Rahm se deja mucho trabajo para pasar el corte en The Colonial

Jon Rahm saluda a un aficionado durante un entrenamiento en Farmingdale/el correo
Jon Rahm saluda a un aficionado durante un entrenamiento en Farmingdale / el correo

Un triple bogey en el 14, con una bola fuera de límites, echó por tierra su recuperación en una vuelta en la que el viento le incomodó demasiado

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Nunca pareció sentirse a gusto en un campo que le encanta. El viento, notablemente más intenso e impredecible en el turno de tarde en el que jugó, fue su gran adversario en la primera jornada en The Colonial, el campo en el que recibió sus dos trofeos consecutivos Ben Hogan como mejor jugador amateur del mundo. El listón matinal lo había colocado Tony Finau con una vuelta de 64 golpes (seis bajo el par del escenario del Charles Schwab Challenge), con el canadiense Sloan y un cada vez más recuperado Spieth a rebufo. Jon Rahm manejó esa información, pero lo que nació como una jornada prometedora acabó en casi trágica, dejándole a expensas de una gran vuelta hoy para superar el corte.

Ese buen arranque llegó con el birdie al 1, el primer par cinco del día. Casi lo único positivo que se llevó a la casa club fue que cazó los dos hoyos de esa dimensión, ya que con la conquista del 11 había logrado relativizar el severo daño que sufrió su tarjeta. Tras el subidón de ponerse en marcha con -1 pinchó en el 2 y patinó en el 3. Bogey y doble bogey. Tripateo partiendo desde seis metros y visita a búnquer que retrasó cuatro golpes su llegada a green. Mala entrada en la 'horrible herradura' (hoyos 3, 4 y 5) que pudo ser peor, pero el de Barrika embocó en la cuarta cazoleta desde cinco metros para salvar el par.

Las calles se le resistían, hasta los greens en los pares 3. Salvó otro episodio crítico después de caer en dos arenales en el 6 y no acabó de acerca la bola para fabricar opciones reales de birdie. Lo consiguió en el segundo par 5, visitando otro búnquer. Rebajado el lastre a +1 llegó el accidente del día. La salida del 14 se marchó de los límites. Golpe de penalización y una tortura con un putt de tres pasos fallado que desembocó en un triple bogey. Y otro búnquer en el 17 tras el segundo golpe le hizo anotarse el último bogey para un +5 que le pone muy caro superar el corte.