Quejas sobre las nuevas normas: «Se van a cargar el fútbol»

Modric fue expulsado por una entrada por detrás a a Denis Suárez./EFE
Modric fue expulsado por una entrada por detrás a a Denis Suárez. / EFE

Las expulsiones de Modric y Molina por pisar por detrás a rivales desatan la polémica

Antonio Santos
ANTONIO SANTOS

«Expulsión por una acción fortuita... en la vida haría intencionadamente una entrada así a un compañero. ¡Totalmente involuntaria!». Luka Modric expresaba de esta manera en la noche del sábado su enfado por la roja que vio en el partido del Real Madrid contra el Celta en Balaídos. El jugador croata, de 33 años, fue expulsado por primera vez en su carrera después de que tocara a Denis Suárez por detrás en el talón de Aquiles, en una acción que, por las imágenes de televisión, pareció más bien un tropezón.

La situación volvió a repetirse en la noche del domingo en el encuentro que enfrentó al Atlético de Madrid y al Getafe. Hacia el final de la primera parte y cuando los colchoneros ya ganaban por 1-0, el colegiado Guillermo Cuadra Fernández expulsó a Jorge Molina, capitán de los azulones, por pisar por detrás en el tobillo al centrocampista rojiblanco Thomas Partey.

En ambos casos, tanto el sábado como el domingo, la reacción de los árbitros fue la misma: consultaron con el VAR e impusieron la máxima sanción. Los dos colegiados justificaron sus decisiones de la misma manera, tal y como se recoge en las actas de sus partidos: vieron roja directa «por impactar con los tacos en la zona del tendón de Aquiles de un adversario en la disputa de balón». Ni Modric ni Molina pudieron evitar los gestos de sorpresa y desaprobación cuando tuvieron que abandonar antes de tiempo el terreno de juego.

Las nuevas normas introducidas esta temporada para el arbitraje incluyen medidas para intentar proteger a los futbolistas y evitar lesiones graves. Una de ellas tiene que ver con las entradas por detrás. Se considera juego violento: «Las entradas o disputas del balón que pongan en peligro la integridad física de un adversario o en las que el jugador se emplee con fuerza excesiva o brutalidad deberán sancionarse como «juego brusco y grave» (faltas de extrema dureza). Todo jugador que arremeta contra un adversario en la disputa del balón de frente, por el costado o por detrás, utilizando una o ambas piernas con fuerza excesiva o poniendo en peligro la integridad física del adversario, estará jugando con excesiva dureza», según aparece en el nuevo reglamento.

De tal manera que cualquier contacto por detrás que impacte en el tobillo será considerado roja. Aunque no todos están de acuerdo. Así lo dejó claro el entrenador del Getafe, José Bordalás, nada más acabar el encuentro en el Wanda Metropolitano. «No lo entiendo. El viernes estuvo un árbitro profesional y nos dejó claro que esta norma era cuando había intencionalidad. No lo puedo entender por Modric y por Molina, dos jugadores incapaces de hacer daño intencionadamente y, por lo tanto no debe ser sancionado así. Si hacemos esto nos cargamos el espectáculo», subrayó. El técnico de los madrileños no salía de su asombro. «Hay que reflexionar, primero los colegiados. Jorge me dijo que no había intencionalidad. Le pisa porque son acciones muy rápidas en carrera. Cuando la he visto repetida es que no hay intencionalidad», insistió. Y volvió a reiterar que, en la charla que ofreció al Getafe un árbitro profesional, les dejaron claro que el contacto con el tobillo debía ser intencionado, no fortuito. «Hay que fijarse en la intencionalidad. Es lo que nos dijeron cuando va a poner en marcha una regla. Todos vemos si hay intención de hacer daño y Jorge no quiere hacer daño al jugador del Atlético». Eso (la expulsión) ha hecho que perdiésemos el partido«.