Un punto positivo

Kevin pelea la posición con Ion Vélez. /CD Tudelano
Kevin pelea la posición con Ion Vélez. / CD Tudelano

El empate cosechado ante el Tudelano, aunque deja las cosas como estaban, mantiene al Gernika en la dinámica de buenos resultados

FERNANDO ROMERO

El domingo, en el Ciudad de Tudela, el Gernika lograba prolongar por una jornada más la buena racha de resultados en la que andan inmersos Urtzi Arrondo y los suyos. En el primer episodio de su particular trilogía de enfrentamientos ante rivales directos en la lucha por la permanencia, los forales firmaban tablas con el Tudelano. Un empate sin goles que, en un primer vistazo, puede parecer un resultado corto dado que los gernikarras jugaron casi toda la segunda mitad con un hombre más. Una situación engañosa ante la que los blanquinegros optaron por la prudencia. «La semana pasada fuimos nosotros los que nos quedamos con uno menos y acabamos ganando. Son situaciones peligrosas, porque parece que estas obligado a ganar, y coges riesgos donde el partido se te puede escapar», indica el técnico de los forales. «Sumamos una semana más, ante un rival directo, en un partido que era importante ganar pero casi más importante no perder», añade de forma elocuente.

«Te queda esa pena porque, cuando estás ahí abajo, sumar de tres en tres es muy importante. Cuando estás con uno más tanto tiempo, sientes que podíamos haber dado un golpe importante ganando. Hay equipos con 30 puntos que no han sumado y enganchar a más gente era importante», analiza Arrondo. Y es que desde la posición de playout que ocupa el Gernika con 26 puntos, hasta la décima plaza, ocupada por el Real Unión de Irún, solo hay cuatro unidades de diferencia. La lucha y el baile de posiciones es una constante jornada tras jornada.

«Lo importante es mantener la portería a cero». Ese es un objetivo en el que insiste habitualmente el técnico de Beasain, no siempre conseguido. Sobre todo cuando juegan lejos de Urbieta. Con el del domingo, son dos encuentros los que ha conseguido bajar la persiana el Gernika y mantener su puerta imbatida como visitante, además del primer empate sin goles fuera de casa. La otra cita en la que acabaron con su marco inmaculado fue en el derbi de Tabira, en el que se impusieron por 0-1 a la Cultural de Durango antes del parón navideño.

No son muchos más los partidos en los que el Gernika ha logrado cerrar su marco: En la segunda jornada, ante el Sporting B (0-0), en los triunfos sobre la Real Sociedad B (1-0) y Arenas (2-0), logrados de forma consecutiva en Urbieta, y en el frenazo al Racing, también en casa (0-0). «Es importante no encajar porque así tienes ya un punto asegurado», suele lanzar el preparador foral.

El choque ante el Tudelano se torció ya desde antes de empezar. Además de por la baja por sanción de Gorka Larruzea -que también se perderá la próxima cita-, Urtzi Arrondo se vio obligado a modificar sus planes debido a la baja de última hora del central Koldo Berasaluze, «un jugador para nosotros muy importante». El defensa completó sin problemas la sesión de entrenamiento programada para el sábado a mediodía, pero por la tarde «se sintió indispuesto, con fiebre, y no ha podido venir». Igualmente, Ander Larruzea pasó «toda la noche vomitando» y no viajó con el equipo. Aunque finalmente se desplazó «con su padre» hasta la localidad navarra a última hora para poder ayudar al equipo. Una muestra más del compromiso que existe dentro del vestuario foral.

Aunque los problemas para el mayor de los Larruzea no se quedaron ahí, ya que tuvo que ser sustituido antes de completarse el primer cuarto de hora por unas molestias tras una acción con un jugador rival. Otro inconveniente más para Urtzi Arrondo, aunque en este caso 'menor', ya que «teníamos ahí un cambio de jugador por jugador», con la entrada en esa banda izquierda de Igor Arnáez. «Pero la baja de Koldo sí nos ha variado algo de lo que teníamos pensado», insiste.

Pese a todo, el conjunto vizcaíno supo sobreponerse a las dificultades y sumar un punto positivo a su casillero, encadenando así la sexta jornada consecutiva sumando. En lo que va de segunda vuelta, el equipo aún no conoce la derrota, y confía en poder seguir creciendo en el episodio que debe disputar esta semana. En esta ocasión, el escenario será Urbieta, donde arribará la Gimnástica de Torrelavega. Los cántabros son penúltimos, con 20 puntos, y se tratan de aferrarse con uñas y dientes a la categoría. Tras el cambio de entrenador y la llegada de Dani Mori al banquillo gimnástico, esta jornada han logrado empatar con el Leioa en El Malecón (1-1). «Nosotros tenemos bastante con lo nuestro, que es ir sumando y estar ahí en la lucha», concluye Urtzi Arrondo.