Etxabe: «Necesitamos ganar un par de partidos para verlo todo de otra manera»

Etxabe protege la pelota ante un defensor del Langreo el pasado sábado en Urbieta./F. Romero
Etxabe protege la pelota ante un defensor del Langreo el pasado sábado en Urbieta. / F. Romero

Recuperado ya de su lesión, el veterano delantero gernikarra espera ayudar con sus goles «para que el equipo salga de ahí abajo»

FERNANDO ROMEROGernika

El el choque del pasado fin de semana ante el Langreo el Gernika rescató un punto para su necesitado casillero, pero también recuperó para la causa a Imanol Etxabe. El delantero gernikarra disputaba sus primeros minutos después de tres meses lejos de los terrenos de juego por lesión. Una rotura en el recto anterior le ha mantenido lejos del verde desde octubre. Apenas 350 minutos de competición en las piernas de este veterano ariete, que completa su quinta temporada en el club foral, la décima en total sumando sus dos etapas. Entre medias, un periplo que le ha llevado por Sestao, Laudio, Portugalete, Barakaldo y Leioa. Un trotamundos del fútbol vizcaíno que ansia echar una mano a los suyos después de tanto tiempo en el dique seco. Sus goles podrían hacerle, además, entrar en la historia del Gernika.

Recuperado de la lesión, por fin.

Sí, ya tenía ganas. Jugué diez minutos y me encontré bien. Nunca había tenido una baja por rotura tan larga. He tenido lesiones, de operaciones de menisco y demás, pero hace muchos años. Roturas, lesiones musculares… he tenido muy pocas, y las que he tenido eran una cada temporada y de tres semanas como mucho. Ha sido una lesión bastante complicada, que nunca he tenido en mi vida.

Participó en la primeras jornadas de Liga, también en las eliminatorias de Copa… y hasta el pasado fin de semana no ha podido volver a competir.

El último partido que jugué fue el derbi contra el Amorebieta. Esa semana me rompí entrenando, en un tiro a puerta, sentí un pinchacillo… pensé que iban a ser tres semanas o así como siempre, pero me hice la resonancia y se vio que era más. Es una lesión habitualmente de porteros, por los saques de puerta… pero bueno, me tocó a mí.

¿Cómo ha vivido todo este tiempo fuera de los terrenos de juego?

Pues fastidiado. Por la situación en la que se encuentra el equipo, te da más rabia no poder estar. Pero ya ha pasado y ahora toca pensar en jugar y ganar partidos para poder salir de ahí. Está muy apretado todo y queda mucho todavía.

Se le nota con confianza

Sí, este año toca sufrir un poco más, pero confío en que vamos a salir de ahí y que el Gernika estará el año que viene en Segunda B. En ningún momento de la temporada hemos sido un equipo de decir 'qué mal estamos'. Sobre todo en casa, hemos hecho partidos muy buenos. Estamos en un buen momento ahora, pero hay que refrendarlo con puntos. Las sensaciones no son malas, pero sí que necesitamos ganar un par de partidos para volver a tener más confianza.

El equipo ha mejorado en las últimas semanas, pero en los dos últimos partidos en casa, solo ha podido sumar un punto

Sí, como otros muchos partidos en casa, que hemos sacado solo un punto cuando hemos merecido más. Parece mentira porque siempre estamos diciendo lo mismo, pero es verdad. Ha habido partidos que se han escapado por detalles. Cuando estas ahí abajo, es un cúmulo de cosas. Nos cuesta hacer gol, pero no por falta de ocasiones. Al final, sí que es verdad que hemos cerrado mas la portería. Ahora falta acertar más para salir de ahí. Es nuestro debe.

En casa están siendo muy regulares, pero lejos de Urbieta la cosa cambia bastante

Desde que subimos a Segunda B hace cuatro temporadas, fuera nos ha costado más. El año pasado estuvimos arriba porque fuera sumamos más. Pero en casa somos muy fuertes, conocemos el campo, las medidas… Fuera nos cuesta más. Pero ahora ya, con los puntos que tenemos, hay que rascar en todas partes. En una categoría tan igualada, en los detalles es donde se van los partidos. Cuando estás en esa situación, la cabeza también influye.

Su vuelta puede ser un pequeño revulsivo, sobre todo a la hora de anotar esos goles que tanto necesita el Gernika.

Para eso estamos, ayudar al equipo en todo lo que se pueda. En estos momentos da igual quien meta, como si marcar el portero. Lo importante es sacar los puntos y vernos fuera del descenso para coger confianza y poder salir de ahí abajo.

Hablando de goles, está muy cerca de igualar a Aimar Cid como máximo goleador histórico del club.

Es algo que me comentaron el año pasado. Me quedan cinco goles para empatarle. Él marco 63 y yo llevo 58. Pero no es algo que me preocupe. Si que sería bonito llegar a esas cifras, pero ni lo pienso ni nada por el estilo. Lo importante es que el Gernika esté un año más en segunda B.