El Gernika no logra pescar en El Malecón

Varios jugadores del Gernika rodean a Vitienes./Luis Palomeque
Varios jugadores del Gernika rodean a Vitienes. / Luis Palomeque

Los forales, que acabaron con uno menos, se vuelven de vacío de su duelo ante la Gimnástica, un rival directo en la zona baja

FERNANDO ROMEROGernika

Encuentro poco vistoso el disputado por Gimnástica de Torrelavega y Gernika en el Malecón, que se saldó con la victoria por la mínima del conjunto cántabro gracias al penalti convertido por Borja Camus mediado el primer periodo. Una pena máxima muy protestada por los forales por rigurosa, si bien minutos antes el colegiado también anuló a los locales un gol aparentemente legal por fuera de juego. Una derrota que coloca al Gernika en el penúltimo escalón de la tabla, cediendo su puesto precisamente al conjunto gimnástico.

Los dos equipos comparecieron sobre el verde con varios cambios en su once, y protagonizaron un arranque bastante cauto. Sin embargo, la Gimnástica se hizo rápidamente con los mandos del encuentro y comenzó a buscar la meta defendida por Altamira. Tras un primer disparo de Primo que se perdió cerca del palo, llegó la primera acción polémica. Vitienes marcó en el rechace de un saque de esquina, empalmando una buena volea que se coló casi por la escuadra, pero el colegiado invalidó la acción por fuera de juego, lo que hizo que arreciaran las protestas de jugadores y afición local.

1 Gimnástica

Alex Ruiz, Fer, Bardanca, Camus, Cristian, Cusidor, Vitienes (Alberto, 88'), Luis Alberto, Nacho, Rozas (Fermín, 71') y Primo (Víctor Fernández).

0 Gernika

Altamira, Aimar (Guarrotxena, 46'), Idioaga, Koldo, Ander, Lander, Enziondo, Gorka, Pradera (Etxabe, m. 76'), Abaroa (Garmendia, 60') y Santamarí

goles:
1-0, m. 26: Borja Camus (p).
árbitro:
Alonso Prendes (comité asturiano). Mostró amarillas a los locales Luis Alberto, Moreno, Óscar, Cursi, Víctor Fernández, Borja y Alberto; y los visitantes Gorka, Abaroa y Koldo. Expulsó por doble amarilla a Enziondo.
incidencias:
El Malecón. Antes del inicio, hubo varios actos en conmemoración del 111º aniversario de la Gimnástica.

Al Gernika, mientras, le costaba tener la pelota, y cuando la tenía no era capaz de generar peligro. Su primera oportunidad llegó en el minuto 20, con un disparo de Abaroa, flojo, que acabó mansamente en las manos del portero. Justo antes, Altamira tuvo que emplearse a fondo para desviar un disparo de Camus.

La segunda acción para la polémica se produjo en el 25' de partido. Balón colgado sobre el área foral, donde cae Primo tras un leve forcejeo, poniendo mucho de su parte para acabar en el césped. El colegiado, cerca de la jugada, no duda. Penalti. Borja Camus fue el encargado de fusilar desde los once metros, a la izquierda de Altamira, muy ajustado al palo, y colocar el 1-0 en el marcador.

El gol descolocó a los de Urtzi Arrondo, que durante unos minutos vagaron sobre el césped sin demasiada claridad. Eso permitió que el dominio siguiera en manos de los locales, conformes con cómo se estaba desarrollando el choque. Antes del descanso, pudieron incluso aumentar su renta. En el 39', Vitienes empalmó desde la corona del área un chut que se marchó muy cerquita del palo. Y justo antes del pitido del colegiado, doble ocasión para Rozas, que controló mal dentro del área y eso dio tiempo a los defensores a taparle el hueco.

Urtzi Arrondo metió a Guarrotxena por Aimar Sagastibeltza tras el paso por vestuarios. El Gernika, obligado por el marcador, adelantó líneas y buscó la pelota, aunque no siempre con éxito. La Gimnástica dejó hacer a los forales, ordenaditos atrás y buscando contras con las que cerrar el partido. Enziondo, de los más activos en las filas blanquinegras -verdes en El Malecón-, probó con una falta directa que atrapó el portero sin problemas. En el minuto 70, 'Enzi' volvió a ser protagonista, en esta ocasión negativo, puesto que vio su segunda amarilla y dejó al Gernika con un jugador menos.

Hasta ese momento, el partido se había enfrascado en el juego directo por parte de ambos equipos, que buscaban llegar a posiciones ofensivas por la vía rápida. Los de la Villa Foral lograron generar un par de buenas ocasiones para poner las tablas en el marcador, ambas a balón parado, pero en la primera fue Cusidor el que se encargó de desbaratarla; y en la segunda, Santamaría disparó desviado.

A partir de la expulsión, el Gernika le echó arrestos al partido y se fue a buscar el empate. La Gimnástica se cerró sobre su área para despejar los balones que llegaban colgados desde prácticamente cualquier posición. La continuidad en el juego, eso sí, fue muy poca. Las continuas faltas y parones hicieron que hubiera muy poco ritmo.

En los minutos finales pudo pasar de todo. Lander, en el 86', remató flojo en segundo palo una falta lateral, dejando el balón en las manos del portero. Antes de cumplirse el tiempo reglamentario, la Gimnástica desperdició varias contras de manual con las que pudo haber sentenciado. Y ya en el tiempo de descuento, Etxabe conectó un poderoso cabezazo que se estrelló en la madera.