«Se nos están acumulando partidos de ser superiores y no ganar», lamenta Arrondo

Lance del choque ante el Bilbao Athletic, el último que ganaron los forales. /Maika Salguero
Lance del choque ante el Bilbao Athletic, el último que ganaron los forales. / Maika Salguero

Los forales encadenan cuatro partidos sin conocer la victoria, tres de ellos sin ver puerta

FERNANDO ROMEROGernika

El Gernika avanza con lentitud en su lucha por la permanencia en Segunda División B. Demasiada, para pesar de los forales. Aunque solo han perdido un partido de los últimos nueve encuentros, lo cierto es que las victorias tampoco terminan por llegar para los blanquinegros. Desde que se impusieran muy meritoriamente al Bilbao Athletic con doblete de Mikel Abaroa, no han vuelto a lograrlo. Y hace ya cuatro jornadas de eso. Un mes de competición en el que el conjunto de Urtzi Arrondo 'se ha secado'. Solo una diana han logrado convertir en esos cuatro enfrentamientos. Y sirvió para poco, puesto que el Gernika cayó derrotado en el derbi de Urritxe ante el Amorebieta de hace una semana.

«Desgraciadamente, nos está costando meter gol», lamentaba el técnico foral tras el duelo ante el Leioa del pasado sábado en Urbieta, resuelto con empate sin goles. Idéntico resultado que los cosechados ante la Gimnástica de Torrelavega, también en casa, y contra el Tudelano a domicilio. Un escaso bagaje que está lastrando al Gernika en esa pelea por salir de una zona baja que cada jornada se tensa un poco más. «Es verdad que en la situación que estás quieres ganar. Tienes mucha necesidad. Y llevamos cuatro partidos sin ganar», insistía Urtzi Arrondo, quien a renglón seguido se encargaba de recordar que «aún no hemos perdido dos partidos seguidos en todo el año».

En el derbi ante los de Jon Ander Lambea, una vez más, el Gernika se hizo acreedor a un mayor premio, pero de nuevo tuvieron que conformarse con un punto que sabe claramente a poco. «No es lo que queríamos. Hemos venido a por los tres, pero nos llevamos uno», declaraba el míster. «Es un bajón por la dinámica que llevábamos, de no poder ganar. Pero en la situación en la que estamos, hay que seguir sumando», añadía. A Urtzi Arrondo le «sorprendió» el planteamiento de los azulgranas en el derbi: «Un equipo que aspiraba hace poco a meterse en play-off, ha venido a empatar el partido. Han estado continuamente perdiendo tiempo. Se veía que se conformaban con el empate. No esperaba un Leioa tan defensivo, tan poco ambicioso», aseguraba. «Nosotros hemos generado mucho más, hemos tenido llegada, acercamientos, hemos tenido el balón. Ellos se han metido atrás. Lo hemos intentado con centros, córners, remates… pero no hemos marcado. Y al final, un punto para los dos», resumía el de Beasain.

La sensación que queda dentro de la caseta de los forales es de una relativa impotencia, que su técnico se encargaba de verbalizar con claridad. «Se nos están acumulando partidos, sobre todo en casa, de ser superiores y no poder ganar», indicaba. «Te queda esa pena de, otro día más, hacer más que el rival, de proponer más que el rival, de generar más que el rival... y de no tener premio. No sé cuando llegará el día de ser inferior al rival y ganar un partido», apostillaba con cierto pesar.

El Gernika encara las diez jornadas que restan de Liga desde la posición de play-out, con 28 puntos. Por encima de ellos, un nutrido grupo de equipos en un pañuelo. Desde la décima plaza, en poder del Arenas, hasta los forales, hay siete puntos. Pero lo preocupante está por detrás. El Izarra está en zona de descenso directo empatado con los forales (28), y el CD Vitoria, puesto 18, tiene tres menos (25). El filial del Eibar será precisamente el próximo adversario de los vizcaínos. Un nuevo duelo directo. Otra final, una más de las que «llevamos jugando desde septiembre».

El conjunto de Fagoaga es un rival de mal recuerdo para el Gernika. En el choque de la primera vuelta, aciago para los de Urtzi Arrondo, cayeron derrotados por un contundente 1-3 en el peor encuentro de los blanquinegros en Urbieta de toda la temporada. Remontar el average particular parece una empresa complicada, sobre todo teniendo en cuenta la sequía goleadora foral. Aunque en esto del fútbol, no hay nada escrito. «Nos vamos a encontrar un rival necesitado que se puede enganchar a nosotros. Los enfrentamientos con rivales directos siempre son importantes. Será un partido de necesidades, de mucha tensión», augura el técnico. La de Ellakuri será la primera de las dos salidas consecutivas que deben afrontar los de la Villa Foral. Una semana más tarde, visitarán al potente Oviedo B, que pelea por colarse en zona de ascenso.

Dos complicados encuentros para un Gernika que, pese a la mejoría mostrada en los últimos choques jugados a domicilio, sigue siendo el segundo peor visitante del grupo, con solo 7 puntos cosechados en los 13 encuentros disputados como foráneo. «A nivel de puntos, el bagaje no es bueno. Aunque de los últimos cinco, hemos sumado en cuatro partidos», señala Arrondo, siempre buscando el lado positivo de la situación. «Estamos un punto más cerca de la permanencia. Vamos a seguir siendo optimistas y seguir trabajando», concluye.