idolatra a Rahm. «Máquina», elige para definirle en una palabra.

«Nos mueve la pasión»

Cierra el elenco un tipo peculiar. Criado en San Juan de Luz, a Basile Dalberto le llaman 'el vasco'. De su cuello cuelga un lauburu y vive a caballo entre Praga y Arizona. Estudió periodismo en Estados Unidos y aparcó los palos, con los que llegó a medirse «y ganar» a Sergio García en un pasado ya lejano. Quizá es el que más emotivo resulta hablando de su procedencia. «Es una gozada y se convierte en algo un poco más familiar. Somos una porción del País vasco. Creo que nos mueve la pasión. Es la única forma que conocemos de hacer las cosas en nuestro país». Esta semana porta la bolsa de Rich Beem, peculiar personaje que ganó por alineación de los planetas el PGA Championship en 2002 y tiene la inscripción vitalicia garantizada. El juego lo tiene en segundo plano y trabaja como comentarista televisivo.

A ver si no andaba desencaminado aquel titular de la revista 'Novedades' editada en San Sebastián en 1911 que rezaba: «El golf es un invento de los vascongados». Seguramente fue cuestión de que no nos pusimos a ello. Aquella publicación, obviamente alejada de la realidad, sí dio pie a que sesudos emblemas de la cultura, como Julio de Urquijo, recogieran en sus ensayos que «los vascos tienen especial aptitud para el golf. Lo prueba la facilidad con que aprenden los caddies vascos en San Juan de Luz, o la sangre vasca que corre por las venas de Arnaud Massy, campeón del mundo en 1907, hijo de padre bearnés y madre suletina». De los links de Larrepunte y Le Phare en Biarritz partió el germen que acabó de arraigar en Lasarte, Zarautz y Neguri. Que se nos da bien es un hecho. La prueba, más de un siglo después, es el sexteto de este PGA que arranca ya.

Los protagonistas

82º del ranking mundial, 54º en el Race to Dubai, con dos victorias en el European Tour.

82º del ranking mundial, 54º en el Race to Dubai, con dos victorias en el European Tour. Adrián Otaegui | San Sebastián

115º mundial, 51º en el European Tour. Tiene una victoria en el Challenge Tour.

115º mundial, 51º en el European Tour. Tiene una victoria en el Challenge Tour. Mike Lorenzo-Vera | Biarritz

Lleva la bolsa de Francesco Molinari. El primer caddie vasco que ha ganado un 'major'.

Lleva la bolsa de Francesco Molinari. El primer caddie vasco que ha ganado un 'major'. Pello Iguarán | San Sebastián

Actual caddie de Lorenzo-Vera, ya estuvo en un 'grande' (The Open) con Cañizares.

Actual caddie de Lorenzo-Vera, ya estuvo en un 'grande' (The Open) con Cañizares. Iñigo Urquizu | San Sebastián

Trabaja esta semana para Rich Beem. Entre sus jefes destacan Dubuisson y Coetze.

Trabaja esta semana para Rich Beem. Entre sus jefes destacan Dubuisson y Coetze. Basile Delorenzo | San Juan de Luz