Una de las mejores entradas de la historia de Lasesarre

Una de las mejores entradas de la historia de Lasesarre
Fernando Gómez

Cerca de 5.000 aficionados del Barakaldo llenaron las gradas y apoyaron a su equipo

PERU OLAZABALBarakaldo

Lasesarre vivió este domingo una tarde mágica. El campo del Barakaldo volvió a vibrar como el estadio antiguo y muchos rememoraron las grandes citas del cuadro gualdinegro. Cerca de 5.000 espectadores arroparon a los fabriles, firmando así una cifra histórica de asistencia. Al pasado play-off acudieron unas 4.000 personas ante el Lleida, en 2016. Los números, esta vez, fueron más parecidos al de la eliminatoria de la Copa del Rey contra el Valencia y al de la fase de ascenso de hace once cursos frente al Girona, donde rondaron los 5.500 espectadores. Ayer, se respiró fútbol, tanto en el terreno de juego como en la grada de Lasesarre, aunque los hombres de Aitor Larrazabal solo pudieron rascar un empate que supo a poco.

La fiesta para la afición fabril comenzó cinco horas antes del pitido inicial. Centenares de aficionados gualdinegros acudieron a la fanzone ubicada en la Calle Zaballa, donde reinó el buen ambiente. Allí, un dj, una batucada y una charanga amenizaron las horas previas al encuentro. Posteriormente, todos ellos bajaron conjuntamente por Juan de Garay hasta Lasesarre en una kalejira. Tras estos actos iniciales, la hinchada, obviamente, tampoco falló a los suyos en el interior del campo, que registró una entrada en torno a los 5.000 espectadores.

Además, algo más de un centenar de aficionados alicantinos se desplazaron hasta Barakaldo y se situaron en el vértice izquierdo de la Tribuna Norte del campo. Fueron los primeros en entrar al interior del feudo gualdinegro y por lo tanto, a los que más se les escuchaba antes de que arrancase el duelo. No obstante, Lasesarre fue cogiendo color poco a poco y para cuando los futbolistas de uno y otro conjunto saltaron al césped para calentar, varios jugadores de los dos equipos se acercaron a sus respectivos aficionados para aplaudirles y recibir así el calor de su público. Asimismo, los fabriles realizaron los ejercicios de calentamiento previos con la camiseta que se otorgaba junto a la entrada que lucía el escudo del Barakaldo y el lema «licencia para soñar».

Llegado el inicio del partido, Lasesarre lucía un aspecto sin igual, repleto de aficionados que portaban algún tipo de vestimenta gualdinegra, que llenaron casi por completo las Tribunas Sur, Este y Oeste. En la Tribuna Sur se levantó un gran tifo que enunciaba «¡Barakaldo nunca se rinde!». A su lado, una peña también desplegó una pancarta que decía «Aquí se forja el hierro». Entre los asistentes más reconocibles también se pudo ver, entre otros, a Aitor Elizegi, presidente del Athletic Club y Dani Ruiz Bazán, que jugó en el Barakaldo antes de fichar por los rojiblancos y convertirse en una leyenda allí.

La hinchada fabril se hizo notar durante todo el partido y alentó a los suyos a lo largo de los 90 minutos. Esto le sirvió a los gualdinegros para luchar de tú a tú frente a una escuadra de tanto potencial como el Hércules. De hecho, se adelantaron con un tanto de Antonio Sánchez en el minuto 18 que hizo vibrar a todos los presentes. En la primera parte, los pupilos de Aitor Larrazabal mostraron su mejor versión y fueron superiores a los blanquiazules, por lo que plantilla y afición vivieron una terrible sinergia.

En la segunda parte, los fabriles no fueron tan dominantes y se dedicaron a defender el resultado. A pesar de que el planteamiento cambió, las revoluciones no se redujeron y los gritos de aliento no cesaron hasta el final. Ni siquiera la diana de los visitantes enfrió a los presentes, que continuaron cerca de los suyos también en la adversidad. Protestaron cada acción controvertida, que no fueron pocas y en cada acercamiento de los locales, la grada se hizo notar mucho. Finalmente, los gualdinegros no obtuvieron un gran premio en el verde, pero los aficionados seguro que guardarán esta tarde en su retina.