Manu Calleja: «No tenemos la obligación del ascenso»

Manu Calleja: «No tenemos la obligación del ascenso»

JAVIER BELTRÁNBilbao

Manu Calleja regresa a suelo vizcaíno por medio del playoff de ascenso. A su segunda casa, ya que al técnico cántabro del Toledo, que pilotara a Portugalete y Balmaseda, le ha correspondido torear con el Sestao River en la primera ronda de la fase final de los elegidos de Tercera División, cuyo choque de ida se disputará este domingo a las 19:30 en el mítico El Salto del Caballo de la ciudad monumental. «Es un partido especial entre dos clubes históricos, con dos buenas plantillas. Algo bonito porque jugaremos en Bizkaia, muy cerca de mi casa, y en Las Llanas», significa Calleja.

Calleja, a punto de cumplir 44 años, quiere quitar presión a su Toledo, clasificado cuarto en su grupo por detrás de Socuéllamos, Villarrobledo y Villarrubia. «Somos un equipo que estamos acabando bien, en una segunda vuelta (coincidiendo a cuando él cogió las riendas) muy buena, con una plantilla muy joven, en un año un poco de transición después del descenso», rememora sobre un Toledo que descendiera desde la Segunda B en un traumático pasado verano. «Tenemos gente canterana, con algunos experimentados, una mezcla de todo, pero sin esa obligación de ascenso. Ya es importante para nosotros estar en este playoff», lanza sincero el técnico de Beranga, un tipo extrovertido y con carisma.

El exentrenador de Noja, Santoña, Unión Doula de Camerún, UD Logroñés B, Portu, Balma, Conquense, Al-Nasr de Omán, Castellón y Socuéllamos conoce personalmente a dos de los jugadores del Sestao River: Cabanas y Monteiro, a los que dirigió en el club encartado: «Tuve el placer de entrenar a ambos en un año muy bonito de la Copa Federación, que estuve muy idenficicado con el club», recuerda un técnico aventurero, siempre con la maleta de ruedas con sus experiencias en Camerún y Omán, de donde se tuvo que venir a España por un problema ocular felizmente resuelto, y afincado últimamente por la geografía de Castilla-La Mancha.

Un Toledo castigado por las lesiones, sobre todo focalizadas en sus cuatro centrales, en talleres para la cita dominical. Calleja ha tenido que improvisar a dos centrocampistas de corte defensivo y a un lateral para hacer las veces de zagueros centrales. Una constante en una campaña donde el Toledo ha basado su poderío en un tridente ofensivo que son dinamita, según comenta la prensa local, y que obedecen a los nombres de Gavilán (13 goles), Rubén Moreno (22, tercero en la tabla de pichichis del Grupo 18) e Iván Bueno (5, todos en la segunda vuelta). Ibon Etxebarrieta, al que conoce muy bien Manu Calleja, deberá tomar buena nota de estas circunstancias para gestionar la doble eliminatoria. El Toledo ha tenido este curso que reinventarse con un presupuesto más ajustado, con un empresario que invierte con tino y sin estridencias, y promocionando gente de la zona ante la tesitura de fugas de jugadores que se enrolaron en Socuéllamos o Villarrobledo el pasado junio ante el empuje de su mayor apuesta económica.