Iñigo Baqué, delantero de guardia

Zarraga y Baqué celebran un gol./Athletic
Zarraga y Baqué celebran un gol. / Athletic

Joseba Etxeberria sorprendió situando al mediocentro en la punta del ataque. El experimento fue positivo

JAVIER BELTRÁN

Iñigo Baqué siempre se ha desenvuelto, principalmente, como mediocentro defensivo; eso sí, con llegada y presencia en la corona del área gracias a su imponente físico. Sin embargo, Joseba Etxeberria asombró a propios y extraños cuando ante el Salamanca alineó al centrocampista durangarra como el punta más adelantado del equipo. Baqué fue el delantero de guardia y no desentonó. Más bien todo lo contrario. Mantuvo en jaque a los centrales One y Borja López y gozó además de hasta cuatro ocasiones, que no pudo sellar.

El portero cántabro del Salamanca, Dani Sotres, que fuera internacional sub 21, abortó las acometidas ofensivas de un Baqué desconocido, con su dorsal 14 elevado al cielo para cazar los balones bombeados o para prolongar jugadas para la llegada de la segunda línea del equipo. Un Baqué delantero que suplía las lesiones de Ewan Urain y de Andoni Tascón, que salía de unas molestias en el aductor que aconsejaron que solo actuara en el tramo final del partido. Si en León fue Asier Córdoba el '9' improvisado, aunque con el Bilbao Athletic muy desdibujado en su conjunto, ante el Salamanca el turno fue para el de Durango, escoltado a la izquierda por Jon Morcillo y a la derecha por el bigoleador Juan Artola, que parecía que sería precisamente el ariete central. En una labor coral colosal, de dominio abrumador, desatando la rabia contenida del Reino de León, Baqué pasó con nota la prueba, aunque fuera de manera provisional, para parchear una zona sensible que se ha retorcido en la plantilla del filial desde el arranque liguero.

Destacó Joseba Etxeberria, tras el contundente 4-0 ante los charros, la labor estajanovista en la zona ancha del trío compuesto por Zarraga, Vencedor y Sancet, generando «mucho juego por dentro» y arriba, por las bajas, la apuesta por Baqué, «que es un centrocampista y que ha estado excepcional«, relató orgulloso de una maniobra inesperada que resultó positiva.

El de Durango no ha tenido un camino de rosas hacia su actual situación. El curso pasado, tras lograr un puesto en la zona ancha tras su cesión en la SD Amorebieta, se lesionó de gravedad con una rotura de ligamento cruzado. Ocurrió el pasado 22 de septiembre. Reapareció siete meses después a lo grande, ya que anotó un gol ante el Calahorra. Quedaba demostrado que su recuperación, como la de Sancet, era un éxito. Ahora demuestra a 'Etxebe' que lo mismo está para un roto que para un descosido. Ante el Tudelano, próximo rival de los cachorros, todo es posible.