«Tengo envidia sana de mis excompañeros del Barakaldo», reconoce Jon Iru

«Tengo envidia sana de mis excompañeros del Barakaldo», reconoce Jon Iru
F. Romero

El mediocentro del Leioa resalta que «estamos haciendo una gran temporada, cumpliendo con los objetivos»

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNALeioa

El mediocentro del Leioa Jon Iruarrizaga, 'Iru', jugará un encuentro especial este domingo en Sarriena, ya que se enfrentará por primera vez en la temporada a su exequipo, el Barakaldo. Una lesión le impidió estar en el choque de la primera vuelta ante los fabriles. El jugador bilbaíno se puso esta pretemporada a las ordenes de Jon Ander Lambea después de abandonar la disciplina fabril, donde llegó en el mercado invernal de la anterior campaña.

Iru reconoce que «jugar frente a un exequipo siempre es especial», y más teniendo en cuenta la privilegiada situación de la escuadra entrenada por el exrojiblanco Aitor Larrazabal, en cuarta posición con el play-off asegurado matemáticamente. «Tengo envidia sana de mis excompañeros, aunque más que envidia, me alegro mucho por ellos. Conozco a la gente y sé cómo trabajan».

No obstante, Iru prefiere centrarse en su equipo para valorar la presente campaña. «Estamos haciendo una temporada buena», en la que la primera vuelta fue «espectacular». «En la segunda hemos bajado un poco el listón y se ha notado», reconoce a modo de autocrítica. Ahora todos los esfuerzos se centran en entrar en Copa del Rey, un objetivo que prácticamente tienen asegurado.

A su juicio, «estamos obligados a acabar la Liga de la mejor manera posible para finalizar con las mejores sensaciones». A nivel personal, se muestra satisfecho: «Creo que he realizado un buen papel cuando me ha alineado el míster». Aunque las lesiones le han lastrado en sus apariciones sobre los terrenos de juego. «He sufrido dos lesiones que, si bien no han sido graves ni de larga duración, no me han permitido jugar todo lo que quería», lamenta. En total, ha disputado 1.382 minutos repartidos en dieciocho encuentros, en los que no ha marcado ningún tanto, y ha visto ocho tarjetas amarillas, claro exponente de su carácter netamente defensivo.

Respecto al futuro, destaca que «aún está en blanco». Ahora se encuentra a expensas de que, una vez acaba la temporada, «se empiecen a mover las cosas. Confío en una solución satisfactoria para todas las partes», se muestra esperanzado.