A vueltas por la Copa

Los jugadores del Gernika celebran su clasificación a la siguiente ronda de la pasada semana. /Manu Cecilio
Los jugadores del Gernika celebran su clasificación a la siguiente ronda de la pasada semana. / Manu Cecilio

El Gernika se ha topado con más de un inconveniente y mucho trabajo extra para preparar el viaje hasta tierras catalanas de este miércoles para enfrentarse al UD Sant Andreu

FERNANDO ROMEROGernika

Alegría. Celebraciones. Y prisas. Muchas prisas. Esa era la mezcla de sentimientos en el seno del Gernika el pasado miércoles por la noche, tras lograr el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey, toda vez que logró eliminar a la Cultural de Durango con un gol en el último minuto de partido. Había que movilizarse para organizar el viaje hasta tierras catalanas. Una expedición compuesta por aproximadamente treinta personas -entre jugadores, cuerpo técnicos y directivos- que recalarán en el Narcís Sala este miércoles. El Sant Andreu espera.

El jueves fue una auténtica locura en las oficinas del club blanquinegro. Tras analizar las distintas opciones para realizar el viaje, se decantaron por el avión. Aunque solo para la ida. El horario de cierre del aeropuerto de Loiu, y también el de Santander, hace inviable la vuelta por el medio aéreo. Gracias a la colaboración de una agencia de viajes de la localidad, se pudieron agilizar los trámites para la compra de los billetes. Primer escollo solventado con éxito. «Decidimos ir en avión porque hacerlo en bus era una quimera y porque nuestros jugadores, en varios casos, no podían pedir dos días en sus trabajos para haber hecho la noche del martes allí», explica el director deportivo gernikarra, Eduardo Abad. «Organizar este viaje ha sido una pequeña odisea. Estábamos acostumbrados a viajar solo a Canarias», apunta.

Ahí no acaba la historia. El paso de la Vuelta a España por las carreteras vizcaínas el miércoles también complica a los gernikarras. Las carreteras cortadas, desvíos y demás afecciones al tráfico les obligarán a hacer encaje de bolillos para poder llegar a tiempo al aeropuerto de Loiu para coger el vuelo, previsto para las 15.45 horas.

Afortunadamente, las obligaciones laborales de los jugadores gernikarras no se van a ver afectadas en demasía por esta aventura copera, ni tampoco les van a impedir ser partícipes de ella. «Tan solo uno o dos jugadores tienen que pedir libre en el trabajo para poder viajar», relata el director deportivo blanquinegro. El único que, en principio, no podrá acompañar a los suyos es Endika, el preparador de porteros.

El regreso, por carretera

Para la vuelta, la opción 'menos mala' que le quedaba al conjunto de la Villa Foral es el tradicional viaje por carretera. Alrededor de 635 kilómetros en autobús son los que separan San Andrés de Palomar, en Barcelona, de Gernika. Un largo trayecto que se hará especialmente duro para algunos jugadores. Es el caso del delantero Imanol Etxabe y el centrocampista Xabier Otiñano, entre otros. Ambos tienen turno de mañana en sus respectivos trabajos y, si el partido no se alarga hasta la prórroga o los penaltis, no deberían tener excesivos problemas para llegar a tiempo a su puestos. Aunque sí que «tendrán que tirar de termo de café», bromea Abad. «En el viaje de vuelta no van a poder descansar demasiado bien, aunque si pasamos tal vez no les importe tanto», añade. En esa misma línea, el técnico Urtzi Arrondo confirma que «el problema es que van directos a currar», por lo que han tenido que hacer acopio de «esterillas, almohadas y mantas» para tratar de hacer ese viaje de vuelta lo más llevadero posible.

Las apreturas y contratiempos para poder desplazarse serán las que, muy probablemente, hagan que no sean más que un puñado de valientes los que se animen a viajar hasta tierras catalanas para apoyar a los suyos. Al menos, la entrada al estadio del Sant Andreu será asequible. Siete euros en el gol sur, la zona habilitada para los seguidores visitantes. «Lo importante es que disfrutemos de la Copa todo lo que podamos. Vamos a intentar llegar lo más lejos posible por el club y por los propios jugadores. Es toda una experiencia», concluye Eduardo Abad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos