Langreo marca el devenir del filial

Langreo marca el devenir del filial
Luis Ángel Gómez

JAVIER BELTRÁNBilbao

El Bilbao Athletic quema sus últimas naves en Langreo (Ganzábal, 12h.) este jueves en el marco de la jornada 34 del Grupo II de la Segunda B para tratar de achicar los siete puntos que le separan del playoff de ascenso. Un rival, es asturiano, que además es octavo con un punto menos (46) que el equipo de Solabarrieta. Restan cinco partidos, quince puntos, y todo pasa por mejorar las prestaciones alejados de la factoría rojiblanca.

Es baja segura Iñigo Muñoz, que se volvió a lastimar los isquios en la sesión del lunes en Lezama en un partidillo ante la primera plantilla, y casi segura de Víctor San Bartolomé, dolorido en el mismo ensayo en uno de sus tobillos. Ambos centrocampistas se unen a los lesionados Gorka Pérez, Baqué, Sillero y Seguín. Con media docena de cachorros en talleres, recupera para el flanco del 2 al sancionado Jesús Areso, con lo que Javier Murua podrá volver al eje central. Solabarrieta podrá echar mano de Guruzeta y Nolaskoain, además de Sancet en pleno proceso de rodaje en este sprint final del campeonato, en un césped muy particular como el del Nuevo Ganzábal, comparado con el del Izarra: «Tenemos jugadores cojonudos que se pueden adaptar a cualquier superficie. Seguimos dando guerra, esta plantilla tiene muy buenos jugadores», lanzaba Solabarrieta, que sabe que todo pasa por ser mucho más solventes alejados del paraguas de Lezama.

Las diferencias son abismales entre ambos escenarios. En Lezama, 40 puntos este curso tras derrotar con solvencia al Barakaldo el pasado sábado. Fuera, solo 7 puntos, y eso que ante el Izarra y en Miranda se rescataron dos empates en las últimas entregas, aunque emborronado de nuevo en Tabira con una derrota ante la Cultural que practicamente esfumaron las posibilidades de playoff de ascenso. Sin embargo, Solabarrieta tira de orgullo, las matemáticas son tozudas: «Algunos nos enterraron algunos en Durango», consciente de las secuelas que arrastra de no sumar a domicilio como para colarse en la zona más noble de la tabla. Asier Villalibre, a un solo gol de atrapar el récord de Julio Salinas, con 23 en una campaña con el filial (la 83-84), que ya ha llovido, será clave para noquear a un UP Langreo que, junto al Oviedo Vetusta, representa la revelación del campeonato. Y eso que cayó con contundencia el pasado sábado (4-0) ante el Real Unión en el Stadium Gal. «No nos salió nada, si ganábamos en Irún podíamos soñar con el playoff. Hicimos un planteamiento demasiado arriesgado», comentaba el entrenador del Langreo, Hernán Pérez.