Duelo de artilleros en el derbi de Sarriena

Gorka Luariz y Mikel Pradera./Insiga / F. Romero
Gorka Luariz y Mikel Pradera. / Insiga / F. Romero

El delantero del Leioa, Gorka Luariz, confía en reencontrarse con el gol, mientras que el ariete de la Cultural de Durango, Mikel Pradera, espera inaugurar su cuenta anotadora

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNALeioa

El césped de Sarriena acogerá a partir de las 16.00 horas del sábado un nuevo derbi vizcaíno entre los anfitriones del Leioa y la Cultural de Durango, dos equipos con objetivos bien diferentes a la hora de encarar este duelo de la máxima rivalidad. Por un lado, los locales, que en las últimas tres jornadas solo han sumado dos puntos y necesitan una victoria para no perder comba con los puestos de cabeza; y por otro, una 'Cultu' que el pasado fin de semana perdió frente al Amorebieta, poniendo fin a una buena racha de marcadores que les ha llevado a abandonar los puestos de descenso.

La última vez que se vieron las caras ambos equipos fue en pretemporada, donde se impuso el conjunto entrenado por Igor Nuñez. En competición oficial, no se cruzan desde la temporada 2013/14, cuando los azulgranas ganaron por 4-1, en la campaña que supuso el ascenso a la categoría de bronce.

Al margen de los números, siempre fríos, en esta ocasión en las áreas se verá un bonito duelo de delanteros protagonizado por el local Gorka Luariz, que lleva cuatro dianas en su casillero, y el ariete foráneo Mikel Pradera, que aún no ha estrenado su cuenta goleadora debido a una lesión que le ha mantenido apartado de los terrenos de juego durante buena parte de la campaña.

El internacional absoluto por Guinea Ecuatorial destaca de su rival que «a priori, es el más humilde del grupo en cuanto a presupuesto, pero está demostrando que el dinero no es lo es todo. Al final, en un campo de fútbol hay que jugar y ganar los partidos». En este sentido, espera un rival «herido» después de la última derrota. «Un equipo cuando pierde aún es más peligroso y tendremos que estar alerta», advierte.

Tanto él como el resto de sus compañeros no se fían «para nada» de la situación clasificatoria de los durangueses. «Hemos preparado muy bien el partido y estamos obligados a ofrecer nuestra mejor versión», recordando que frente a rivales de la parte baja «se nos han escapado algunos puntos».

Luariz no pasa por alto la importancia de sumar los tres puntos después de «perder la pasada jornada frente al Racing. En los últimos tres partidos solo hemos sacado dos puntos, y eso pesa si quieres estar arriba», apunta. A nivel personal, también reconoce las «ganas de volver a ver portería», algo que se le resiste desde hace cuatro jornadas. «Al final, los delanteros le damos muchas vueltas cuando no logramos marcar», reseña.

Por su parte, Mikel Pradera intentará amargar la tarde al Leioa logrando su primer tanto de una temporada lastrada por una lesión. «Me he perdido casi todos los partidos de la primera vuelta, pero ya es hora de 'mojar'», expresa con una sonrisa.

Pradera apunta que llegan a este encuentro «después de una racha de seis partidos sin perder truncada con la derrota frente al Amorebieta, trabajando en una buena línea, demostrando el buen nivel en Tercera y ya aclimatados a la nueva categoría». Sin embargo, el traspiés frente al Amorebieta «nos dolió debido a que era un duelo frente a un rival directo» en la lucha por no descender.

Olvidado este borrón, confía en recuperar frente al Leioa «la dinámica de los anteriores encuentros. El equipo está muy animado, con muchas ganas de acabar el año con dos victorias». En este estado influye también el estar fuera de los puestos de descenso: «Hace tres semanas éramos últimos y salir de esas posiciones ha supuesto mucho anímicamente».

Respecto a su próximo rival, pone la nota en que «ya jugamos contra ellos en pretemporada y me gustaron, pero también me asombra hasta ahora que estén tan arriba, están haciendo una primera vuelta espectacular». En cuanto al derbi, vaticina un partido «muy aguerrido donde ambos vamos a ir decididamente a por los tres puntos, si bien no creo que el marcador refleje muchos goles», concluye.