Gernika y Cultural se complican la vida, y el Barakaldo, alerta

Gernika y Cultural se complican la vida, y el Barakaldo, alerta
Pankra Nieto

JAVIER BELTRÁNBilbao

La jornada 33 deparaba dos derbis trepidantes entre SD Leioa y Arenas en Sarriena, con los de Bordas necesitados, desencadenado con un 0-0, y el clásico Bilbao Athletic-Barakaldo en Lezama con un 4-1, en un envite con goles y cierta polémica. La equis en Urbieta entre Gernika y el segundo, CD Mirandés, no resulta alentadora a falta de cinco jornadas para finiquitar el curso.

La SD Amorebieta abría el telón en Urritxe (0-0) ante el Izarra. Con 43 puntos sella la permanencia. Los de Iñigo Vélez de Mendizabal fueron netamente superiores, pero no pudieron rebasar el arco de Iricibar. Iturraspe estrelló un balón en el poste navarro y Lozano también pudo marcar. «Ellos se estaban jugando la vida y era bueno el empate, pero no ha sido fácil meter nuestras ocasiones, jodido por no haber ganado, pero seguirmos concediendo poco y creando ocasiones», señalaba el míster de los azules.

En Sarriena, el derbi SD Leioa-Arenas prometía, pero el cerocerismo fue infranqueable por la falta de puntería de ambos equipos, con escasas ocasiones. Así lo verbalizaba Endika Bordas, que sumaba su segundo empate tras suplir al cesado Jabi Luaces: «No ha sido un partido de ocasiones, ha sido bastante cerrado, de mucha brega y balones divididos». Jon Etxaniz tuvo la mejor opción sobre la bocina, aunque antes Iturrioz salvó dos de Dani López y Junior. Los areneros deben seguir en la pelea por eludir la zona delicada.

En Lezama, el derbi fue atractivo y con todos los ingredientes para que se encendiera el espectáculo. Con 40 puntos, el Bilbao Athletic es el segundo equipo del Grupo II como local tras el Racing, aunque el peor como visitante, lo que le empuja a una situación de indefinición clasificatoria en su sexto puesto a siete puntos del propio Barakaldo. El equipo de Aitor Larrazabal tampoco pudo con la dictadura de los cachorros en Lezama y cayó 4-1, con dos goles (y van 22) de Villalibre, uno de penalti muy discutido. Los fabriles se quejaron de la expulsión de Ferreiroa y de la pena máxima. «Ha sido un partido muy equilibrado, igualado hasta la expulsión. Una expulsión totalmente injusta, con ambas tarjetas. Pero es el rasero con el que el colegiado elige calibrar el partido. Se ha erigido en el protagonista del duelo», lanzó Larrazabal, mientras que Solabarrieta ensalzó a sus hombres y no quiso comentar la labor arbitral, como no hizo «cuando Areso fue espulsado en el minuto 42 en Tabira». Un filial que seguirá «peleando» hasta el final y unos fabriles con tres puntos de renta sobre el quinto, el Oviedo Vetusta.

El duelo Gernika - CD Mirandes se saldó con otras nuevas tablas (1-1), ya demasiado habituales para los forales, que no logran desengancharse del furgón de cola. A balón parado los de Arrondo pusieron en apuros a Limones, pero faltó concretar. Etxabe y Rama fueron los que acertaron para repartirse un punto por barba. «Se podía corregir poco en fútbol, era cuestión de batallas individuales y duelos. La sensación de peligro al final creo que ha sido más nuestra», comentó el técnico rojillo, Borja Jiménez.

Para el domingo solo restaba el Tudelano- Cultural. Los durangarras tenían la flecha hacia arriba con cuatro victorias de los últimos cinco partidos, con la etiqueta de mejor equipo del mes del grupo con 12 puntos. Pero no pudo ser y cayeron (1-0) por culpa de un solitario gol de Gabarre, que suma 14, en el Ciudad de Tudela. Igor Núñez, técnico durangarra, narró el envite: «En la primera parte hemos alternado situaciones, en la segunda hemos dominado algo más, ellos se han ido acercando y fruto de eso, han marcado y se han llevado los tres puntos». Por su parte, José Mari Lumbreras, técnico navarro, añadía que habían ganado «contra un equipo que tiene su personalidad, tiene mucho mérito la Cultural, te hace exponerte, jugar al límite. Hemos pasado por momentos complicados, hemos sabido sufrir y hemos sacado el partido», selló.