El doble reto del Gernika

El doble reto del Gernika
Avelino Gómez

FERNANDO ROMEROGernika

Al calendario liguero le quedan ya pocas fechas por tachar. Tan solo seis jornadas quedan por disputarse, y todavía hay mucho, muchísimo, por decidir. Especialmente en la zona baja de la clasificación, donde la lucha por eludir las posiciones de descenso está totalmente abierta. El Gernika lleva inmerso en esa batalla prácticamente toda la campaña, peleando por sacar la cabeza en el nutrido grupo de contendientes que persiguen un mismo objetivo: mantener la categoría. Paso a paso, punto a punto, los forales han logrado encaramarse al puesto de play-out, desde donde encaran esta doble jornada que se les viene encima. Los merecimientos han sido mayores pero, como el propio Urtzi Arrondo recuerda a menudo, «solo con eso no se ganan puntos, hay que meter goles y que el rival no los marque».

Con sus 32 puntos, los mismos que jornadas se llevan disputadas, los de la Villa Foral tienen en los próximos días varios retos por delante. El primero y más importante es poner fin a esa 'empatitis' que les impide progresar como les gustaría. Siete igualadas en los últimos ocho encuentros -el octavo se perdió-, 17 a lo largo de toda la temporada, han condicionado en exceso a un equipo competitivo, que no baja los brazos, pero que no ha obtenido los réditos suficientes para estar en una posición más desahogada. Una situación de la que quieren desquitarse cuanto antes para encarar el tramo decisivo con un mayor optimismo. «Sabemos que en estos momentos es fundamental sumar de tres en tres», asume el míster, sabedor de que «esto se va a decidir en las dos o tres jornadas finales». «Si las cosas hubieran ido medianamente normal, no estaríamos como estamos. Tenemos ahora por delante una liga de seis partidos, con parti dos difíciles. Aunque a estas alturas de campeonato nunca sabes dónde están los puntos», incide el preparador blanquinegro.

El cuadro foral afronta en apenas cinco días dos enfrentamientos cruciales para su lucha, «dos partidos antes del parón de Semana Santa que son importantes para encarar los últimos cuatro con más motivación», asevera el técnico de Beasain. El primero de los encuentros de esa 'miniliga' medirá al Gernika con el único 'gallo' del grupo que aún queda por pasar Urbieta: el Mirandés (sábado, 18:00), con el que se tendrá un bonito detalle. Antes del arranque del encuentro, la banda de txistularis Kankinkabara Bermeo interpretará los himnos de ambos clubes. El local, compuesto por el gernikarra Teo Makazaga, y el de los burgaleses, obra del bermeotarra Gregorio Solabarrieta.

En lo meramente deportivo, los rojillos llegarán al feudo gernikarra asentados en la segunda posición de la tabla, con el título de campeón de la Copa Federación bajo el brazo y con la intención de asegurar su presencia matemática en los play-offs de ascenso cuanto antes. Un equipo «temible, muy competitivo, que ha perdido muy poco», como le describe Arrondo, ante el que los blanquinegros deberán exprimirse al máximo si quieren sumar los tres puntos a su casillero. Que son capaces de hacerlo, ya lo han demostrado. Y si no, que se lo pregunten a equipos como Bilbao Athletic o Real Sociedad B. Los dos filiales cayeron en su visita a Gernika. El intratable líder, el Racing de Santander, no pudo pasar del 0-0 en su desplazamiento a tierras vizcaínas. Al igual que la UD Logroñés hace un par de semanas. De esos equipos llamados a aspirar a todo, tan solo el Barakaldo, en la última jornada de la primera vuelta, pudo llevarse la victoria. Y lo hizo con un pírrico 0-1 anotado en los últimos compases de otro partido que apuntaba ya al empate.

Frente a los burgaleses, el Gernika tiene que sacar a relucir su mejor versión, esa que hace sentir incómodo a cualquier rival a base de empuje e intensidad, jugando en campo contrario el mayor tiempo posible pero sin descuidar la retaguardia. Porque ante equipos de este nivel, cualquier despiste puede costar muy caro. «Tienen gente peligrosa arriba que, con espacios, nos pueden hacer daño», advierte Arrondo, que igualmente afirma con confianza que «seguro que les va a costar, como les cuesta a todos». En la mente de todos está doblegar al cuadro mirandesista para «acabar la racha de estos empates con una victoria que nos daría mucha moral para ir la siguiente semana a Gobela».

Porque 'la jaula' getxotarra será precisamente el siguiente destino del Gernika, donde se medirá al Arenas en fecha inusual por el parón festivo: miércoles a las 19:30 horas. Será un enfrentamiento directo antes los del recién estrenado en el banquillo Endika Bordas, sustituto de Jabi Luaces tras su precipitada salida del club motivada por los irregulares resultados que les han llevado a situarse demasiado cerca de la zona caliente. A día de hoy, solo cinco puntos separan a ambos contendientes. Un duelo eléctrico entre dos equipos con estilos similares en el que quien gane podría dar un golpe de efecto notable. Importante será ver cómo llegan los dos equipos tras sus respectivos duelos de este fin de semana. Porque si duro será el choque del Gernika ante el Mirandés, no menos exigente será el enfrentamiento ante el Leioa que deben disputar los rojinegros, en el derbi de la Margen Derecha, siempre de gran rivalidad.

«Hay equipos a los que hemos cazado solo con empates, como el Real Unión. El Arenas está ahí cerca, pero no le alcanzamos porque no acabamos de ganar. Equipos que están con dudas. Hay un montón de enfrentamientos directos de aquí hasta el final», apunta un Urtzi Arrondo convencido de que los suyos serán capaces de dar el arreón final necesario para lograr el objetivo.