Cuatro finales por la permanencia

Cuatro finales por la permanencia
Pankra Nieto

El Gernika encara el último tramo de temporada en puestos de descenso, lastrado por los empates y la derrota ante el Arenas

FERNANDO ROMEROGernika

Al Gernika se le ha complicado sobremanera el tramo final de la temporada, especialmente tras su última derrota en Gobela frente al Arenas. Una goleada dolorosa, la mayor del año, de la que debe recuperarse cuanto antes. Una segunda vuelta solvente en el juego pero insuficiente en los resultados ha colocado a los blanquinegros en una posición delicada de cara a las cuatro jornadas que restan para la conclusión del campeonato.

Aunque solo han sufrido dos derrotas, las dos únicas victorias logradas por los de Urtzi Arrondo en esta segunda mitad de liguera resultan del todo insuficientes. El resto, empates. Muchas de esas igualadas, muy meritorias ante equipos de la zona noble y ante rivales de play-off pero, al fin y a la postre, sumar solo un punto en once enfrentamientos ha lastrado al equipo sobremanera hasta dejarle anclado en zona de descenso directo. El técnico blanquinegro lo ha repetido hasta la saciedad a lo largo de las últimas semanas: «Esto se va a decidir en las jornadas finales». Su pronóstico no ha podido ser más acertado.

Por delante, quedan cuatro encuentros a cara de perro. Pero si hay que poner el foco en alguno, es en los duelos directos que los blanquinegros deberán afrontar en Urbieta. Al abrigo de su afición recibirán a Izarra y Cultural de Durango. Los navarros, en el filo de la navaja, coqueteando con el play-out. Los del Duranguesado, agotando sus últimos cartuchos para salir del pozo. Como visitantes, el panorama no es precisamente mucho más halagüeño. Racing de Santander y Barakaldo esperan a los gernikarras en El Sardinero y Lasesarre, donde cerrarán el curso.

Por orden cronológico, el primer envite que deben acometer los de Arrondo será el duelo contra el Izarra en Urbieta. El pequeño parón liguero por la Semana Santa seguramente le vendrá bien a la corta plantilla del Gernika, sobrecargada de esfuerzos. Ante los navarros, este domingo (18.00), los forales disputarán la primera de las 'finales' por la permanencia en la que sólo le vale la victoria. En el encuentro de la primera vuelta en Merkatondoa, el Izarra se llevó el triunfo por un ajustado 3-2, por lo que el tan manido average también está en juego.

Una semana más tarde, los de la villa foral visitarán el inmaculado Sardinero, feudo del líder Racing de Santander. Los cántabros, con el play-off de ascenso a la vuelta de la esquina, podrían reservar alguna de sus fichas. Aunque la plantilla de los verdiblancos es sobradamente extensa y de tanta calidad como para que no se note. Por otro lado, y tirando de suspicacia, hay quien pueda pensar que los de Iván Ania traten de echar una mano a sus vecinos de la Gimnástica derrotando a los forales. No es descartable, más aún viendo el hermanamiento vivido entre ambos clubes y aficiones con motivo del derbi cántabro, hace escasas fechas. En cualquier caso, será un duelo de máxima exigencia para el conjunto dirigido por Urtzi Arrondo, que deberá frenar a un Racing al que le gusta marcar el ritmo y llevar la iniciativa desde el primer instante. Ya se logró en Urbieta, donde el líder no pudo pasar del empate sin goles y vio frenada una buena racha de resultados. En El Sardinero será distinto, no cabe duda. Pero es ahí donde los vizcaínos deben sacar a relucir la mejoría mostrada en los desplazamientos y su solidez defensiva, desbordada el pasado fin de semana en Gobela.

Duelo de estilos

De vuelta a casa, ya en la penúltima jornada, el Gernika afrontará un derbi local que puede ser crucial. La Cultural de Durango, siempre un invitado incómodo y peligroso, y que aún puede estar luchando también por salvarse, no se lo pondrá fácil. En esta ocasión, la clave puede estar en que a los de Igor Núñez se les atragante Urbieta, y no solo por las particularidades del terreno de juego. Será un duelo de estilos claramente marcados. La intensidad y el empuje de los forales contra el juego combinativo de los durangarras. Será, igualmente, la tercera vez que se enfrenten en esta temporada ambos equipos. En las dos anteriores, el Gernika salió vencedor. La primera de ellas se produjo en los albores de la temporada, en el duelo de Copa Federación disputado en Urbieta, en el que un postrero tanto de Gorka Larruzea evitó la prórroga y dio el pase a los suyos. El segundo enfrentamiento ante los blanquiazules se disputó en Tabira, antes del parón navideño, y supuso la primera victoria del Gernika lejos de su casa. Como el choque copero, se resolvió también por la mínima gracias a un gol de Iñigo Pradera.

Los forales pondrán punto final a la temporada en Lasesarre ante un Barakaldo que se está mostrando ciertamente irregular en este tramo final de Liga. Una plantilla joven a la que, según el propio Aitor Larrazabal, le está costando asumir la presión de luchar por el play-off, en el que han estado ubicados durante todas las jornadas menos en una, la quinta. El cuarto puesto que parecían tener en su mano se les ha complicado en las últimas semanas. Aunque los fabriles siguen dependiendo de sí mismos para poder estar en la lucha por el ascenso a Segunda División. Sea como sea, los gualdinegros son uno de los mejores equipos del grupo, que sabe sacar réditos a una enorme solidez defensiva y echar mano de la calidad de sus hombres de ataque para resolver los encuentros. Lo demostró en el choque de Urbieta, donde se impuso por 0-1, siendo, además, el único de los equipos de la zona noble que logró llevarse el triunfo del feudo blanquinegro.