Gernika y Amorebieta firman tablas en un final de infarto

Gernika y Amorebieta han protagonizado un encuentro muy igualado. /Maika Salguero
Gernika y Amorebieta han protagonizado un encuentro muy igualado. / Maika Salguero

Los goles se hicieron esperar en un derbi muy intenso que no dejó satisfecho a ninguno de los dos equipos

FERNANDO ROMEROGernika

Gernika y Amorebieta se han repartido los puntos en el segundo derbi vizcaíno del viernes, tras firmar un 1-1 en Urbieta que deja un sabor agridulce en ambas escuadras después de un final pleno de emoción. En los azules porque lograron adelantarse en el marcador casi sobre la bocina con un golazo de Mugica; y en los blanquinegros porque entienden que fueron merecedores de un premio mayor merced al dominio y ocasiones que tuvieron a lo largo del choque. Abaroa rescató para ellos un empate con el minuto 90 ya señalado en el luminoso. Este resultado mantiene a los forales como penúltimos de la tabla, con 4 puntos, y al Amorebieta fuera de la zona de peligro de forma momentánea, con 8 en su casillero.

El partido arrancó con intensidad máxima y los dos equipos peleando cada centímetro de terreno de juego. Más incluso que por la propia pelota, a la que costó ver rodar sobre el verde durante el primer cuarto de hora. Pasado ese tiempo, el Gernika comenzó a tomar protagonismo con el esférico. Trataba de acelerar su juego en zona ofensiva, buscando siempre las bandas, especialmente la izquierda.

1 Gernika

Altamira, Aimar, Arnáez, Koldo, Carracedo, Lander, Parra (Guarrotxena, 58'), G. Larruzea, Etxabe (Pradera, 78'), Abaroa y Santamaría (A. Larruzea, 70').

1 Amorebieta

Jonmi, Ibarbia, Orbegozo, Simic, Aurtenetxe, Arregi, Mugica, Martins, Tascón (Murgoitio, 84'), A. Fernández (Zarrabeitia, 65') y Orozco (Ander, 73').

goles:
0-1, m. 89: Mugica; 1-1, m. 90: Abaroa.
árbitro:
Galech Apetegia (colegio navarro). Mostró amarillas a los locales Koldo y G. Larruzea, y al visitante Orbegozo.
incidencias:
Urbieta. 800 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en las inundaciones de Mallorca.

Aún así, costó ver ocasiones de verdadero peligro. Gorka Larruzea probó fortuna con un disparo desde más allá de la frontal en el minuto 17, pero la pelota se marchó desviada. Cinco después, el Amorebieta protagonizó una buena llegada que Santamaría se encargó de interceptar in extremis antes de que Orozko armara la pierna dentro del área.

La más clara del partido llegó poco antes de cumplirse la media hora del partido. Los de Urtzi Arrondo, que eran los que más estaban proponiendo sobre el césped, sirvieron un balón cruzado al área que, ni Abaroa primero, ni Etxabe después, lograron a rematar con claridad. Con todo, el esférico se perdió muy cerquita de la portería defendida por Jonmi Magunagoitia. De ahí al descanso, más de lo mismo. Mucha brega pero poca llegada. A los puntos, el derbi lo merecía ir ganando el cuadro foral.

Tras el paso por la caseta, el choque arrancó de nuevo algo trabado. Hasta que el Gernika logró hacerse con la manija. Como en la primera mitad, eran los blanquinegros los que llevaban el peso del juego, llegando a gozar, como en citas anteriores, de un par de ocasiones muy claras para haberse adelantado en el marcador. Los de Iñigo Vélez, por su parte, defendían con mucho orden y esperaban el fallo del rival para sorprender.

La primera de las opciones locales llegó a balón parado, una de las facetas que mejor domina el cuadro dirigido por Urtzi Arrondo. Falta ejecutada muy cerquita del banderín de córner al segundo palo a la que no llegó nadie a rematar por centímetros. Apenas superado el minuto 60 de juego, la grada de Urbieta estuvo a punto de festejar el primer tanto de los suyos. Lo evitó Jonmi con una soberbia estirada que le permitió meter la manopla y sacar junto a la base del palo el potente disparo de Igor Arnáez desde la frontal. Ya en el 65', tras una muy rápida salida de los blanquinegros por el carril central, Guarrotxena recibió abierto en el área, pero mandó la pelota al lateral de la red.

El Amorebieta se afanaba en defensa, pero también supo generar peligro en algunas contras, la mayoría de ellas originadas tras recuperaciones en la zona ancha. Les faltó, sin embargo, claridad en los metros finales para inquietar a un Altamira que de nuevo defendía la meta local.

Los últimos diez minutos fueron un auténtico correcalles en los que pasó de todo. El balón iba de un lado a otro del campo con tremenda velocidad. Pradera, suplente en este partido, cazó en el minuto 88 una de esas pelotas en la frontal, recortó y, aunque salió trompicado, logró rematar pero sin acierto. En la acción siguiente, en el 89, sí que lo tuvo, por el contrario, Múgica, que logró enganchar una volea en la frontal que se coló en el fondo de la portería gernikarra tras golpear en la parte interior del travesaño. Pero los forales no habían dicho tampoco su última palabra. Balón colgado a la olla y, tras un par de rechaces dentro del área, Abaroa puso el pie para devolver las tablas al marcador, anotando el 1-1 definitivo.

 

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