Duelo crucial en la lucha por la permanencia en Urbieta

Duelo crucial en la lucha por la permanencia en Urbieta
Manu Cecilio

El Gernika recibe al Izarra en una auténtica final para los forales de cara a su lucha por mantener la categoría

FERNANDO ROMEROGernika

Este domingo pasará por Urbieta (18:00h) uno de los últimos trenes a los que el Gernika puede subirse para mantener vivas sus aspiraciones de mantenerse una temporada más en Segunda División B. El conjunto dirigido por Urtzi Arrondo encara estos últimos encuentros de la temporada con la urgencia de sumar puntos de tres en tres, sea como sea, y dar ese paso adelante que se les está resistiendo en las últimas jornadas. Los forales encadenan diez jornadas sin conocer la victoria y, aunque solo han caído en dos de esos enfrentamientos, la multitud de empates cosechados han sido insuficientes para salir del furgón de cola. En esta ocasión, el Gernika recibe en casa a Izarra en lo que será un duelo prácticamente a vida o muerte entre dos equipos que luchan por un mismo objetivo.

«Si queremos seguir en Segunda B, tenemos que ser capaces de ganar al Izarra en casa», afirma rotundo Urtzi Arrondo, consciente de la importancia del envite. «Va a ser un partido difícil, pero si queremos mantener la categoría, el rival directo es éste, nos viene a Urbieta y tenemos que ganarle. Tenemos que ganar si queremos seguir con vida. Es una final a un partido, que tenemos la suerte de jugarla en casa, con nuestra gente», añade el míster foral. Cualquier otro resultado que no sea la victoria, complicaría sobremanera el futuro de los gernikarras: «Todo lo que no sea ganar, ya no solo con el Izarra, que se mantendría a cinco y el average para ellos… Los equipos que están detrás, alguno nos pasaría también, y sería ya una misión muy, muy complicada».

Los navarros llegan a este choque mejor posicionados, con 38 puntos, fuera de descenso pero igualados con el Real Unión, que ocupa el puesto de play-out. Los de Urbieta, con 33, buscarán recortar distancias a sabiendas de que aunque ganen el domingo no podrán salir de esa zona. «La pena es que no les vamos a adelantar si les ganamos. Debemos ganar para ponernos a dos puntos y apretar el tema un poco más», indica el técnico. Lo importante es acercarse a fronterizos y navarros, mantener viva la esperanza de que aún es posible la salvación. Una creencia firme dentro del vestuario blanquinegro y por la que se van a dejar la piel sobre el terreno de juego. «Sabemos que ganando los 4 partidos estaríamos salvados, pero la clasificación no te hace depender totalmente de ti. Solo depende de nosotros ganar este fin de semana para que lo que vemos ahora lejos poder verlo más cerca», asevera el de Beasain. «Las jornadas nos han dado esta posibilidad de enfrentarnos a ellos directamente. La pelea va a ser con ellos y con el Real Unión, pero sobre todo con ellos. Y si queremos estar por delante cuando acabe la temporada, lo tenemos que demostrar», apostilla.

Un choque de conjuntos ávidos de puntos que protagonizarán un vibrante encuentro donde lo más importante será no fallar en las áreas, no conceder errores y, especialmente, mantener la concentración hasta el pitido final. «Los partidos contra el Izarra son muy disputados, y así será el domingo. La idea nuestra será la misma de los últimos partidos, de intentar imponernos al rival. Sabemos que en Urbieta, aunque no estemos muy finos, las ocasiones se van generando por empuje. Habrá que estar acertados, tener el día de cara en las dos áreas y tratar de llevarnos una alegría», describe Arrondo.

