Iturrioz sostiene al Leioa en Las Gaunas

Iturrioz sostiene al Leioa en Las Gaunas
Juan Marín/La Rioja

Los azulgranas encadenan la novena jornada son conocer el triunfo

ALBERTO SÁNCHEZLogroño

Nueve jornadas sin ganar acumula el Leioa. Por aquel entonces, cuando se ganaba, la UD Logroñés sumaba los mismos puntos que los de Jon Ander Lambea. Ahora, los blanquirrojos, tras las tablas (0-0) de Las Gaunas, cuentan con 13 más. Dos meses donde los vascos han perdido el tren de la fase de ascenso para contentarse con el objetivo de la Copa del Rey. En Logroño, Iturrioz salvó los muebles durante la primera mitad para evitar la derrota, mientras que la segunda parte fue más equilibrada, aunque menos vistosa y sin ocasiones, convirtiéndose todo ello en un envite típico de Grupo II de la Segunda División B.

El Leioa salió valiente a Las Gaunas. No se quedó en su campo a especular. Buscó sus opciones presionado la salida del balón contrario, pero eso pasó factura en el desgaste defensivo realizado por hombres como Yurrebaso o Luariz. De primeras, la idea era lanzar desde atrás y así poder jugar en campo contrario. Después, incluso hubo fases en las que los de Jon Ander Lambea combinaron con regularidad para hacer correr a su rival, pero con el paso de los minutos el esfuerzo inicial en la presión se fue acusando y desveló sin remedio la intención de la visita de los vizcaínos.

0 UD Logroñés

Miguel; Juan Iglesias, Caneda, Bobadilla, Paredes; Rubén Martínez (Pedrito, min. 58), Andy, Salvador, Ñoño (Olaetxea, min. 66); Rayco (Ousama, min. 80) y Marcos André.

0 Leioa

Iturrioz; Córdoba, Juaristi, Mikel Fernández; Morcillo, Egiluz (Crespo, min. 89), Garai, Magdaleno; Luariz (Cortés, min. 77), Ibrahima (Fran Sota, min. 60) y Yurrebaso.

árbitro:
David Gálvez Rascón (Comité Madrileño). Amonestó a los locales Bobadilla y Pedrito, y al visitante Juaristi.
incidencias:
Las Gaunas. 2800 espectadores.

De esta manera, aconteció una primera mitad en la que Iturrioz evitó, con varias intervenciones, que la UD Logroñés se hubiera adelantado en el marcador. Sacó una mano milagrosa en un remate en el área pequeña de Bobadilla tras un córner. Repelió otro remate de Rubén Martínez tras un centro lateral. Y desbarató el remate de cabeza de Rayco tras otro envío desde la izquierda. Además, el meta azulgrana se alió con el poste en un tiro seco y raso de Ñoño ya en la recta final de una primera parte en la que el Leioa arrancó con fuerza para ir apagándose a medida que el cuadro de Sergio Rodríguez se hizo con el dominio territorial.

Eso no quita para que Yurrebaso, en una acción puntual, pudiera haber marcado casi en el intermedio, pero Juan Iglesias, con el cuerpo, evitó el tiro potente del delantero ante un casi ya batido Miguel. En definitiva, tal y como empezó el partido finalizó una primera parte que dejaba las espadas en todo lo alto y en el que el Leioa iba a tener la misma filosofía de juego pero sin sufrir tanto en la retaguardia.

No hubo variaciones en el arranque de la segunda parte. La UD Logroñés quería, pero le costaba generar. Y eso que Marcos André era una amenaza con balones largos. Ambos entrenadores buscaban un cambio de aire, así que Pedrito, por los locales, y Fran Sota, por los visitantes, fueron los primeros recambios. El Leioa salía airoso y tenía más el cuero, por lo que los riojanos reaccionaron con cambio de dibujo y tres centrocampistas cuando entró en acción Olaetxea en el ecuador del segundo periodo.

El duelo se enturbió ante la falta de continuidad en las jugadas. El Leioa pidió un penalti por empujón a Garai tras una falta lateral. A continuación, fue la UD Logroñés la que se quejó tras un fuera de juego señalado a Rayco, que había marcado en el rechace dejado por un remate de cabeza de Marcos André al palo. Hasta la conclusión, lo intentaría más el equipo anfitrión aunque sin que Iturrioz tuviera que intervenir, a excepción de un tiro cruzado de Pedrito en el minuto 91. Por su parte, el bloque visitante se dio por satisfecho con el premio del punto que era lo que aparentemente buscaba desde el pitido inicial de Gálvez Rascón.