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Hierro: «Este no es el camino»

Fernando Hierro frena a un enfadado Reina./Afp
Fernando Hierro frena a un enfadado Reina. / Afp

El seleccionador se ha mostrado muy crítico con el partido disputado por sus hombres ante Marruecos

JAVIER MUÑOZ y ASER FALAGÁN

Los nubarrones se cernieron este lunes en Kaliningrado sobre La Roja de Fernando Hierro en un final de infarto. El espectacular 1-2 que había endosado En-Nesyri a De Gea en el minuto 81 certificaba las carencias exhibidas por España durante la segunda parte. Falta de ideas, de criterio e intensidad, lasitud y cambios realizados demasiado tarde. El malestar se condensaba alrededor del seleccionador, en el centro de las críticas y que vio a su equipo superado en amplias fases del encuentro por un rival que solo peleaba por su orgullo. La cara de Hierro era un poema. Su equipo había pasado de más a menos en los partidos de su grupo. De las fases de buen juego ante Portugal a la frustración ante el muro de Irán, al que se ganó con dificultad, y para rematarlo la impotencia ante Marruecos. Pero entonces llegó la locura. El empate de Iago Aspas tras el examen del VAR y la igualada de Irán contra Portugal. A Hierro no le cabía la camisa pese a que La Roja quedaba primera de grupo y no se anduvo con rodeos. «Tenemos que hacer autocrítica y ser exigentes. Ser conscientes de que por aquí no. Este no es el camino. No podemos conceder tanto», ha afirmado el seleccionador.

España había salvado el primer escollo, pero el entrenador malagueño tenía mal sabor de boca, como los periodistas. «Sabíamos desde el primer día que los partidos nos iban a exigir mucho», continuó el preparador. «El VAR nos lo han explicado, sabemos cómo funciona y nos ha favorecido. Todo ha sido después de mucho sufrimiento. Sabíamos que Marruecos iba a salir con todo, con el once titular. Creo sinceramente que lo bueno y lo malo del partido lo hemos nosotros».

El preparador alegó, en descargo de sus jugadores, que los demás rivales «también nos estudian a nosotros lo hacemos, pero si queremos llegar donde soñamos, que si queremos lograr aquello por lo que estamos peleando, hemos de ir ajustando los pequeños detalles».

El lastre de La Roja

Para Hierro es ese factor el que está lastrando a la selección española en la fase de grupos, el ser tremendamente vulnerables atrás. Con este telón de fondo acusó la lección que le había dado la aguerrida Marruecos, un equipo que arrancó la segunda parte empujando a España cuando era esta la que debía demostrar la superioridad que se le suponía de partida. «Lo primero es ser autocríticos, recordar que tenemos un margen de mejora. Todos estos días deberemos trabajar, porque sabemos cuál es nuestro poder ofensivo, cuál es nuestra calidad».

Según explicó el seleccionador, la primera misión que encomendará a sus jugadores será «ajustar esas transiciones rápidas en las que los demás equipos con mucho físico nos hacen mucho daño». Era el de Hierro un recordatorio expuesto con meridiana claridad. Dicho eso, solo le quedó evocar el desquiciado tramo final del choque de anoche, una cita para olvidar. «El VAR nos lo habían explicado, sabemos cómo funciona y nos ha favorecido. Pero todo ha sido después de mucho sufrimiento».

A Iago Aspas, autor del gol avalado por la tecnología, lógicamente le preguntaron por ello. «Es lo que tiene, que a veces hay que esperar demasiado», contestó. Pero el gallego dio por buena «la incertidumbre y el nerviosismo», máxime cuando era consciente de que Portugal estaba ganando y «teníamos que marcar dos goles, uno no servía».

«Lo importante es pasar como primeros de grupo», resumió el atacante del Celta. «Todo el mundo hubiera firmado eso cuando llegamos aquí. Hay partidos buenos, malos y regulares, pero nos hemos puesto el mono de trabajo y eso nos ha servido», concluyó.

Isco: «No podemos seguir regalando goles»

«No nos puede seguir pasando esto», se lamentaba un Isco muy crítico pese al liderato de grupo: «A partir de ahora empiezan los partidos a vida o muerte y no podemos seguir regalando goles».

«Nos está faltando lo que mejor sabemos hacer: controlar el partido, tener la pelota y evitar los partidos de ida y vuelta», explicaba el madridista, que mandaba así un mensaje a sus compañeros en la misma línea que el entrenador. «Tenemos que ponernos las pilas, porque a partir de ahora, cualquier error te manda para casa». Para ello apeló a una mayor «concentración». «Tenemos que jugar más fácil; no cometer los errores que cometemos con la pelota y tampoco nos pueden hacer goles a balón parado».

Mandó, eso sí, un mensaje de calma: «No hay que volverse loco, porque aún así hemos quedado primeros, pero hay que hacer las cosas mejor».

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