El Leioa rescata un punto del Malecón

Un lance del encuentro en El Malecón. /Roberto Ruiz/Diario Montañés
Un lance del encuentro en El Malecón. / Roberto Ruiz/Diario Montañés

Los azulgranas vuelven a sumar después de tres derrotas consecutivas

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNATorrelavega

El Leioa ha puesto fin a la mala dinámica de tres derrotas consecutivas sumando un punto en su visita al Malecón, feudo de una necesitada Gimnástica de Torrelavega. Ambos equipos ofrecieron un encuentro muy trabado sin apenas ocasiones en la primera mitad, en la que los cántabros se adelantaron al filo del descanso. En la segunda parte, los azulgranas dieron un paso adelante recuperando la manija del juego, pero les faltó acierto a la hora de materializar sus ocasiones. Así fue hasta que Fran Sota se inventó un buen centro desde la derecha que Luariz se encargó de alojar en el fondo de las mallas. Un resultado justo para lo visto sobre el maltrecho césped cántabro.

Los azulgranas comenzaron con mayor posesión del esférico, y suya fue la primera ocasión. En el minuto seis, con un disparo de Eguiluz, pero el balón se marchó muy desviado. La respuesta no tardó en llegar en un lanzamiento en aparencia sin peligro a cargo de Nacho que sorprendió a Iturrioz, obligado a echar cuerpo a tierra para evitar que la pelota se colara junto a la base del poste izquierdo.

1 Gimnástica Torrelavega

Alex Ruiz, Fer, Fermín, Ramiro, Luis Alberto (Vitienes, m.74), Cusi, Primo (Víctor Fernández, m.58), Palazuelos, Nacho Rodríguez, Alberto, y Leandro(Dani Salas, m.41)

1 Leioa

Iturrioz, Aguiar, Crespo (Mera, m.64), Córdoba, Mikel Fernández, Iru, Monje, Egiluz (Yurrebaso, m.64), Luariz (Jorge Cortés, m.88), Fran Sota y Gorka Garai.

goles:
1-0. M. 45. Primo. 1-1. M.77. Luariz.
Árbitro:
David Recio Moreno, del Comité Navarro. Amonestó por los locales a Palazuelos, Alberto, Víctor y Primo. Por los visitantes a Córdoba y Mera.
incidencias:
2.500 espectadores en El Malecón.

Esta acción dio brios a los cántabros, que comenzaron a llegar con cierta fluidez al área vizcaína a base de envíos desde las bandas pero sin generar inquietud al guardameta vizcaíno. Por su parte, los leioztarras, que vestían su segunda indumentaria verde, apostaron por no rifar el balón, tocando desde el centro del campo con tranquilidad ante un rival que no presionaba en exceso.

Con este panorama, el encuentro transcurría de manera plana sin nada reseñable, salvo alguna jugada a balón parado. Como un saque de falta a cargo de Sota que Mikel Fernández no pudo controlar dentro del área. La mejor ocasión de este primer periodo radicó, sin ninguna duda, en un disparo de Nacho Rodríguez que se marchó rozando el travesaño. Con el tiempo a punto de cumplirse, el partido se agitó en una jugada suelta que culminó con un envio al área pequeña a Primo, que se revolvió para batir casi sin ángulo a Iturrioz. Un premio excesivo para los méritos realizados por ambos equipos sobre el césped de El Malecón.

El segundo periodo se inició con algo de retraso debido a que el colegiado exigió repintar el punto de penalti del área defendida por el Leioa. Al final, la operación se demoró cinco minutos. Una vez todo solucionado, los azulgranas salieron más decididos en ataque, haciéndose con la posesión del esférico frente a una Gimnástica que aceptó el envite de abrir el partido, en vez de replegar velas.

Con un encuentro totalmente diferente a lo visto en el primer periodo, Sota fue el primero en probar fortuna, con un disparo con mucha intención que se marchó desviado junto al poste derecho. Esta fue la primera de un carrusel de llegadas azulgranas, como un saque de falta de Sota que acabó en las manos del guardameta local.

Jon Ander Lambea apostó por quemar todas sus naves fortaleciendo su linea ofensiva con la entrada de Yurrebaso y Mera. El partido se convirtió en un auténtico monólogo del Leioa, con llegadas directas pero sin inquietar al portero francés Alex Ruiz. Finalmente, el centrocampista riojano Fran Sota, el mejor del encuentro, robó un balón en banda derecha, buscó línea de fondo y desde allí envió un medido centro a Luariz, que conectó una especie de vaselina para devolver la igualada al marcador. Un empate que hizo justicia a lo visto sobre el terreno de juego.