Larrazabal ve con buenos ojos la reconversión del club a sociedad anónima

Larrazabal ve con buenos ojos la reconversión del club a sociedad anónima
F. Romero

El técnico del Barakaldo cree que sería positivo para reforzar la plantilla

PERU OLAZABAL

El Barakaldo podría estar ante una de las decisiones más trascendentes en sus más de cien años de historia. El cuadro fabril, en el que actualmente los socios tienen voz y voto, podría transformarse en una sociedad anónima deportiva. Con esta forma jurídica, el poder de decisión depende del número de acciones. Sin embargo, también permite dotarse de mayor músculo financiero, lo que igualaría las fuerzas con los conjuntos que habitualmente luchan ascender a Segunda División, el gran sueño del conjunto gualdinegro desde la última vez que lo consiguió, hace ya 38 años.

Cuatro socios han trabajado desde junio en un proyecto que contempla la reconversión del club en sociedad anónima deportiva. La cabeza visible de esta idea es Jesús María Isusi, que fue directivo del equipo entre los años 2005 y 2011, y garantiza contar con un presupuesto de un millón de euros para cubrir el capital social que no alcancen los socios. De esta manera, se evitaría la inversión extranjera y solo formarían parte del proyecto vizcaínos o gente que se sienta cercana a la entidad fabril.

Aitor Larrazabal, actual entrenador del Barakaldo, se muestra a favor de la reconversión al ser cuestionado por EL CORREO. Esta opinión tiene su base en el pasado mercado de invierno, donde el conjunto gualdinegro no pudo reforzarse tras la salida de David Cuerva. El equipo, en plena lucha por colarse en puestos de play-off, compite contra conjuntos de la talla del Racing de Santander, Mirandés o Logroñés. Estos disponen de un presupuesto mucho más alto que el club de la Margen Izquierda y, además, llevaron a cabo varias contrataciones de jugadores de alto nivel en el periodo invernal, lo que complica aún más un hipotético ascenso a la categoría de plata.

«A pesar de tener un buen equipo, me gustaría en algún momento, como ha sido este mercado de invierno, poder potenciar alguna de las parcelas del equipo», indica el técnico. «No ha podido ser y, si esto puede ser diferente con otro modelo, bienvenido sea», sentencia. Larrazabal incide en la idea de que «un entrenador quiere tener el mejor equipo» y se postula a favor de la conversión a sociedad anónima mientras dote de más oportunidades para formar un buen bloque y que quien llegue «vele por los intereses del Barakaldo».

Los ecos de este debate que ronda en torno al proceso electoral están llegando también al vestuario gualdinegro. «Siempre estás un poco expectante ante lo que pueda ocurrir», admite un Larrazabal que, a su vez, indica que el objetivo frente a esta situación es «no distraernos de lo que es nuestro día a día». «Los jugadores tienen que centrarse en el mero aspecto deportivo», amplia. Su deseo es que no exista «un debate excesivamente largo para decidir el futuro del club», debido a que «cuanto más breve sea todo esto y se recorra un camino lo más tranquilo posible, tanto el técnico como los jugadores lo agradeceremos y el club saldrá beneficiado», concluye.