Los inversores, la tabla de salvación del Barakaldo

La actual junta gestora tiene pendiente convocar la asamblea en la que se ofrecerán las explicaciones./pedro urresti
La actual junta gestora tiene pendiente convocar la asamblea en la que se ofrecerán las explicaciones. / pedro urresti

El club fabril recurrirá la multa de 1,1 millones de euros de la Seguridad Social con el objetivo de reducirla a la mitad y que los promotores de la SAD se hagan cargo de ella

S. OSORIO | P. OLAZABAL

El Barakaldo está en la cuerda floja, pero hay un hilo de esperanza para que un club con 102 años de historia no se vaya a pique. La sanción impuesta por la Seguridad Social de 1,1 millones de euros es una gran losa para la entidad, que atraviesa una situación de máxima gravedad que amenaza seriamente su futuro. Aunque desde la junta gestora y el entorno del equipo hay un hermetismo absoluto, son días de constantes reuniones y conversaciones -instituciones incluidas- para dar con una solución que asegure la supervivencia de uno de los equipos más prestigiosos del panorama futbolístico del País Vasco.

Y ahí entran en juego los inversores que han promovido que el Barakaldo inicie la transformación en Sociedad Anónima Deportiva para ganar un músculo financiero que le permita dar el salto de categoría, un proceso que sigue en marcha pese a la onerosa cantidad que reclama la Tesorería estatal. Jesús María Isusi y el resto de empresarios están dando pasos para actuar como los salvadores de la entidad vizcaína.

El plazo para recurrir la multa finaliza mañana y el objetivo del club en sus alegaciones es tratar de reducirla a la mitad, una cantidad que rondaría los 550.000 euros y de la cual los inversores estudian hacerse cargo. «El proyecto de la Sociedad Anónima Deportiva no se ha echado en ningún momento hacia atrás», afirmó ayer Isusi. En el grupo de empresarios -entre los que hay, al parecer, «gente influyente de Barakaldo y Bilbao»-, «hay nerviosismo», manifestó el exdirectivo. «Las reglas y las condiciones han cambiado, pero nosotros seguimos interesados en el proyecto», agregó rotundo.

Aunque Isusi eludió concretar cifras, el aval que los inversores contemplan para cubrir el capital social del club gualdinegro reconvertido en SAD no sería ya de un millón de euros, sino que la cantidad podría doblarse.

El duro golpe que ha asestado la Seguridad Social a la estabilidad financiera del equipo viene motivado por las irregularidades en el abono de las cuotas al órgano estatal durante cinco temporadas, desde la campaña 2014-2015, con Alberto Romero al frente, a la 2018-2019, la tercera de Orlando Sáiz como presidente.

«Claridad»

Según explican fuentes consultadas por este diario, el expediente que corresponde al último año de Romero en el cargo, la cantidad reclamada es «pequeña» y el gran desaguisado tiene lugar en el arranque de la legislatura de Sáiz cuando el Barakaldo comenzó a recibir, al igual que otros clubes de la categoría, una subvención de la Federación Española de Fútbol para hacer frente a la exigencia de abonar las cuotas de la Seguridad Social. Sin embargo, la entidad pagó a la Tesorería estatal menos dinero del que correspondería. Las mismas fuentes indicaron que la inspección comenzó en mayo de 2018. Pese a todo, también se cometieron irregularidades en el pasado curso.

De momento, ningún representante del club ha salido al paso para explicar la situación, únicamente la entidad se ha limitado a emplazar a sus socios a la asamblea, aún sin fecha. Pero esta reunión se podría adelantar, ya que los propios inversores y personas cercanas al Barakaldo están presionando a Sáiz para que revele el plan de la entidad para tratar de que la cuantiosa sanción no tenga como consecuencia el peor de los desenlaces. Ayer, el propio Isusi se reunió con los dirigentes actuales del equipo y reclamó «mucha más claridad». El empresario exige que se celebre la asamblea «con la mayor brevedad posible».

Las cifras

5
Son las temporadas en las que el club cometió irregularidades en los pagos a la Seguridad Social.
1
millón de euros es el aval con el que los inversores cubrirán el capital social, pero podría ser más.
«Nos quieren tomar como cabeza de turco»

La severa multa mantiene en vilo a la masa social del Barakaldo. «La situación es muy preocupante», señala Teo Pérez, de la peña Centenario Fabril. La continuidad del club está en entredicho, pero algunos socios creen que podrá salir del paso, aunque sea negociando con la Tesorería estatal. A juicio de este peñista, al equipo fabril se le ha tomado como «cabeza de turco». «Hay muchos equipos que están en nuestra misma situación y creo que nos ha tocado a nosotros». La hinchada gualdinegra reclama más información. «Si salieran a hablar, el ambiente se relajaría», apuntó otro socio.