El Izarra llega a este duelo en un buen momento de juego y resultados, puesto que no ha perdido en ninguno de sus últimos seis enfrentamientos. Precisamente, el tiempo que lleva Diego Martínez al frente del equipo, tras la destitución de Rodrigo Hernando. En este periodo han encadenado cuatro empates y dos victorias. La última, lograda precisamente ante el Leioa en Merkatondoa antes del pequeño parón vacacional. Un resultado que les dio mucho aire y que les sirvió para mantener esa codiciada 15ª plaza, libre de castigo, de la que son dueños desde hace seis jornadas. Una regularidad confirmada a lo largo de esta segunda vuelta, en la que han sumado 18 puntos, uno más que los de la villa foral. «Es un equipo bastante parecido al nuestro. Ellos también han empatado un montón de partidos (17, uno menos que el Gernika). Eso dice mucho de los dos equipos, de la dificultad de ganarnos. Llevan también una muy buena racha desde que cambiaron de entrenador. Ellos nos ganaron allí, ahora nos toca ganarles aquí y devolverles la moneda», afirma al titular del banquillo de Urbieta.

Para el Gernika, este encuentro supone la oportunidad de olvidar la dura goleada encajada en Gobela ante el Arenas. Un 4-1 que supuso la derrota más abultada para los de Urtzi Arrondo en toda la temporada, y que llegó en un momento realmente vital. A los areneros les puso con un pie en la salvación, pero a los forales les condenó a seguir luchando por salir del pozo. «Aquel fue un golpe duro por lo inesperado. No estábamos ganando pero tampoco perdiendo. Pero el partido se decidió bastante pronto. Aunque con los resultados que hubo, si hubiéramos empatado, hubiéramos estado en las mismas», señala.

Además del mazazo por el resultado, que dejó «hundido» al vestuario por las esperanzas que había puestas en aquel partido, el Gernika tuvo que pagar otro peaje importante en Gobela. Kevin Calle y Aimar Sagastibeltza, dos fijos en la línea defensiva de Urtzi Arrondo, vieron su quinta amarilla y no podrán ser de la partida ante el Izarra. El técnico de Beasain de nuevo deberá hacer encaje de bolillos para confeccionar la zaga, bien reubicando algunos de sus peones o bien recuperando la defensa de cuatro. «Para nosotros son piezas fundamentales y perderlos a la vez nos deja un poco cojos. Kevin es específico en el lateral derecho, estaba jugando todo, y Aimar ha acumulado casi todos los minutos. Pero el equipo ha tenido muchas cosas que afrontar durante el año, ésta va a ser una más y seguro que con los que estamos vamos a sacar el partido», afirma confiado.

Sea como sea, buena parte de las opciones del Gernika de mantener la categoría pasan por ganar este domingo a un Izarra que quiere dejar su permanencia prácticamente certificada. La brecha actual entre ambos es de cinco puntos. Si los navarros se imponen, serían ya 8 , pero con solo 9 por disputarse en las tres últimas jornadas. A lo que habría que sumar el average particular, de antemano favorable a los de la Ribera Navarra tras el 3-2 del choque de la primera vuelta en Merkatondoa. En aquel encuentro, el Gernika llegó a ir por delante en el marcador hasta el minuto 75 (1-2), pero en un abrir y cerrar de ojos vio como el cuadro local remontaba de la mano de Gorka Laborda, su jugador referencia en ataque, con 9 goles.

Gernika e Izarra serán los encargados de cerrar esta 35ª jornada liguera, por lo que ambos contendientes ya sabrán los choques del resto de sus adversarios, con excepción de la Gimnástica de Torrelavega, que lo hará una hora antes en El Malecón, ante un Barakaldo que necesita afianzar su cuarta plaza. De sobra es sabido que lo más importante es sacar adelante el compromiso ante los blanquiazules, pero a estas alturas de la película seguro que se mira de reojo al resto, por lo que pueda pasar. «En otra situación, igual puede alterar algo, pero en este caso da igual. Nosotros tenemos que ganar, no podemos especular. Ellos tienen otra guerra con el Real Unión, con ese resultado igual podrían especular algo. Pero para nosotros no influye en nada. Nosotros hemos preparado el partido para ganarlo y mantener esa ilusión en la gente, que seguro que va mucha a Urbieta. Debemos mantener esa ilusión ante la última jornada», concluye Arrondo.