«Es un golpe de autoestima», afirma Larrazabal

Toni Sánchez controlando el balón en terreno asturiano, ante la atenta mirada de dos rivales. /Álex Piña
Toni Sánchez controlando el balón en terreno asturiano, ante la atenta mirada de dos rivales. / Álex Piña

Como ya ocurrió en Gernika, el Barakaldo rentabiliza los últimos minutos en Oviedo para obtener el primer triunfo de la segunda vuelta

LAURA GONZÁLEZ Barakaldo

Con las mejores sensaciones. Así es como ha arrancado el Barakaldo la segunda vuelta de esta temporada. El conjunto gualdinegro puso tierra de por medio con su más cercano perseguidor, el Oviedo B, al deshacerse de los asturianos en su feudo con un solitario gol que llegó en el último suspiro, y desde el punto de penalti, obra de Sergio García.

Un nuevo triunfo, el duodécimo del curso y el primero de esta nueva fase del calendario, que no hace más que reafirmar al conjunto vizcaíno, que sigue como desde el inicio en puestos de play-off. Una victoria que, como ocurrió una semana atrás en Gernika, se fraguó en la recta final, lo que les dejó un regusto si cabe aún más dulce. «Fue un golpe de autoestima. Ya estábamos bien en cuanto a confianza, pero íbamos con bajas sensibles, y si nos ganaban nos pasaban. Leímos muy bien el partido y anulamos su juego», reconoce Aitor Larrazabal, técnico que para ese encuentro tiró de pizarra para variar su sistema habitual.

Y es que para él, la salida a Oviedo no era un partido más fuera. En Lasesarre, en el arranque del campeonato, lograron superarles 2-1, pero desde ese momento hasta el domingo el filial azulón había dado grandes pasos hacia adelante. «Para mí es el rival revelación, un equipo que no entraba en ninguna quiniela pero, visto cómo juegan y lo que hacen, yo creo que puede ser un firme candidato a estar arriba hasta el final», asegura.

Cómo llegó el gol gualdinegro, y cuándo, refleja la dificultad del envite que, por méritos de ambos, se veía abocado el empate, «pero hay que disputar todos los balones, buscar con fe la victoria». Todo se decidió en la penúltima ocasión, tras un derribo de Toni Sánchez después de que en la primera mitad los locales estrellaran un balón en la madera, viendo como Erik Ruiz y Villacañas firmaban las ocasiones más peligrosas de los visitantes. «Lo que en otros partidos puedes perder, en éste lo ganamos. y eso es para estar contentos».

Fiabilidad

Estos dos últimos resultados ligueros no hacen más que reflejar la solidez de los fabriles. «Este equipo es muy fiable. Todos los jugadores entrenan con muchas ganas toda la semana para tener fruto el domingo, y cuando lo encuentras, aunque sea tan al final, sabe magníficamente», declara Aitor Larrazabal, que destaca la alta productividad de todas las piezas que conforman su plantilla. «Durante la temporada hemos sufrido momentos complicados por las bajas, principalmente atrás, posiciones en las que han tenido que actuar jugadores que no estaban acostumbrados a ellas, ofreciendo un rendimiento bastante satisfactorio», señala.

Una imagen que esperan que se siga manteniendo de aquí a final de temporada. Este domingo reciben al Logroñés (Lasesarre, 17 horas), el quinto clasificado. Después, visitan Miranda, el jueves 24, para tratar de voltear la eliminatoria de octavos de final de la Copa Federación.

 

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