La Florida creyó en la remontada en todo momento

La afición apoyo a los jugadores durante el partido y también en la derrota./PEDRO URRESTI
La afición apoyo a los jugadores durante el partido y también en la derrota. / PEDRO URRESTI

La afición del Portugalete abarrotó las gradas de su estadio y apoyó a su equipo hasta la conclusión del encuentro

PERU OLAZABAL

El Portugalete tampoco certificó el ascenso, pero su hinchada respondió de maravilla a la demanda del club gualdinegro. Los jarrilleros necesitaban como nunca a su afición para tratar de remontar el resultado cosechado en la ida (2-1). La gesta era complicada y no pudo ser, pero tanto los futbolistas como el resto de espectadores que se dieron cita en La Florida, guardarán el recuerdo de la bonita estampa vivida en las gradas, con más de 3.000 aficionados apoyando a los suyos. Asimismo, asistieron a este duelo celebridades políticas como Patxi López y Andoni Ortuzar. También presenció el choque el presidente del Athletic Club, Aitor Elizegi, entre más personalidades futbolísticas reconocibles.

Todas las calles de la villa noble se tiñeron de gualdinegro en los prólogos del encuentro más determinante de esta última campaña. El municipio estuvo repleto de banderas del conjunto jarrillero, tanto en los balcones de los municipios como en las diversas instituciones. El pueblo se volcó con su equipo, consciente del gran crecimiento que está experimentando el Portugalete en los últimos años. Ya llegado el día del encuentro, la hinchada portugaluja organizó por su cuenta varios actos como una parrillada y los bares próximos a La Florida estuvieron repletos en las horas previas al envite.

Los datos

Goles
1-0; Galder (min. 16). 1-1; Txopi p.p (min. 50)
Portugalete
Mediavilla; Yaser (Axel Serio, min. 65), Cubería, Moya, Artabe; Arbeloa, Celihueta (Rementería, min. 65), 'Txopi', David Infante (Juanfran García, min. 84); Galder y Bonilla.
El Prat
Andrés; Salva, Carde, Héctor (Dani, min. 45), Ricarte; Putxi, Plá; Toni (Zara, min. 84), Guiu, Pedro (Sergi, min. 62); Raillo.
Árbitro
Monterrubio Torres, del comité aragonés, amonestó a los locales Yaser (min. 45), Cubería (min. 48), Arbeloa (min. 64), Moya (min. 68) y Rementería (min. 87) y a los visitantes Pedro (min. 44), Plá (min. 51), Putxi (min. 65), Sergi (min. 86) y Dani (min. 94).
Incidencias
3.000 espectadores en La Florida.

Minutos antes del pitido inicial, una gran multitud de personas se aglomeraron en las taquillas, lo que hacía presagiar un llenazo absoluto que luego se hizo realidad. Alrededor de 3.000 hinchas llenaron las gradas de La Florida e incluso centenares de aficionados presagiaron la finalísima de pie por el gran número de personas que ocuparon todos los fondos del campo. Entre ellos, 200 aficionados de El Prat se trasladaron hasta la villa vizcaína para acompañar a los suyos. La hinchada jarrillera recibió a los suyos en el verde con un mosaico con cartulinas gualdinegras en la tribuna y un gran número de banderas en el lado contrario. El salto al césped de los futbolistas también fue ambientado con varias bengalas amarillas y negras que dieron un toque épico al partido, que se correspondía con la relevancia del choque.

Durante el encuentro, cada acción destacable se vivía con gran tensión. Los locales fueron los que llevaron la batuta y los que más acercamientos protagonizaron en la primera mitad, por lo que la emoción y la alegría invadieron a cada uno de los asistentes. Pero la fiebre total se vivió con el tanto anotado por Galder en el minuto 16, que en ese momento, mandaba a los jarrilleros a la categoría de bronce tres años después. El gol, como no podía ser de otra manera, se vivió con gran efusividad.

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El primer tiempo fue toda una fiesta, aunque el júbilo, desgraciadamente, no duraría hasta el término del partido debido a que en el minuto 51, un tanto en propia a puerta de Txopi enmudecería La Florida porque complicaba mucho la eliminatoria. En el segundo tiempo, los catalanes fueron claros dominadores, lo que hizo bajar las revoluciones de la grada. No obstante, en los minutos finales, la emoción y el nerviosismo se apoderó de La Florida de nuevo en búsqueda del gol que nunca llegó.