Los ánimos de Berizzo a Thaylor Aldama

Los ánimos de Berizzo a Thaylor Aldama

El ariete del Bilbao Athletic, lesionado en los isquios, conoció al técnico rojiblanco en su etapa en el filial del Celta. Ahora, cruzados sus destinos de nuevo en Lezama, han intercambiado impresiones

JAVIER BELTRÁNBilbao

El caso de Thaylor Aldama es digno de estudio. Siempre fue espiado por Lezama, pero nunca lo captó para integrar sus categorías inferiores. Sí se lanzó el Danok Bat y después, al acabar la etapa juvenil, el Celta apostó por el ariete en junio de 2011. Pero resultó que con 23 años echó un cable al Basconia que perdía pluma en Tercera División de manera alarmante capturado con lazo desde el Caudal de Mieres. Ahora, sin plantilla definitiva (a caballo entre Basconia y Bilbao Athletic) purga una lesión en los isquios provocado el pasado 29 de julio por un latigazo en pleno trote durante la pretemporada. Le restan unas dos semanas más en la enfermería, que comparte con el extremo zurdo del Bilbao Athletic Aitor Seguín. Berizzo, que le aprecia de su etapa en Vigo, le deseaba hace unos días en la factoría rojiblanca una pronta recuperación para empezar a meter goles de nuevo.

Este verano ha recibido ofertas para salir cedido al Amorebieta, Coruxo y Levante B, entre otros, pero la lesión le ha impedido cualquier hipotético movimiento. Cuentan con él y quiere apurar además su tiempo en Lezama. Es una gran oportunidad de resarcirse, de corroborar su potencial. El ariete puede presumir de 120 partidos de experiencia en la categoría de bronce.

Thaylor Aldama ha trazado muchas curvas en las últimas campañas. El delantero, tras acabar su periplo en Vigo, arribó en el Eibar, que lo acabó prestando en la UD Logroñés y en el Real Unión. Tras rescindir en el club armero, se marchaba el verano pasado al Caudal de Mieres de Segunda B. Regresaba a casa apenas seis meses después para apuntalar a un Basconia que se desangraba coiniciendo en el pasado mercado invernal, con la mili más que hecha. Firmaba por dos campañas, cuya segunda, tras la misión cumplida en Artunduaga, cumple este curso sin todavía poder saltar al verde. Su rutina diaria, de momento, transcurre, entre fisios y readaptadores, viendo de reojo los entrenamientos del equipo de Gaizka Garitano.

Buen recuerdo

Thaylor Lubanzadio Aldama (27-2-94) brotó del populoso barrio bilbaíno de Uribarri, donde pegó sus primeras patadas en sus escuelas; fue afilado durante diez años en Mallona con el Danok Bat. Con el filial del Celta ascendió a Segunda B, aunque no llegó a debutar con el primer equipo celeste, salvo en un puñado de amistosos. Se sumergió en una generación de ensueño junto al ahora valencianista Santi Mina, el arquero del primer equipo Rubén Blanco, Jony o Costas. Allí conoció a Eduardo Berizzo durante dos campañas, siempre campechano, que espiaba a los talentos de la cantera.

Ya en Eibar, Mendilibar le probó en varias sesiones, pero los Enrich, Bastón o Kike García suponían desmasiado escollo para Thaylor. El filial, CD Vitoria, se le quedaba pequeño, aunque las cesiones en Las Gaunas y el Gal tampoco le consagraron. En el filial bilbaíno, con Tascón cedido en Urritxe, deberá luchar en cuanto se recupere de su isquio con Villalibre y Asier Benito, que acaba de salir por su parte de otra lesión paralela. Berizzo desea que se impulse a golpe de goles y Gaizka Garitano poder elegir munición en la vanguardia se un filial instalado ya en la zona aristocrática.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos