Iñigo Muñoz se enrola en el Castellón

Iñigo Muñoz, en Bilbao./
Iñigo Muñoz, en Bilbao.

JAVIER BELTRÁNBilbao

Iñigo Muñoz (16-12-96) fue uno de los descartes del Bilbao Athletic por acabar un ciclo en el filial rojiblanco y por las dichosas lesiones, que le orillaron ante el empuje de Gaizka Larrazabal. Ya licenciado en IVEF, busca nuevas experiencias y se alista en el histórico CD Castellón para las dos próximas temporadas. El extremo bilbaíno, que debutara en Copa ante el Formentera y que fuese integrante de la pasada pretemporada con Berizzo, espera triunfar a orillas del Mediterráneo.

Aterriza en el CD Castellón en su primera aventura lejos de Euskadi y ya lo defiende: «El estadio, la afición, el proyecto. Era imposible decirle no al Castellón. Creo que va a ser una temporada bonita e ilusionante y, todos juntos, vamos a devolver a este gran club a donde se merece», dezliza ya como jugador albinegro para intentar la machada de ascender a Segunda.

Terminada la carrera de IVEF en la Universidad de Deusto ha estado unos días de vacaciones en Ibiza con su chica para desconectar antes de firmar en Castalia, descartando otras vías de clubes fuertes de Segunda B. Al no ser ya sub-23 y por el tema de las lesiones sabía que acababa su periplo por Lezama. El que fuera extremo de Danok Bat, Somorrostro y Gernika, coincidió su cenit en el Athletic en Copa en Formentera. «Me va a venir bien salir fuera, para madurar me vendrá muy bien», aseguraba a este periódico Muñoz. «Un jugador como yo, por mi forma de jugar, explosivo, me han marcado mucho estos dos años. Esa pizca de suerte espero tenerla ahora», comentaba. Castellón es su nueva etapa.