Un estreno pasado por agua

Interruptus. Jon Rahm y su caddie Adam Hayes antes de que se suspendiera el juego por una brutal tormenta./afp/PGA
Interruptus. Jon Rahm y su caddie Adam Hayes antes de que se suspendiera el juego por una brutal tormenta. / afp/PGA

Rahm y Palmer sólo pueden jugar seis hoyos en New Orleans antes de suspenderse el juego por una tremenda tormenta

José Manuel Cortizas
JOSÉ MANUEL CORTIZAS

Casi ni tiempo para calentar. Hora y media de juego, seis banderas visitadas y Jon Rahm y su compañero Ryan Palmer a la casa club para escapar de una brutal tormenta made in New Orleans, de esas que incluyen un aparato eléctrico que acongoja. El recuerdo del Katrina está aún muy reciente y sigue siendo evidente en esta parcela del estado de Louisiana, donde la vida ha quedado literalmente paralizada. No sólo la jornada inaugural del Zurich Classic en Avondale. También todo el programa del Festival musical que ayer tenía programado un cartel con Earth, Wind & Fire, Alanis Morissette, Ciara, The Doobie Brothers y Boyfriend. Carpas y escenarios a punto de volar físicamente y dos fallecidos en un condado cercano al ser alcanzados por un tornado.

Por eso, cuando en los paneles del TPC Louisiana apareció el anuncio de alerta ante la llegada del frente tormentoso, al público no hubo que darle instrucción alguna y sólo los marshalls apuraron en la medida de lo posible, siempre con la seguridad garantizada, el juego de las 39 parejas que ya estaban en el campo del total de 80 inscritas. En el momento de la suspensión los partidos más avanzados habían cubierto nueve hoyos, entre ellos los líderes Joel Dahmen y Brandon Harkins, que anotaban en su tarjeta seis bajo el par del campo.

Jon Rahm y Ryan Palmer se detuvieron en el hoyo 7. El único birdie robado al recorrido lo firmó el jugador texano de Amarillo en el 2 con un putt de menos de tres metros. Antes lo pudo anotar el de Barrika, pero la bola tocada desde un par de metros en el 1 se negó, físicamente, a caer en la cazoleta. Ambos acompasaron su juego con buenas salidas y segundos golpes no lo suficientemente cercanos para generar más opciones de resta. En el 6 Rahm tomó el relevo para salvar el par después de que su coequipier se fuera al agua en la salida. Y en el 7, en el momento en que tuvieron que marca bola y escapar de la tromba de agua, el vizcaíno había llegado al green de ese par 5 con el segundo golpe y reanudaría la actividad pateando para eagle desde 14 metros.

La dirección del torneo intentaba reanudar el juego ayer a la hora de redactarse esta información, aunque el estado de los búnquers, anegados, parecía complicarlo en exceso. El parte para hoy está limpio de incidencias por lo que se espera poder acabar las dos primeras vueltas. La segunda se jugará en formato 'Foursomes', jugando alternativamente con la misma bola cada integrante de la pareja, lo que reduce el tiempo. García y Fleetwood iban -2 en seis hoyos.