Mediavilla echa un cable al Llanes: «Necesitaba minutos»

Mediavilla echa un cable al Llanes: «Necesitaba minutos»
El Correo

«El tema del extranjero lo valoramos y tuvimos un pie fuera, pero lo miramos detalladamente y pensamos que lo mejor era asegurarnos jugar», lanza Ander Mediavilla, de 22 años, que fuera perla de Lezama, y que va «adquiriendo sensaciones»

JAVIER BELTRÁNBilbao

Ander Mediavilla, que se había entrenado los últimos meses en el Barakaldo con Aitor Larrazabal sin poder agenciarse una ficha para la zona ancha fabril, esperaba una oferta de Segunda B en el pasado mercado invernal. Anhelaba jugar, reinventarse, y ha aceptado la propuesta del Llanes, equipo de la Tercera División asturiana. De esta forma, echa un cable a su técnico, Luis Arturo Ruiz-Capillas, al que conocía de su etapa en Oviedo. «Necesitaba coger minutos y el año que viene ir a un Segunda B, si se puede. Me llamó el míster y para allá me fui», comenta el talentoso centrocampista, que quiere ver «el estado de la rodilla en competición, que es distinto a los entrenamientos», narra en un año que considera «de transición» después de casi doce meses sin jugar con ficha federativa.

Mediavilla ha descartado alguna opción de un par de clubes de la división de bronce bajo la recomendación de su agente, Eugenio Botas. «El tema del extranjero lo valoramos mucho y tuvimos un pie fuera, pero lo miramos detalladamente y pensamos que lo mejor era asegurarnos jugar. Al técnico del Llanes lo había tenido en el Oviedo, en un primer año muy bonito», añade a El Correo.

El mediocentro, deustoarra formado en el Athletic, había destacado en el Basconia antes de fichar por el filial del Oviedo. Realizó la pretemporada del primer equipo a las órdenes de Anquela buscando un sitio en Segunda, tras entrenar también a las órdenes de Fernando Hierro. En julio de 2017, además, Ander Mediavilla renovaba con el Real Oviedo. Sin embargo, la suerte no le acompañaba y regresaba a Bilbao sin equipo el pasado verano. Unos meses en Lasesarre apurando el tiempo hasta que el pasado mes de enero se enrolaba en el Llanes para catapultarse. «A ver si conseguimos meternos en el playoff de ascenso», remarca. De momento, el equipo costero es séptimo en el Grupo 2 de Tercera con 40 puntos, a cuatro del Covadonga, que cierra una zona noble que comanda el Lealtad con 60 puntos, por 54 el Marino Luanco y 49 el Caudal, que se han salido de la tabla. «Podemos luchar por el playoff, ya lo hicieron el año pasado y es un sitio en el que voy a recuperar la confianza y coger minutos de competición de cara al año que viene. Estoy a gusto y cerca de casa», remata el deustoarra.

Mediavilla era uno de los proyectos de organizadores con más futuro en las categorías inferiores de Lezama, aunque hasta tres lesiones de ligamento cruzado en la misma rodilla, la izquierda, con sus consiguientes recuperaciones, le laminaron. Cosecha del 96 junto a Oleaga, Guruzeta, Andoni López y Jurgi Oteo, hace tres campañas fue cortado del Basconia junto con Jorge Bengoetxea, Marcos Jimeno, Ander Santamaría y Julen Urigüen. Ahora se relanza en Llanes a sus todavía 22 años y mucho margen de progreso. «En verano no voy a parar para seguir fortaleciendo la rodilla y no perder el tono físico que voy teniendo en esta segunda vuelta. Y a esperar ofertas para el año que viene», insiste un Mediavilla maduro, deseoso de corroborar sus portensosas condiciones. «A ver si podemos subir un peldaño más», explica el excachorro, titular ya en el Llanes y sumando las sensaciones necesarias.