Examen final para Solabarrieta y los promocionables

Peru Nolaskolain, durante un entrenamiento en Lezama./Juan Echeverria
Peru Nolaskolain, durante un entrenamiento en Lezama. / Juan Echeverria

JAVIER BELTRÁNBilbao

Ya sin posibilidades reales de playoff para el Bilbao Athletic, los promocionales como Nolaskoain, Vencedor, Sancet, Larrazabal, Vivian o Villalibre se juegan su futuro en las tres jornadas que restan. Solabarrieta y su cuerpo técnico, que dejarán el testigo a Joseba Etxeberria, también. Los jugadores que acaban vinculación, otro tanto.

Antes del bofetón ante el Sporting B, al Bilbao Athletic le bastaba con recortar cinco puntos al Barakaldo, con el Oviedo B en medio. Pero el filial, ante un rival que apenas se jugaba nada en Lezama, donde los cachorros eran casi infalibles (doce partidos ganados, cuatro empatados y uno perdido ante el Mirandés, pero sin derrotas con Solabarrieta al mando), se quedó en los huesos, huérfano de objetivos en la tabla, pero con otras muchas variantes en el alero. Además, el Barakaldo noqueaba a la Gimnástica en Torrelavega y el filial carbayón al Arenas. Ya son ocho puntos de por medio, una distancia insalvable con nueve en litigio en las tres jornadas que restan. El sexto puesto será difícil de superar, ya sin margen de maniobra para muchos alardes y con el plantel minado por las lesiones.

Un Solabarrieta que ha tirado de orgullo para colocar lo más alto posible a su equipo, sabedor de que Joseba Etxeberria cogerá el testigo a partir del 30 de junio junto a, previsiblemente, Jorge Pérez como segundo técnico y Dani Aranzubia como entrenador de porteros. El futuro el míster ondarrutarra está por definir, sin banquillo fijo para la temporada que viene, más fuera que dentro de la factoría rojiblanca. Solabarrieta, que no quiso entrar en polémicas con el club por la posible marcha de su segundo, Iñaki González, es sincero y lanza que para este tramo final restan aspectos sin resolver.

También los cachorros que intuyen su fin de ciclo necesitan reivindicarse. Un mensaje del que los jugadores deben tomar nota para no dejarse llevar: «Nos la jugamos todos, los jugadores, los entrenadores, todos. El equipo entrena bien, la dinámica del día a día está francamente buena, y en eso vamos a seguir hasta final de mayo», señalaba Solabarrieta, con Gorka Guruzeta en talleres pendiente de operarse del ligamento cruzado de su rodilla derecha, que se sumaba al fuerte golpe en el hombro de Dani Vivian. Dos nombres más a incorporar a la larga lista de lesiones en curso aciago: Sancet, Baqué, la recaída de Seguín y otros lances lesivos de Muñoz, Areso, Gorka Pérez y Sillero. Demasiada mochila para aguantar el ritmo endiablado de Racing, Mirandés, UD Logroñés y el propio Barakaldo.

Tras el varapalo ante el Sporting B, al filial rojiblanco, siempre más pendiente de su formación en serie de futuros leones, le resta viajar a Calahorra, salvado y sin grandes apuros, recibir a un Real Unión en puesto de playout ahora mismo y cerrar el curso en Ellakuri ante el CD Vitoria en el pozo.