Arrondo: «Hay que seguir creyendo en el equipo»

El Correo

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

La goleada encajada por el Gernika a manos del Arenas en el derbi de Gobela, el resultado más duro que han encajado los blanquinegros en esta temporada, dejó al vestuario foral «hundido», en palabras de su entrenador, Urtzi Arrondo. Una derrota que complica las opciones de permanencia del club de Urbieta, con un calendario complicado en las cuatro jornadas que restan. Pese al mazazo, el preparador de los gernikarras quiso destacar una vez más la unidad existente en la caseta: «Casi se me saltan las lágrimas con el compromiso del equipo, también con la gente que ha venido a vernos y cómo nos ha animado a pesar del 4-1». «Son momentos jodidos, pero yo creo en el equipo y el equipo cree en sí mismo, que es lo más importante», proclamaba el de Beasain.

El Gernika llegaba a este derbi con la intención de poner fin a su racha de empates con un triunfo que le acercara un poco más al objetivo de la permanencia. De ahí que el golpe haya sido incluso mayor. «Veníamos con muchas ganas, veníamos de una dinámica con muchos empates, algunos muy exigentes, sabíamos lo que nos jugábamos. Ganando lo íbamos a ver de otra manera», comentaba Arrondo. Sin embargo, en la primera acción ofensiva del Arenas, llegó el primer tanto del encuentro. «En el primer balón dividido que han tenido... es un error garrafal», lamentaba el míster foral. «Ya no en estas jornadas y con lo que nos estamos jugando, en cualquier otra situación también sería un error de bulto. Con lo que nos estamos jugando, con lo que nos cuesta meter goles y ganar partidos… ha sido un golpe grande», añadía apesadumbrado.

La situación se agravó aún más con el segundo tanto de los getxotarras, una pena máxima convertida por Dani López antes del cuarto de hora. «Al final es un 4-1. No vamos a poner ni excusas ni nada… pero no es penalti. El otro día nos anularon un gol contra el Mirandés por un fuera de juego que no es… suma y sigue», protestaba Arrondo. «Hoy nos han pitado el primer penalti a favor de la temporada, pensando yo que no nos lo hubieran pitado si no fuéramos 3-0 en el partido», remarcaba.

Ahí no acabaron los problemas del Gernika en la primera mitad. «Cuando estábamos cómodos en el campo, en una contra nos han metido el tercero. A esos niveles, la primera parte ha sido un desastre», relataba el técnico blanquinegro. Por si fuera poco, «hemos perdido también dos jugadores importantes para el siguiente partido con la quinta amarilla». Una escabechina.

Tras el paso por vestuarios, el conjunto foral ha salido con otro aire y ha buscado una igualada que se antojaba prácticamente imposible. «La segunda parte es el reflejo del equipo. Lo hemos dicho en el vestuario, que teníamos que morir de pie. Sabíamos que iba a ser muy difícil sacar algo, pero nos podíamos meter en el partido. Hemos peleado, el equipo lo ha intentando, hemos metido el 3-1, y hemos tenido una situación clara para meter el segundo a falta de diez minutos, que les hubiera metido el miedo en el cuerpo, porque suele pasar cuando estás ganando. Pero con el cuarto ya se ha acabado el partido».

«Ya sabemos que se nos va a poner muy complicado tras esta jornada. Es difícil que nos favorezcan los resultados. Pero hay que seguir creyendo en el equipo. Tenemos que pensar que tenemos cuatro finales», concluía Urtzi Arrondo.